miércoles, 1 de noviembre de 2017

¡Lidera En Positivo! (II)






Consejos para alcanzarlo

Ser autodisciplinados para conseguir hacer realidad los cambios que nos hemos marcado entre nuestros objetivos.

Mostrar nuestra gratitud con el objetivo de aumentar el bienestar psicológico y mental tanto de la persona a quien se la expresamos, como de nosotros mismos.

Desarrollar hábitos positivos, es decir, convertir nuestros buenos comportamientos en algo inherente a nuestra forma de actuar. De esta forma, lo que empezó siendo un ritual meditado se transforma en una práctica habitual y, a posterior, en un valor arraigado.

Aceptar el fracaso. Los errores nos ayudan a mejorar, así que debemos aprovecharlos, aprendiendo de ellos, para mejorar y ser más útiles y competitivos.

Realizar ejercicio físico para mejorar nuestra salud mental y autodisciplina.

Dedicar media hora al día a cualquier actividad o deporte contribuirá a ejercer un liderazgo positivo ya que fomentan la autodisciplina.


Claves para ser un líder positivo

MOTIVACIÓN

Sin motivación, es posible que el talento pueda escaparse de tu negocio. Motivar a tu equipo de trabajo es tan necesario para que funcione como el agua para el cuerpo humano.

Por ello, si trabajas en la motivación, animas y agradeces cada logro, conseguirás un equipo más comprometido, sin necesidad de acudir a los bonus, porque no todo es dinero.

IGUALDAD DE TRATO

La igualdad de trato es necesaria en todo negocio. Si en tu equipo tienes diversos talentos, y a unos les cuidas más que a otros, es posible que los últimos vuelen antes de tiempo.

Por ello, si tratas a todos tus empleados por igual, les das las mismas oportunidades, favoreces un ambiente mucho más sano y todos se sentirán mucho más cómodos. Porque cuando te sientes cómo en casa, rindes muchísimo mejor.

COMPROMÉTETE

Si te comprometes con tu trabajo, tu equipo lo verá y valorará el hecho de que su líder trabaje codo con codo con ellos.

Porque un líder positivo y eficaz valora y cuida a todas las personas que forman su equipo y no se le caen los anillos a la hora de hacer cualquier trabajo.

Así que comprométete con tu idea, con tu trabajo y tu equipo y podrás llegar muy alto.

CONOCE A TUS COLABORADORES

Es primordial que conozcas a las personas con las que trabajas, no sólo porque pasas un tercio de tu tiempo diario con ellas, sino porque acaban convirtiéndose en buenas amistades y puedes llegar a generar unas sinergias muy bonitas con ellas.

Conocer a tu equipo te ayudará a poder dar solución a algunas de sus inquietudes, animarles a la hora de conseguir objetivos más personales y sobretodo, tener un ambiente de trabajo muchísimo más cómodo para todos.

Cuando lideras una empresa es posible que tengas algunas preocupaciones y esto no te deje centrarte. Si conoces a tus empleados y confías en ellos a la hora de compartir tus inquietudes, será mucho más sencillo dar con la solución que estás buscando para el problema que tienes en mente.

SÉ UN BUEN MEDIADOR

Si surge algún problema entre los miembros de tu equipo, reúnete con ellos por separado, escucha la versión de lo que ha sucedido entre ambos y busca ser justo.

No tomes la decisión de castigar a uno o a otro sin haber tenido la oportunidad de expresar lo que ha pasado y mucho menos, tomes medidas excesivas. El resto de tu equipo lo agradecerá.

CELEBRA LOS RESULTADOS

Toda empresa se marca unos objetivos anuales, sea cual sea la actividad a la que se dedique. Por ello, cada vez que consigáis alguno de los objetivos marcados, tienes una oportunidad de celebrarlo con tu equipo, y compartir la alegría de haber conseguido entre todos superar los obstáculos que pudiesen existir en el camino.

REÚNETE CON TUS COLABORADORES

En este sentido te recomiendo que con una periodicidad semanal te reúnas con tus colaboradores, establezcas las pautas a seguir durante esa semana y busquéis las soluciones de lo que hubiera podido ocurrir en conjunto.

Porque entre todos será más fácil encontrar una solución y lograr establecer un camino más claro a la hora de conseguir los objetivos marcados.

ALÉJATE DE LA TOXICIDAD

En todas las áreas de la vida la toxicidad puede presentarse, pero es en el trabajo donde hay que mantenerla más a raya y alejarla todo lo que sea posible.

Entiende como toxicidad cualquier hecho negativo que pueda influir en la buena marcha de tu empresa: la crisis, la pérdida de un cliente potencial, etc.

En estos casos, no dejes que estos hechos negativos dominen tu estilo de liderazgo, es mejor ser realista y hablarlo con tu equipo claramente. Si aplicas los puntos clave anteriores, ellos comprenderán la situación y arrimarán el hombro tanto como tú para solucionar todo lo que haya podido afectar, y volver a tener un buen funcionamiento en la empresa.

TRANSMITE TU POSITIVIDAD

Sin duda alguna, este punto es la joya de la corona. 

Transmite a todo tu equipo tu espíritu positivo a diario, déjate conocer y sobre todo, agradece a los demás su implicación con el negocio. Sin ellos gran parte de lo que habéis conseguido no sería posible y tu deber como líder es hacérselo saber.

Los miembros de tu equipo lo agradecerán y darán más de sí para conseguir mejorar día a día, consiguiendo sacar adelante con eficacia y eficiencia mayor todos los objetivos marcados.




Insight

Y tú, ¿eres un líder positivo? ¿Crees que un líder positivo debería aplicar algún otro factor que no haya descrito? ¿Cuál?

Bibliografia

Mariano Operé Santillana. Director de Estudios y RR.HH. - Grupo P&A
Nika Herrera. Socióloga