jueves, 1 de febrero de 2024

¡Lidera Tu Liderazgo Efectivo! (XXIX)

 



Un liderazgo efectivo es en pocas palabras, aquel liderazgo que produce lo esperado.

Es decir, es el liderazgo que tú necesitas.

Sin embargo, no parece fácil, pero no es imposible.

Ampliemos este tema a continuación y compartamos algunos consejos.

La efectividad no solo habla de conseguir lo esperado.

Sino también de ir por el camino que te va a llevar a lo esperado.

Es decir, que no solo podemos decir que tenemos un liderazgo efectivo cuando tenemos el resultado, sino que aún en estos momentos que estamos en proceso podamos decir vamos bien encaminado.

Y esto lo podemos ver si hacemos una búsqueda rápida en Google, allí vemos que efectividad “algo que va bien para determinada cosa”.

Esto es importante saberlo porque debemos ser capaces de saber si vamos por el camino correcto, es decir, si estamos siendo efectivo.

Esto antes de chocar contra un muro y darnos cuenta que estábamos fallando.

Así que podemos decir que un líder efectivo es el que analiza el camino por el que está caminando, si está mal corrige… todo con el fin de alcanzar lo esperado.

El liderazgo efectivo habla por sí solo.

Cuando hablamos de efectividad no solo nos referimos a un liderazgo que habla, sino a un liderazgo que muestra resultados.

El liderazgo efectivo no determina al decir “Comenzamos X plan, esta estrategia…” sino cuando decimos “Estos son los resultados que esperábamos ¡Lo hemos alcanzado!”.

En otras palabras, la efectividad de tu liderazgo habla de metas cumplidas.



Consejos para tener un liderazgo efectivo

Son 7 consejos del libro 7 hábitos de la gente altamente efectiva de Stephen Covey.

1- Debemos ser proactivos en el liderazgo efectivo.

No demorarse y comenzar a ser pro-activo.

Es decir, tener iniciativa, anticiparnos a los problemas o como dice el diccionario anticiparnos a las necesidades futuras.

Esto tiene que ver mucho con emprendimiento, porque el emprendedor como dice la palabra emprende, tiene la iniciativa.

Sin inicio no hay fin, así que es importante que comiences haciendo algo.

2- Debemos comenzar con el fin en mente.

Esto habla mucho de planificación, de saber hacia dónde nos dirigimos.

No debemos iniciar un camino si no sabemos hacia donde nos va a llevar.

Así que desde ya ten el fin en mente, lo que quieres alcanzar, ese fruto que terminará diciéndonos que somos líderes efectivos.

3- Debemos establecer lo primero.

Si no establecemos nuestro inicio, lo primordial, lo necesario… no podremos llegar a un final.

Así que asegúrate de tener buenos fundamentos, una base sólida… o en otras palabras un buen comienzo.

Dedícale tiempo a ese inicio, porque va a determinar la fuerza de tu liderazgo.

4- Debemos pensar en Ganar

Si no pensamos en ganar estamos perdidos.

Nuestra mentalidad debe estar alineada con nuestros planes.

No puedes pensar ir a la derecha cuando en tus planes escogiste el camino izquierdo.

Así sucede con lo de ganar, debemos tener en nuestros planes y en nuestra mente que ganaremos.

Ganar es nuestro norte, conquistar, alcanzar… sino nuestro liderazgo será conformista y mediocre.

5- Hay que comprender y luego ser comprendido

Este punto me ha confrontado. Como líderes siempre queremos ser comprendido.

Que nuestros seguidores comprendan que nos esforzamos, que trabajamos duro, etc.

Pero en realidad nunca vamos a ser comprendidos si no comprendemos.

Debes comprender que las personas que están a tu cargo son humanos, se cansan, tienen debilidades.

Cuando tú lo comprendes tomas acciones en base a lo que ellos han planteado, lo que es más efectivo.

De nada vale exigir un 10 a alguien que por más que se esfuerce va a dar un 5, ese 5 que falta hace que no alcancemos lo plantead.

Ahora, si le exigimos 5, y estamos contando con ese 5, y lo alcanza podemos decir que hemos sido efectivos, pues es lo que esperábamos.

Volviendo al tema de la compresión, no busques ser comprendido, que eso vendrá como fruto y consecuencia de la compresión que tu siembres en tu equipo de trabajo.

Recuerda que ellos son fundamentales, tanto así que el siguiente punto es dedicado a ellos.

6- Trabajo en equipo

Sin trabajo en equipo simplemente no va a existir la coordinación y rendimiento necesario para alcanzar tus metas.

Como una persona con liderazgo efectivo debes velar porque tu trabajo coordine y estén de la forma más armónica posible.

7- Saber utilizar herramientas en el liderazgo efectivo.

Las herramientas ayudan, sin embargo, eso no es suficiente.

Debemos saber utilizarlas, experimentarlas y adaptarlas a nuestros recursos


Insight

Al igual que en la excelencia, no se trata de “Lo intente, casi lo logro, hice todo lo posible”… sino de lograrlo.

Para ser un líder efectivo debemos dejarnos de excusas, aunque haya justificación y decir «No lo logré, pero enmendaré mis errores y esta vez sí lo lograré»

Otra cosa es que, para tener una efectividad de excelencia, es necesario negarnos a nosotros mismos y poner nuestras metas por delante.

Es decir, no deben existir cosas como nuestra comodidad a cambio del cumplimiento de nuestros objetivos.

Aquí es donde hablamos de sacrificios.

 

Bibliografía

David Polo Moya