martes, 1 de mayo de 2018

¡Lidera Tu Influencia! (I)




La gran mayoría de las personas suponemos que el obtener un puesto importante en un trabajo o el ser dueños de un negocio nos convierte en líderes, ya que tendremos bajo nuestra responsabilidad a un equipo humano con el que trabajaremos. A veces damos este hecho, por cierto. 

Entonces sí, pensamos que ese será el momento oportuno para familiarizarnos con literatura que tenga que ver con esta área ¿Estamos realmente en lo cierto? ¿Es verdad que el liderazgo se define por una posición? ¿Será que por el simple hecho de ser el jefe de alguien esta persona nos respetará, confiará en nuestras decisiones y deseará dar su mejor esfuerzo en el trabajo? ¿Cuánto aprecio sincero y respeto genuino has demostrado por las personas que trabajan a tu alrededor o cerca de tu área de trabajo?

El tener una posición más elevada en el organigrama empresarial no te hace líder de nadie, las personas harán lo que les pidas únicamente por tu posición, pero nunca por un verdadero respeto o aprecio sincero. Para ganarte su respeto tendrás que empezar por ganarte su permiso. Posiblemente uno de los miembros de tu nuevo o antiguo equipo, que no ostenta una posición, sea en realidad el verdadero líder del grupo.

Quizá él sea líder por influencia, mientras que tu liderazgo se basa sólo en una posición ¿Qué hizo él para ganarse la influencia, el respeto, la admiración y el que las demás personas, por propia voluntad, decidan seguirlo? ¿Las personas te siguen? ¿Tu equipo en verdad desea colaborar contigo?


¿Cuál es el verdadero trabajo que desarrollan los líderes para poder impactar de forma positiva en la vida de otras personas?

1. Desarrollo personal:

Se convierten en personas responsables de su vida, eliminan las quejas, la victimización y la culpa. Asumen la responsabilidad y las consecuencias de sus actos. Usan la adversidad como punto de apoyo para fortalecerse y crecer.

Observan los problemas como retos, leen continuamente literatura de desarrollo personal, encuentran en cada día una nueva oportunidad de crecer y desarrollarse. Porque saben, que para desarrollar a otras personas, primero tienen que trabajar en su desarrollo personal.

2. Integridad

Son personas completas. Por lo tanto siempre actúan en base a principios como la honestidad, el respeto, la integridad, la dignidad, la justicia, la excelencia, el servicio, el amor y la lealtad. Siempre cumplen su palabra y son congruentes entre lo que dicen que van a hacer y lo que hacen. Se convierten en un ejemplo positivo y digno de imitar para todas las personas que los rodean. 

Imagínate una persona que sea líder por posición, que tenga una familia (esposa e hijos) pero que además esté involucrado sentimentalmente con otra persona en el trabajo ¿Cómo reaccionarán las personas que estén debajo de él en el organigrama? ¿Confiarán en él? Por supuesto que no, debido a que es una persona desleal y deshonesta.

3. Interés genuino

Muestran un verdadero interés por las personas que se encuentran a su alrededor. Aprenden a escucharlas, encuentran cuáles son sus inquietudes y deseos, descubren sus talentos, aprenden a creer en los demás y buscan el momento oportuno para impulsarlos y destacar las cualidades positivas de cada una de las personas que los rodean, esto es, edifican (elogian de forma sincera con el fin de que las otras personas se sientan apreciadas) pero nunca adulan (halagar de manera servil para usar a las personas). y lo hacen con una gran facilidad, gracias al trabajo interno que primero realizaron en ellos. Ahora sí, están trabajando en los demás.




Hacer que otros hagan

“El liderazgo es el arte de conseguir que otra persona haga algo que quieres hacer porque quiere hacerlo “ Dwight Eisenhower.

Para lograrlo primero hay que conocer nuestras debilidades; al estar consciente de ellas podremos disminuirlas y luego transformarlas en fortalezas. Debemos tener un conocimiento profundo de nuestra persona, esto nos dará seguridad y hará que nos ganemos la confianza de los demás para interrelacionarnos positivamente con aquellas personas que forman parte de nuestro equipo de trabajo, se debe generar un clima propicio para la convivencia armónica entre los miembros de la organización.

Una vez que hemos construido un ambiente de confianza alrededor de nuestro equipo, tendremos que comprender las necesidades y deseos de los demás, de acuerdo con Andrzej Huczynski de la Universidad de Glasgow, este entendimiento es la esencia de una influencia exitosa.

Para motivar a las personas debes encontrar la manera para que la realización de las actividades que requieres que hagan represente también el cumplimiento de sus anhelos. Generalmente las personas desconocen la importancia y la utilidad de lo que hacen como parte de su trabajo, si les haces ver cuán relevante y necesaria es su actividad para todos, lograrás que cada integrante de tu equipo se comprometa más y se sienta más satisfecho con los resultados, por qué habrá comprendido que esto representa un beneficio para si mismo.

Descubrir los anhelos de los demás

En ocasiones resulta difícil conocer los deseos de las personas, ya que los mantienen ocultos o disimulados para que otros no los conozcan. Sin embargo debes lograr descubrir esas necesidades, ambiciones e intereses, eso que los mueve.

Deberás observar el comportamiento de tu equipo de trabajo para inferir sus anhelos, trata de encontrar a que dedican sus esfuerzos y que evitan hacer.

Si no logras verlo claramente, pregúntales directamente acerca de sus objetivos y lo que esperan alcanzar en su trabajo, escúchalos y entenderás de una mejor manera sus necesidades y podrás ayudarlos a satisfacerlas.

Con esta información sabrás como influir en ellos si les muestras los beneficios que ellos tendrán a corto, mediano y largo plazo al hacer la actividad que les pides.

Reciprocidad

“La reciprocidad es la banca de las sociedades pequeñas” Marvin Harris

Las personas cooperan pensando en que recibirán algo a cambio, por lo que deberás ser tú quien les muestre los beneficios que obtendrán a cambio de su colaboración, los cuales no serán necesariamente algo tangible.

Algunos de estos provechos pueden ser:

Experiencia y conocimientos. La actividad a realizar representará crecimiento profesional.

Crecimiento personal. El trabajo o proyecto ayudará a su desarrollo personal.

Beneficios materiales. Si se trata de bonos por resultados obtenidos.

Satisfacción. Placer de haber superado un reto.

Reconocimiento. Respeto a su capacidad y habilidades.


Insight

¿Reamente has trabajado en cada uno de los puntos aquí expuestos para ganarte el permiso de las personas? ¿La gente desea estar contigo? Valdrá la pena que replantees tu vida en base a cada uno de estos puntos, si en verdad deseas que los demás te sigan ¿Eres líder por influencia o por posición?


Bibliografía

Quiero Ser Líder ¿Qué Hago? Nuria J. Álvarez
Todos Ganan. Mario Rizo