domingo, 1 de febrero de 2026

¡Lidera Tu Liderazgo Carismático! (III)




Los líderes carismáticos tienen una gran capacidad de influencia sobre sus subordinados y otros individuos, y establecen dinámicas de trabajo en las que todos salen ganando.

Se llaman líderes carismáticos porque tienen un carisma excepcional y se preocupan por mantenerse fieles a sus seguidores. Algunos de los valores más destacados de estos líderes es la honestidad, el altruismo o ética.

 

1. Conectan con las emociones de los subordinados

Si algo caracteriza a este estilo de liderazgo es la conexión emocional que existe entre los superiores y los subordinados. A pesar de la tensión y la competitividad que puede encontrarse en el mundo laboral, estos líderes crean cercanía con sus subordinados, pues se preocupan por sus necesidades. Éstos se convierten en sus seguidores sin necesidad de imponer nada.

2. Comunicación

Los líderes carismáticos poseen habilidades sociales excepciones y también habilidades de comunicación. De esta manera consiguen conectar con los subordinados, que se sienten valorados y respetados. Esto también es clave para motivar a los trabajadores, y los estudios sugieren que el liderazgo carismático ayuda a reducir los niveles de estrés de los empleados, mejora su bienestar y hace que estos se sientan parte de la organización.

3. Autoconfianza

Para que los demás nos respeten, debemos confiar en nosotros mismos. Estos líderes gozan de una alta autoconfianza y seguridad por lo que son capaces de dialogar con los demás de manera calmada. Los demás perciben esa autoconfianza, algo que resulta muy atractivo en las relaciones interpersonales.

4. Motivación

Los líderes carismáticos hacen que los trabajadores se sientan bien en la empresa y alineados con los valores y los objetivos de la organización, por lo que los trabajadores se mantienen motivados, y sacan lo mejor de si mismos, aumentando de esta manera su rendimiento y el de la compañía.

5. Escucha activa

La escucha activa es una característica de los líderes carismáticos, que no solo oyen a los trabajadores, sino que permiten que expresen sus inquietudes. Los líderes carismáticos prestan atención a las necesidades de los trabajadores y sus inquietudes, porque entienden que los trabajadores felices son más eficientes.

6. Creatividad

Los líderes carismáticos son personas creativas, que suelen tener una visión más allá de los límites y los miedos. Por eso lideran el camino de sus seguidores y son capaces de influir en ellos. Cuando surge un problema, entienden que deben solucionarlo y lo afrontan. Ven en las crisis oportunidades para crecer. Además, este tipo de liderazgo fomenta la creatividad de sus empleados.

7. Visión

Estos líderes encajan perfectamente en el entorno cambiante porque tienen una gran visión de futuro y aportan estabilidad a las empresas. Al ser creativos, también encuentran soluciones incluso en situaciones de transformación. Son líderes que motivan e inspiran a otros, y empoderan a los empleados frente al cambio. Un estudio de Universum reveló que el 41 por ciento de los gerentes encuestados buscaban para sus empresas líder con capacidad de empoderar a los empleados.

El éxito de este tipo de liderazgo se debe a su visión de futuro y a que son capaces de comunicarlo.

8. Determinación

Tener la visión es algo que muchas veces puede surgir en la mente de muchas personas, pero no todo el mundo pasa del pensamiento a la acción. Los líderes carismáticos poseen una gran capacidad de determinación, establecen objetivos específicos y trabajan para lograrlos junto con el equipo.

La personalidad carismática

Además de estas características específicas de los líderes, las personas carismáticas presentan una serie de rasgos y hábitos.

Rasgos y características de las personas carismáticas

Pero, ¿cuáles son las características, los rasgos de personalidad y el comportamiento que presentan las personas carismáticas? 

 

1. Vida social activa

Los individuos carismáticos son populares y suelen rodearse de otras personas. Esto ocurre porque caen bien y porque poseen una serie de habilidades relacionales que hacen posible conectar con los demás ya sean del mismo sexo o no. Además, son personas proactivas que suelen tener muchas inquietudes y hobbies y son buenos interlocutores.

2. Empatía

Para conectar con los demás es necesario ser empático y saber ponerse en la piel del otro. Es por eso que son buenos comunicadores, pues entienden las necesidades de otras personas, lo que les permite conectar con ellos con facilidad.

3. Escucha activa

La empatía está muchas veces relacionada con la escucha activa. Y aunque muchas personas crean que escuchan, a veces solo oyen. Escuchar activamente es prestar atención no solamente al lenguaje verbal, sino que es prestar atención también al lenguaje no verbal y a las emociones que el otro interlocutor expresa, las cuales deben validarse para que la otra persona se sienta comprendida. La escucha activa favorece el respeto y la confianza entre dos personas.

4. Optimismo

Estas personas enganchan por su mentalidad optimista, por encontrar en los obstáculos oportunidades para crecer. Además, son personas que contagian esta visión de la vida, por lo que atraen a los demás.

5. Lenguaje verbal

Las personas carismáticas son muy buenas comunicando y por eso ejercen una gran influencia en los demás. Entienden sus necesidades y son empáticas, por lo que suelen hablar de “nosotros” más que de “yo”. Asimismo, envían mensajes claros, minimizando la ambigüedad de lo que quieren expresar.

6. Lenguaje no verbal

Este tipo de individuos también muestran un mensaje no verbal muy potente. El contacto visual es destacable, lo que ayuda a crear cercanía y a mostrar sinceridad. Muestran una actitud abierta y accesible hacia otras personas, y esto es visible a través de sus gestos.

7. Confían en sí mismos

El lenguaje no verbal es positivo porque confían en sí mismos. Tener una alta autoconfianza es esencial para superar obstáculos que se presentan en el día a día y para empoderarse frente a la vida, pero también para que los demás sientan respeto por alguien y atracción por su personalidad.

8. Crean confianza en los demás

Las personas con carisma no solamente confían en sí mismos, sino que los demás confían en ellos también. Crean e inspiran confianza, algo que se obtiene con la experiencia, con la acción ejemplar, la credibilidad y con la buena comunicación. Esto es posible verlo en los líderes carismáticos, que son capaces de movilizar gran cantidad de personas hacia un objetivo común.

9. Son emocionalmente inteligentes

La inteligencia emocional influye en cómo nos relacionamos con los demás, pues incluye: autoconocimiento emocional, regulación emocional, empatía, automotivación y habilidades interpersonales. Dominar estas habilidades permite adaptarse a las situaciones que pueden surgir en el día a día, pero también permite comportarse correctamente frente a los demás y en las relaciones interpersonales.

Además, estas personas saben expresar correctamente sus emociones y tienen una mentalidad abierta para entender a los demás.

10. Flexibilidad mental y mente abierta

Las personas carismáticas poseen flexibilidad mental y una mente abierta. No rechazan las ideas de otras personas ni poseen una mentalidad no enjuiciadora. Son personas tolerantes y objetivas. Su presencia da gusto y por eso los demás se sienten bien a su lado.

11. Son visionarios

Especialmente en el caso de los líderes carismáticos, una de sus grandes características que poseen es que son visionarios y hacen llegar su visión a otras personas. Tienen una gran capacidad de influencia.

12. Credibilidad

Esta capacidad de influencia viene determinada, muchas veces, porque son personas que muestran una gran credibilidad y son coherentes en sus acciones y en lo que dicen. Son personas convincentes y sinceras, y esto lo expresan a través del lenguaje verbal y no verbal. Por eso los demás confían en ellos.

13. Habilidades sociales

Ser carismatico tiene mucho que ver con poseer buenas habilidades sociales. Ser cordial, sociable, expresivo, honrado, democrático… ayuda a tener buenas relaciones con otros individuos. Las personas carismáticas son cercanas, no se irritan con facilidad, son democráticos y tolerantes. Los demás se sienten bien cuando están con este tipo de personas.

14. Persuasión

Las personas carismáticas son persuasivas, por lo que saben utilizar muy bien el lenguaje y usar buenas habilidades persuasivas para influir en la actitud de los demás. Ser persuasivo es una cualidad positiva, porque este tipo de individuos no obligan a las personas a cambiar, sino que las seducen con sus argumentos.

 

Insight

 

Aunque suele confundirse el carisma con el atractivo, no son términos sinónimos.

Las personas carismáticas tienen una personalidad atractiva; sin embargo, no necesariamente tienen una gran belleza física.

Eso sí, enganchan y hacen que grupos de personas avancen en una misma dirección.

Las personas carismáticas, debido a su actitud y hábitos, son como un imán.

Cómo son las personas que nos atraen

Ser carismático es algo que para algunas personas es difícil de aprender, se es o no se es. En cambio, otros expertos piensan que se pueden desarrollar habilidades para ser carismático, especialmente a la hora de liderar personas.

Ser carismático es algo más profundo que solo el físico. 

                                                                

Bibliografía

Juan Armando Corbin

 

 

 

 

jueves, 1 de enero de 2026

¡Lidera Tu Liderazgo Carismático! (II)

 




“Un líder es aquel que conoce el camino, recorre el camino y muestra el camino”.

Esta frase, atribuida a John C. Maxwell, resume el núcleo del liderazgo carismático: guiar desde la autenticidad, el conocimiento y la conexión genuina con quienes nos rodean.

Siendo el primero en transitar el camino del cambio y la (auto)actualización hacia una mejor versión.

En un mundo laboral donde más del 80% de los trabajadores experimentan altos niveles de estrés, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), liderar con carisma no es un lujo, sino una necesidad.

Estudios recientes demuestran que los líderes carismáticos pueden incrementar el compromiso de sus equipos hasta en un 40%, mejorar la retención del talento en un 35% y elevar la productividad en un 25%.

Liderar significa ser el puente entre la incertidumbre y la posibilidad, uniendo corazones y mentes hacia un propósito común. Y esto nos rebaja de manera dramática el estrés asociado a la incertidumbre, y al cambio. ¿Cuán conscientes somos de que una mirada, una palabra o un gesto determinado tiene el poder de transformar la dinámica de un equipo?

Este enfoque, basado en el carisma como habilidad aprendida, es la esencia del liderazgo carismático: una ventaja que transforma no solo a quienes lideramos, sino también a nosotros mismos como líderes.

¿Qué es el carisma?

El carisma no es un destello superficial, sino una energía tangible que proyectamos cuando somos auténticos.

Es el lenguaje silencioso de una mirada que conecta, de una palabra que inspira, de un gesto que motiva, de unos valores que motivan.

En los departamentos de recursos humanos, donde la gestión de personas está aún más en el centro de todo, liderar con carisma ya no parece ser una opción, sino una necesidad.

Y en un entorno altamente tecnificado, es algo que los humanos no solo necesitamos y pedimos, sino que será lo que más demandemos en los próximos años.

De ahí que ya sepamos esta condición da a quien la adquiere una ventaja competitiva.

Un líder carismático tiene la preparación (porque esta cualidad se enseña y se aprende) para construir relaciones significativas, crear culturas de confianza y movilizar a los equipos hacia la excelencia

 

Elementos clave del liderazgo carismático

Algunos de los elementos que distinguen a los líderes carismáticos son:

1. Presencia auténtica: La autenticidad se percibe a través de muchos canales, sobre todo a través de la comunicación no verbal. Su ausencia es una de las cosas que más desconectan a los empleados o colabores, según en las encuestas de satisfacción.


2. Energía y equilibrio emocional: La coherencia entre las emociones y la comunicación externa del líder establece un entorno de estabilidad que motiva a los equipos. O todo lo contrario.


3. Empatía estratégica: Escuchar activamente y conectar con las emociones del equipo permite entender las verdaderas necesidades de las personas, facilitando soluciones personalizadas y efectivas. La dificultad radica en saber hacer esto siendo consciente de los porqués y para qué de las personas, en conexión con el porqué de la organización.

 

¿Qué rasgo tienen en común las personas más exitosas del mundo?

Tras décadas de investigación, un estudio de la Universidad de Harvard encontró lo que tienen en común las personas más exitosas del mundo, desde CEOs a empresarios multimillonarios pasando por premios Nobel. Y es que todas ellas comparten el mismo rasgo clave: la adaptabilidad.

En palabras de Joe Fuller, profesor de la Harvard Business School, “los líderes flexibles no temen al cambio; lo abrazan”.

En RR.HH., esta adaptabilidad se traduce en la habilidad de guiar a los equipos a través de procesos de transformación digital, cambios culturales y reorganizaciones corporativas.

Los líderes carismáticos son, ante todo, adaptables. En un entorno en constante transformación, su flexibilidad les permite no solo reaccionar ante los cambios, sino anticiparse al cambio y guiar a sus equipos con confianza en ese proceso -a menudo doloroso, porque cambiar nos cuesta-.

Por ello un líder carismático sabe que el cambio no se impone, sino que se inspira (ya sabemos que decir a la gente lo que tiene que hacer nunca funciona; es más, ¡aumenta las resistencias!).

La colaboración surge cuando las personas se sienten escuchadas y valoradas.

Por eso, las “técnicas catalizadoras” o herramientas de “business storytelling” son hoy tan valiosas.

 

El modelo Black J.A.G.U.A.R. Encanto salvaje en el liderazgo

El liderazgo carismático, encapsulado en el modelo Black J.A.G.U.A.R., destaca cualidades esenciales para un liderazgo inolvidable: jovialidad, autenticidad, gentileza, unidad, acción y resiliencia. Inspirado en la figura del jaguar, este modelo -sostenido por la ciencia- enfatiza la adaptabilidad, la fuerza y el poder como herramientas clave para enfrentar los desafíos empresariales.

El jaguar, símbolo de adaptabilidad y poderoso por excelencia, nos enseña que la flexibilidad mental y la actitud positiva son esenciales para la supervivencia en un entorno laboral en constante cambio. Los líderes que incorporan estos principios en su día a día transforman no solo sus equipos, sino también sus organizaciones, creando culturas empresariales resilientes y humanas.

Sigamos explorando este concepto, el de la adaptabilidad, que tanto nos cuesta integrar de manera ágil en las organizaciones.

 

El poder del lenguaje corporal y las palabras transformadoras

El cuerpo habla incluso cuando las palabras callan.

La manera en que nos movemos, miramos y nos presentamos al mundo define cómo los demás nos perciben y cómo nos percibimos a nosotros mismos.

Una postura expansiva, por ejemplo, no solo transmite confianza y seguridad, sino que también tiene un impacto directo en nuestro estado emocional.

Estudios de Harvard demuestran que mantener una postura poderosa durante solo dos minutos puede reducir los niveles de cortisol en un 25% y aumentar la testosterona en un 20%, generando una autoconfianza más sólida y una actitud más resolutiva.

Pero no se trata solo de estar de pie con los hombros hacia atrás; es una cuestión de presencia consciente, de ser capaces de proyectar un magnetismo natural que genere confianza -real- en quienes nos rodean.

Inspirada en la naturaleza, la kinesia del jaguar es una técnica que busca emular la elegancia y la fluidez de este felino. Su éxito reside en su capacidad de equilibrarse, de dominar el espacio y el tiempo.

Sus movimientos calculados, seguros y adaptables son un ejemplo perfecto de cómo deberíamos caminar por el mundo: con equilibrio, determinación y presencia plena. Pero sin egos ni haciendo demasiado ruido.

Incorporar esta filosofía a nuestro lenguaje corporal mejora la percepción que otros tienen de nosotros y refuerza nuestra presencia como líderes.

Sin embargo, el lenguaje corporal no es el único elemento a tener en cuenta.

Las palabras también tienen un poder transformador. Elegir términos positivos e inspiradores no solo eleva el mensaje, sino que fortalece las conexiones interpersonales

Por ello el carisma, cuando se cultiva de manera consciente en todas sus vertientes (Personalidad, Pensamiento, Presencia y Palabra) tiene un efecto multiplicador: impacta en las personas, en las organizaciones y en los resultados. Por ello el impacto del liderazgo inspiracional mejora la cohesión, fomenta la innovación y crea entornos laborales donde, en definitiva, las personas prosperan.

 

Insight

 

Ser carismático es tener la capacidad de ofrecer un valor extraordinario, emocional, que va más allá de la funcionalidad.

Es conectar con los deseos y sueños del cliente, compañero o consumidor.


El valor extremo de algo se construye en torno a intangibles.

Por eso el profesional carismático, capaz de equilibrar todos los ingredientes que conforman su poder biológico, y que potencia su Inteligencia Adaptativa para ir encajando y sacando provecho a los distintos avances y movimientos de la vida, se convierte en el mundo de los negocios —haciendo un juego de palabras con la terminología actual de los e-commerces— en un humano premium.

Aunque más que humanos premium, que nos cosifica demasiado, usemos mejor un clásico: el concepto de humano expandido.

Expandido porque el futuro será para quienes fusionen y magnifiquen lo mejor de ambos mundos: lo biológico que nos viene de serie y lo artificial.

La pregunta de siempre es, ¿estamos preparados para ello?

 

                                                                

Bibliografía

Raquel Roca, experta en Gestión del Talento y Futuro del Trabajo.