Qué
necesitas para convertirte en un líder inspirador
Descubre y encuentra
tu estilo personal de liderazgo desarrollando algunas habilidades y
herramientas para inspirar a tu grupo de trabajo y obtener lo mejor de cada uno
de sus miembros.
Los líderes inspiradores se hacen y se construyen a partir del desarrollo
de ciertas herramientas y habilidades que te permitirán movilizar a tu grupo de
trabajo de manera efectiva, apuntando a objetivos comunes y aprovechando al máximo
las particularidades de tu recurso humano.
Probablemente haya dentro de ti un líder inspirador, solo debes
cultivarlo y reconocer la fuente de tu poder personal, que es la materia prima de
tu estilo de liderazgo.
La gerencia de la nueva era requiere un nivel de adaptabilidad
organizacional mucho más ágil y versátil que en época pasadas; dado que muchas
tareas repetitivas han sido reemplazadas por software, el punto clave del
recurso humano de hoy radica en capacidades y características relacionadas más
con la calidad humana que con las proficiencias específicas, y es el liderazgo
inteligente el que logra obtener lo mejor de cada equipo de trabajo.
Habilidades
y herramientas para ser un líder inspirador
La inspiración está considerada la cualidad más potente para el
liderazgo con el mejor índice de predicción de la efectividad, es también
la más valorada en supervisores o jefes y el elemento que incrementa en mayor
medida el compromiso y la satisfacción de los empleados, según John H. Zenger,
Joseph R. Folkman y Scott K. Edinger, en su libro El líder inspirador.
Pero el estilo de liderazgo es personal, cada quién debe encontrar el
suyo, pues se logra a través del desarrollo de herramientas en función de las
habilidades personales, adicionando factores inspiracionales y motivacionales
que complementen la conformación de un líder inspirador.
He acá algunas herramientas y habilidades que puedes tomar en cuenta para
encontrar un equilibrio entre tu yo personal y el liderazgo:
Comparte tu
visión
Tu visión se convierte en un objetivo compartido por el grupo cuando eres
capaz de comunicarla de manera clara e inspiradora para que ellos estén
dispuestos a apoyarte, reforzando que sus esfuerzos y tareas individuales
contribuirán alcanzar esa meta en conjunto.
Transmite la relevancia de cada
tarea en la totalidad del proyecto de tu empresa.
Apunta a
resultados
Plantea los objetivos del grupo de forma ambiciosa desde diversos
enfoques que incluyan tu total compromiso con el proyecto y el de todos los
miembros del grupo.
Sé proactivo, ten iniciativa, valora tus logros y reconoce
los de cada persona del grupo, basado en una escala de estándares de excelencia
para medir los progresos, sin perder de vista el objetivo principal.
Genera cambios
Establece una visión motivadora para lograr los objetivos de la empresa o
emprendimiento a largo y mediano plazo.
Asume la importancia de generar cambios orientados a las mejoras del
grupo y toma los riesgos que implican los objetivos ambiciosos.
Sé auténtico
No temas mostrar tu lado humano porque será un factor que contribuirá a
fortalecer la confianza.
Todos tenemos debilidades, problemas y errores, no
somos perfectos. Da el ejemplo de cómo sobrellevarlo.
Promueve la
honestidad y la integridad
Trabajar en base a estos valores, de manera que definan tus
procedimientos con un sentido ético y auto conocimiento, genera confianza en
las otras personas del grupo y enaltece la inteligencia emocional ante las
adversidades.
Hacer las cosas bien y en consonancia con lo que se exige a los
demás, siempre será el origen del respeto.
Sé humilde
Ten la capacidad de reconocer que tanto tú como todos los miembros de tu
equipo aún tienen cosas por aprender para mejorar, reconociendo con
humildad todos los logros que obtengan.
Demuestra siempre voluntad y curiosidad
por aprender cosas nuevas e inspira a los demás a hacer lo mismo, dando la oportunidad de que crezcan juntos, porque un líder
crece cuando su equipo crece.
Establece responsabilidades
Desafía las capacidades de los miembros de tu equipo y las tuyas, confía
en ellos y respáldalos a través del camino, toma medidas correctivas ante
los errores o faltas y reconoce los éxitos más que las fallas.
No utilices el miedo y el autoritarismo como método de presión, involucra
a cada uno en el objetivo y corrige con inteligencia.
Aprende de tus fracasos y
errores, activa la resiliencia para que ellos hagan lo mismo e incluso comparte
el liderazgo en proyectos específicos.
Utiliza la
voz de mando
La voz de mando no significa gritar, ni ser autoritario, se trata de
impostar la voz con serenidad y controlando las emociones para expresar de forma
CLARA, breve y coherente las instrucciones necesarias, manteniendo siempre en
cuenta el objetivo principal y el respeto a las ideas de tu equipo de
trabajo.
Desarrolla
la comunicación y relaciones interpersonales
Una comunicación empática, abierta y eficaz con los miembros del grupo
contribuye a la creación de conexiones emocionales y de un clima de cooperación
entre ellos.
Mantén el contacto profesional y personal con cada uno de
ellos basado en el interés sincero, recuerda siempre que son personas, no máquinas
a tu servicio.
Conviértete en alguien en quien confiar y con quien expresarse, un compañero,
un coach y además comparte lo que sabes, ¡trabaja para ayudarles a crecer!
Innova
Sal de tu zona de confort y permite que las personas de tu grupo también
lo hagan. Deja que realicen tareas retadoras e interesantes con la libertad
de hacer más allá de lo que les mandas, para que se genere la innovación en
los procesos, en las formas de pensar y en la creación.
Si no lo haces fomentas la dependencia y entonces, ¿de qué vale tener
gente talentosa? ¡Déjalos brillar!, solo muestrales el camino para llegar alto.
Ten una
actitud positiva
Sabemos que el mundo no es perfecto, pero eso no te impide centrarte en
la gratitud y la automotivación que nacen de la pasión y el entusiasmo.
El optimismo,
real y ajustado a las circunstancias, es contagioso y produce un agradable
ambiente laboral orientado a los logros.
Enfócate en
el alto rendimiento
Busca siempre inspirar al grupo a completar sus tareas con un alto nivel
de rendimiento que se encuentre orientado a conseguir resultados excepcionales,
que los hagan destacarse de los demás y transfórmate en una fuente de feedback
constructivo.
Usa un
lenguaje corporal de liderazgo
Es importante insistir de nuevo que no se trata de autoritarismo,
sino de mantener una postura erguida, frontal y estable, con tus manos siempre
visibles, adoptar gestos de simpatía con firmeza y mantener la mirada fija,
serena y generosa.
Prepárate
¿Sabes qué diferencia al sabio del necio? No es lo que saben, sino su
actitud frente a el conocimiento y quienes quieren conocer, lo conocido y los
que piensan diferente, y lo desconocido y quienes lo practican.
No seas un líder necio que solo ejerce poder ante la autoridad represiva.
La investigación es la clave para la expansión de tu conocimiento,
la experiencia convierte las hipótesis en realidades y el sabio sabe que el tiempo
y las energías invertidas en conocer son siempre ganancia. Además, ser práctico
no es contrario a ser sabio, porque para ser práctico es necesario conocer el
panorama y las opciones, y eso se logra con la sabiduría.
Forma
La formación de tu equipo es una responsabilidad enorme del líder
inspirador; se trata de transferir conocimiento que ya tengas acumulado por
tu experiencia y que faciliten el trabajo y por ende la consecución de los objetivos.
Es el legado que el líder dejará en cada miembro del equipo e inicia con
su ejemplo de gestión.
Estimula la
creatividad
Todos tenemos el don de la creatividad, quién no la tiene en realidad está
reprimiéndola por problemas de la infancia.
La creatividad puede ser estimulada y potenciada, porque no es estática,
busca o construye espacios para que tú y tu grupo de trabajo fomenten su
creatividad, como una pequeña adición a un campo de conocimientos.
Insight
Una vez conocidas Habilidades y Herramientas
es el momento de comenzar a entender ¿qué necesitas para ser un líder
inspirador?
Bibliografía
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