domingo, 1 de diciembre de 2024

¡Lidera Tu Liderazgo Efectivo! (XXXIX)

 

 

¿Existe espiritualidad en las empresas?

Difícilmente se puede adivinar un matrimonio entre ellas. A la empresa, como emprendimiento, se le supone, principalmente, la realización de actividades encaminadas a satisfacer necesidades materiales; y la espiritualidad busca la satisfacción de necesidades sutiles de trascendencia.

Entenderemos lo espiritual desde una tendencia no organizada colectivamente, es decir, alejada de instituciones religiosas o agrupaciones estructuradas.

Al observarla como individual, es asimismo inclusiva, no descarta a nadie y engloba a todas las personas que buscan darle un sentido a su vida, una misión encauzada por valores de comportamiento cuyo resultado sería un sentimiento de conexión con el todo y con todos, a través del amor incondicional.

▪ Tratar con nuestros propios sentimientos e inspiraciones y mantener nuestro enfoque no importa lo que suceda.

▪ Capacitar a que expresen lo mejor de sí aquellos a quienes lideramos y proporcionar un espacio en el que la gente pueda vivir trabajar con calidad.

▪ Claridad y perspectiva para ajustarse a los desafíos que el mundo nos sitúa enfrente.

Estos son objetivos pedagógicos de un curso real sobre Management y espiritualidad.

En 2015, ESADE preparó un Congreso sobre Espiritualidad y Creatividad en Management donde Chris Lowney, ex jesuita ahora directivo de JP Morgan, expresó que “el liderazgo es sumamente espiritual”.

No puede negarse el sentido trascendente que, desde Elton Mayo, ha ido impregnándola gestión de las personas en la empresa.

Las teorías del Management del siglo XX se llenan de intenciones que pretenden generar amor (como sentimiento de compasión, inclusión y pertenencia a un todo unido; todo lo que hago y todo lo que hacen los demás repercute en todo), que hoy se unen en la práctica de la Sostenibilidad, en relación con la Responsabilidad Social Corporativa, hasta el punto de que existe, como una referencia de reputación empresarial, la situación en el ranking del Down Jones Sustainability Índices, donde se cuantifican las acciones de empresa para conseguir un desarrollo sostenible en materia social, económica y medioambiental. ¿No es esto una prueba de amor? ¿No es entonces una práctica espiritual?

Una empresa espiritual buscará el bienestar de las personas con prácticas que generen valor más allá del beneficio económico, porque ya hay directivos que buscan la mayor obtención de resultados aplicando prácticas que podríamos encuadrar dentro de este concepto de ‘espirituales’.

Han propugnado los grandes gurúes del Management que atendamos bien al cliente, que nos  asociemos con la competencia en lugar de destrozarnos, que busquemos alianzas con los proveedores en vez de exprimirles en la negociación, que hagamos benchmarking… y que convirtamos a la mano de obra en capital humano poseedor de talento, en personas tenedoras de competencias que aplican e invierten en la empresa para ser cultivadas y aumentadas, del mismo modo que el accionista invierte su dinero para que le genere dividendos.

Desde la función que todavía hoy llamamos de Recursos Humanos se impulsa, o se puede impulsar, la aplicación de la espiritualidad en las políticas y estrategias internas de la empresa. Desde la esclavitud a la atracción del talento, aun a pesar de que la crisis mundial tan profunda que comenzó en 2007 ha disminuido la extensión de las nuevas formas de gestión, hemos evolucionado en el trato a las personas hasta la búsqueda, y a veces el logro, de un clima que propicie ambientes colaborativos y productivos que tienden a desembocar en una cultura espiritual, la que me atrevo a llamar la cultura del amor.

La Psicosociología del Trabajo ha tratado en profundidad el impacto que la pertenencia a empresas y organizaciones provoca en el individuo. Y ha llegado a la conclusión de que, a través de la actividad laboral, las personas consiguen la integración en la sociedad porque cubren sus necesidades vitales. ¿Cuáles son esas necesidades vitales? Siguiendo a Maslow, a lo largo de la historia y a través de esa actividad laboral, el ser humano ha podido ascender en la escala. Si el esclavo solamente encontraba satisfacción de sus necesidades básicas, hoy las empresas pueden ser capaces de proveer medios para llegar hasta el peldaño de la autorrealización.

Pero hay más, quizá una escalera hasta el cielo. Richard Barrett, ponente en el Congreso citado, añade tres niveles más por encima del último definido por Abraham Maslow:

Abrazar una causa

Dejar huella

Ser útil

…los que engloba como ‘necesidades espirituales’ y asimila respectivamente a las ‘conciencias de misión, contribución y servicio’.

¿Y si a través de la actividad laboral las empresas también son capaces de satisfacer estas necesidades y favorecer así la trascendencia de los integrantes que la busquen?

Podría ser. Quizá por medio de la Dirección por Valores, como así propugna Barrett, o con la teoría del Capital Humano, o con las prácticas de la Gestión del Talento…

El perfil del profesional que ha gestionado las relaciones internas de las organizaciones ha ido cambiando su formación y su talante (además de las características de su talento) para evolucionar desde la supervisión y el control hasta el trato humanístico.

Llegaron a esa función profesionales que entendían el valor de las personas como el ‘gran activo de la empresa’, así era verbalizado en las juntas de accionistas, y se ponían a trabajar para crear clima y cultura que cumpliera esa letanía.

Era (o es) la forma de cumplir internamente con uno de los compromisos básicos de la Sostenibilidad: el desarrollo de la cohesión social con la búsqueda de objetivos comunes. En la actualidad, las empresas con directivos que priman (o necesitan) la supervivencia económica ha apartado a estos profesionales para provocar una regresión a prácticas antiguas de gestión, basadas en el miedo y en el poder, a veces salpicadas de un paternalismo que les proporcione una pátina de honestidad.

Pero, por el contrario, en esa visión dual que rige la existencia humana, surgen empresas que apuestan aún más fuerte por propiciar la satisfacción de esas necesidades espirituales, ya sea con la atención a las actitudes, la consideración de las emociones, de los sentimientos… de la colaboración, del liderazgo participativo, del trabajo en equipo… de los compromisos éticos, de la conciliación y la igualdad de oportunidades, del desarrollo profesional o de la compensación equitativa…o incluso con la puesta en marcha de prácticas consideradas directamente como aplicadas a la espiritualidad:

Fomentar valores espirituales basados en la convivencia y objetivos comunes.

Promover sesiones de meditación en grupo.

Organizar charlas, conferencias y foros sobre espiritualidad.

Favorecer la participación en acciones humanitarias o sociales.

Crear grupos de apoyo que contengan situaciones emocionales extremas.

Existen estudios de la Universidad de Harvard y otras entidades de impacto mundial que han encontrado una correlación profundamente significativa entre un mayor crecimiento del valor de la acción, o de beneficios económicos, o de rendimiento de las inversiones, y las compañías con culturas corporativas espirituales.

Y aún más:

- Entendiendo que la labor fundamental del área de Recursos Humanos es encontrar lo que más les importa a los trabajadores de la empresa y facilitárselo (convengamos que se trata entonces de cubrir las demandadas necesidades espirituales) …. si eso les hace felices, no sólo conseguirá su retención, sino que los mantendrá con rendimientos elevados.

- Los ejemplos y modelos son nuestros espejos para evolucionar; siendo las organizaciones el principal lugar donde las personas desempeñan su actividad, la cultura corporativa marcará comportamientos de sus integrantes en su accionar con la sociedad, fuera de la organización, en sus vivencias diarias.

Deduzcamos entonces que la espiritualidad en la empresa es capaz de generar más valor y de aumentar el índice de felicidad.

 

Insight

“…el alma sabe que existe un orden subyacente y trata de encontrarlo. Hasta que nos procuremos la sabia quietud del alma, seguiremos cayendo en viejos hábitos y obteniendo respuestas inadecuadas ante los nuevos retos.”

Deepak Chopra en El alma del liderazgo (2012)


Bibliografía

José Antonio Prades


viernes, 1 de noviembre de 2024

¡Lidera Tu Liderazgo Efectivo! (XXXVIII)

 


La espiritualidad suele estar asociada a prácticas religiosas, que por lo general se expresan por fuera del ámbito organizacional, por lo tanto, hablar de ella en este contexto, supone la necesidad de plantear algunas precisiones, que permitan conectar la espiritualidad con el liderazgo en las compañías.

Si entendemos la espiritualidad, como una dimensión que involucra aspectos profundos del ser humano, que por consiguiente tiene gran potencial de influencia en los individuos y en el entorno que los rodea, tenemos una visión alternativa que posibilita integrar un aspecto esencial de lo humano con el mundo de la productividad.


Acercamiento a lo espiritual

La espiritualidad es un concepto tanto amplio como subjetivo, que está determinada por la cultura, las experiencias y las creencias individuales.

Es importante destacar que estas experiencias personales no necesariamente tienen una connotación religiosa, de hecho, muchas personas pueden considerarse muy espirituales y nada religiosas, incluso “no creyentes”.

Hablamos de espiritualidad como la búsqueda y la expresión de una dimensión más profunda de la vida humana.

Se refiere a la parte de la experiencia que trasciende lo físico e involucra cuestiones de significado, propósito, valores, creencias, conexión con algo más grande que uno mismo, al igual que la búsqueda de respuestas a preguntas existenciales.

La espiritualidad permite conectar tres planos aparentemente no conectados: la consciencia, el cuerpo y la trascendencia.

La consciencia no está localizada, va más allá de la racionalidad y conlleva una conexión profunda con el propósito, la búsqueda de sentido e impulsa a pasar de las acciones cotidianas, la inmediatez y el automático, a vivir con mayor detenimiento, significado y plenitud.

El cuerpo es el vehículo por el cual conectamos con el mundo a través de nuestros sentidos, a través de él podemos experimentar el placer o el displacer.

A través del plano físico o material podemos tomar acciones reales y cambiar el rumbo de las situaciones de la vida.

La trascendencia es lo que se logra cuando la consciencia y el plano físico están en armonía y conexión profunda. En este caso, el individuo puede experimentar una sensación de plenitud con un ser superior.


Algunas características de la espiritualidad

Entendiendo entonces la espiritualidad como una dimensión de lo humano, podemos identificar algunas características:

• Busca la formación de valores y creencias sobre lo que es correcto e importante en la vida.

• Implica la búsqueda de una paz interior, equilibrio emocional y bienestar.

• Se asocia con el crecimiento personal y la búsqueda de una mayor comprensión de uno mismo.


Liderazgo espiritual en la empresa

En general podemos entender el liderazgo como la capacidad para ejercer influencia para el logro de un objetivo.

Y este es el punto, si el objetivo está solo planteado en términos de resultados materiales, estamos hablando de un liderazgo convencional, pero si el líder además de los resultados materiales propuestos, inspira a sus equipos y a las personas a crecer en un nivel más profundo, invita a la búsqueda del desarrollo personal e inspira a ser cada vez más humanos, estamos hablando de un liderazgo espiritual.

Se trata de un enfoque que combina la gestión efectiva con la atención a la dimensión espiritual y humana de los empleados.

Donde se promueve el crecimiento y bienestar integral de los colaboradores. Con acciones como:

• Promover valores positivos y una ética sólida.

• Fomentar un sentido de propósito más allá de las ganancias financieras.

• Preocuparse por el bienestar integral de los empleados, mostrando empatía y comprensión en momentos de dificultad.

• Generar espacios de conexión de las personas con su propósito de vida.

• Promover que las personas salgan del “piloto automático”, al que nos ha llevado la sociedad del cansancio, en la que cada vez actuamos de forma más veloz en busca de resultados pero que al mismo tiempo nos desvía de nuestra esencia y consciencia, es decir, de nuestra capacidad de conectar de forma significativa con las acciones y las experiencias de la vida.


Ventajas del liderazgo espiritual en la organización:

• Los empleados que experimentan liderazgo espiritual suelen estar más comprometidos en conectar su propósito personal con el de la empresa, así el liderazgo pasa de ser transaccional a conectar con lo trascendente, lo que suele generar una mayor productividad.

• Un liderazgo que fomenta la compasión y el respeto crea un ambiente laboral más positivo, reduciendo el estrés y la rotación.

• Este liderazgo ayuda a los empleados a crecer en su desarrollo personal y profesional.

• El enfoque en la empatía y la compasión promueve relaciones más saludables entre los miembros del equipo, lo que mejora la colaboración y la comunicación.

• Genera mayor capacidad de introspección, es decir, capacidad de verse a sí mismos y, por lo tanto, mayor disposición al aprendizaje y la generación de relaciones saludables.


¿Cómo fomentar este tipo de liderazgo?

• Cultivar la autoconciencia: los líderes deben comenzar por comprender sus propios valores y creencias espirituales para poder guiar a otros de manera auténtica.

• Incrementar la formación: proporcionar a los líderes las herramientas y la capacitación necesaria para cultivar el liderazgo espiritual en sí mismos y en sus equipos.

• Promover la escucha activa: animar a los líderes a escuchar activamente las preocupaciones y necesidades de sus empleados, mostrando comprensión y apoyo.

• Establecer un propósito superior claro: comunicar la misión y los valores de la empresa para que los empleados puedan conectarse con un propósito más grande.

• Reconocer y recompensar: valorar el compromiso y el liderazgo espiritual de los empleados a través de incentivos y reconocimientos.

 


Insight

En conclusión, el liderazgo espiritual en las organizaciones es un enfoque que va más allá de los resultados financieros y conecta con un aspecto esencial del ser humano donde se invita a cultivar valores, ética y un sentido de propósito.

En este camino, las organizaciones pueden disfrutar de ventajas como un mayor compromiso, un mejor ambiente de trabajo y un crecimiento tanto personal como profesional.

El liderazgo espiritual no solo beneficia a los empleados, sino que puede impulsar un éxito empresarial sostenible.

 

Bibliografía

Refugio del Alma


martes, 1 de octubre de 2024

¡Lidera Tu Liderazgo Efectivo! (XXXVII)



Todos conocemos al Papa Francisco o al Dalai Lama, personas a las que un grupo de gente sigue, que los conduce y les guía.

Ellos son líderes espirituales, personas con energías positivas, personas que ejercen influencia sobre otras, que les enseñan un camino a los demás, pero que también caminan junto a ellos, para guiarles y acompañarles en todo momento. Es una gran responsabilidad y un gran trabajo, por lo que no todo el mundo puede hacerlo de la mejor forma posible.

Si pensamos qué es un líder espiritual y qué significado tiene, podemos encontrar diferentes acepciones.

Un líder es el capitán de un equipo de fútbol, el joven cantante de una banda de rock o aquel al que todo el mundo acude en su grupo de amigos para que organice las quedadas.

Para muchas personas el líder nace líder. Se trata de un carisma que es complicado aprender.

Eso sí, existen muchos líderes espirituales que nacen sin ese carisma y aún así consiguen conducir a la gente por el camino deseado.

Y, por otra parte, también debemos tener en cuenta que cada persona tiene su líder espiritual y debe encontrarlo por su propio pie.

Las cualidades de un buen líder espiritual

Existen algunas cualidades que debe tener un líder espiritual que son dignas de aprender por todos.

Se trata de algo que es de admirar, y que precisamente, los convierte en líderes espirituales.

Y es que, por mucho que se desee serlo, sino se tienen ciertas aptitudes y un mínimo de energía, uno no podrá ser un líder espiritual.

A continuación, comprobamos cómo debe ser un guía espiritual y todo lo que podemos aprender de él.

Constancia

Muchos desean ser líderes espirituales, pero pocos tienen la fuerza de voluntad para cumplir con el esfuerzo de ser un líder espiritual.

Y es que, no se trata de un trabajo sin más, sino que ser líder implica compromiso y constancia.

Es un camino del día a día, de tratar con problemas y solucionarlos, de cuestionarse absolutamente todo.

Un líder no puede dejar de ser líder en ningún momento, y es que, en sus manos está la responsabilidad del desarrollo personal del resto.

Equilibrio

Un líder espiritual debe ser una persona equilibrada, tranquila y pausada.

Debe saber controlarse y gestionar mejor que nadie sus emociones.

Un líder no pierde los nervios y tiene muy clara su filosofía de vida.

No importa si es un líder budista, cristiano o del New Age, lo que importa es que tiene clara su doctrina y un conocimiento y equilibrio adecuados.

Cercanía

A pesar de ser líder y de, en muchos casos resultar lejano, un líder espiritual debe ser abierto a la gente, cariñoso y cercano.

El líder está para guiarnos, para seguir las leyes espirituales, para apoyarnos y para impulsarnos a crecer espiritualmente, por lo que ser cercano es una cualidad imprescindible para un líder.

Este fomenta la empatía y nos dirige hacia la luz cuando todo nuestro mundo es oscuro.

Se trata de una persona que nos escucha, pero también que se abre ante la gente, que está dispuesto a compartir su vida.

Honestidad

¿Cómo iba a ser líder alguien que nos engañara? En un líder hay que confiar, y para que confiemos en alguien tiene que demostrar ser honesto.

Un líder siempre va con la verdad por delante, de una forma pura y recta.

Sabe lo que cree y así lo manifiesta, clara y rotundamente, sin dar lugar a malentendidos.

El líder nos hablará de él de una forma totalmente abierta, de modo que no haya lugar a dudas en su trayecto, por muy pantanoso que haya sido.

Generosidad

Otra de las características de los líderes espirituales que debemos aprender es que debe dar más que recibir, y es que, estas personas dan su vida por los otros.

Un líder espiritual vive por y para sus seguidores.

Tiene claro que ese es su cometido en la vida y no se para a pensar en el egoísmo. Está totalmente dedicado al cuidado de aquellos que confían en él y no cesa en su ayuda.

 


Insight

El liderazgo espiritual es lo contrario de lo que la mayoría de la gente piensa. El liderazgo espiritual es liderazgo de servicio. Jesucristo Mismo nos enseñó: "como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos" (Mateo 20:28).

Jesús fue definitivamente un líder. Él fue el líder de los doce discípulos y de un grupo mucho mayor de seguidores más allá de ellos (Lucas 10:1-17).

Jesús no lideró dando órdenes o supervisando. Jesús lideró siendo un siervo y sirviendo conjuntamente con Sus seguidores.

El verdadero liderazgo espiritual, con un espíritu de humildad y servicio, hará que la gente le siga porque quieren, no porque lo tienen que hacer.

La humildad verdadera y el liderazgo espiritual son atractivos.

La gente quiere seguir a una persona que sirve con ellos y les da el ejemplo. Tal vez el apóstol Pablo lo resume mejor: "Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo." (1ra a Corintios 11:1).

 

Bibliografía

Refugio del Alma


domingo, 1 de septiembre de 2024

¡Lidera Tu Liderazgo Efectivo! (XXXVI)

 



Desde hace algunos años, la práctica del yoga se presenta como una novedosa alternativa de desarrollo de liderazgo en las empresas.

Algunas grandes corporaciones como Sony, Nike o Apple las promueven entre sus empleados.

Quieren colaboradores capaces de gestionar el estado de ánimo del equipo, comprometidos, capaces de coordinar las tareas, de compartir la información y de sacar provecho de los éxitos y los fracasos.

En una investigación realizada en 200 grandes empresas globales para determinar qué condición era la más importante para un líder en los niveles más altos, Daniel Goleman encontró que, aunque los ejecutivos tuvieran una formación en una gran universidad, una mente incisiva y una gran capacidad para producir buenas ideas, había un factor sin el cual no podrían ser grandes líderes: la inteligencia emocional.

Entonces, si se quiere tener mejores líderes, es necesario trabajar la IE. ¿Puede la práctica del yoga mejorar la inteligencia emocional de las personas?

En general, todos tenemos alguna definición que nos aproxima al concepto real de yoga: es una filosofía, un estilo de vida, una práctica que mezcla meditación, respiración y ejercicio físico.

Se estima que en Occidente (y de hecho en la India moderna) muchos alumnos de yoga comienzan clases atraídos por los beneficios a la salud: liberar el estrés, sanar lesiones y enfermedades y elevar la energía.

Sin embargo, lo que realmente concierne al yoga es el autoconocimiento.

Con frecuencia yoga se define como la práctica de la autorrealización, una práctica de la auto-observación y de indagación interior.

Realizar los ejercicios de respiración, asistir a clase regularmente, hacer las posturas y meditar son importantes, pero lo fundamental es lo que sigue sucediendo fuera del salón de clase: el nivel de conciencia sobre sí mismo.

El yoga permite acceder al interior del ser, contactar con lo que somos y esa revelación proporciona felicidad.

¿Eso es realmente lo que encuentran los CEO de grandes compañías, los ejecutivos y los millones de profesionales en el mundo occidental al practicar yoga?

Cómo ayuda yoga al liderazgo

Kaplan y Kaiser afirman que “quién eres define cómo lideras”.

Por lo tanto, antes de liderar, es preciso saber quién eres.

Las técnicas del yoga ayudan a entender quién eres como ser humano, como empleado, como un líder natural o en potencia.

La combinación del movimiento, las posturas, la respiración, el tiempo que te dedicas a estar contigo mismo, crea nuevas conexiones cerebrales y empiezas a retirar las barreras que te limitan verte tal cual y alegrarte con lo que vas encontrando.

La autoconciencia o el conocerse a sí mismo es fundamental para el yoga tanto como para el ejercicio del liderazgo: se trata en ambos casos de realizar nuestro potencial superior, saber quién eres y hacia dónde quieres ir.

Se descubre, por ejemplo, que la historia personal incide en tu manera de liderar.

O que la respuesta que ofreces en momentos de crisis es posible modularla mejor.

O que has estado enfocado en los aspectos negativos de tu personalidad olvidando los positivos, los que dan valor a tu vida y a la vida de los otros.

El efecto más claro es este: unidad. Yoga en sánscrito significa unión y lo que logras es integrar tu mente con tu cuerpo y tu espíritu.

Armonizar lo que piensas, lo que sientes, lo que deseas y lo que deberías hacer.

Esa integración -en contraste con las contradicciones-requiere esfuerzo y trabajo.

Además, está la parte ética. Hoy se espera que los líderes no tomen a la ligera el respeto por los demás, el cuidado del medio ambiente y las buenas prácticas en los negocios. Se espera que se adhieran a conceptos éticos y morales.

Yoga se sujeta de las virtudes: la verdad, no dañar, no robar, ser bondadoso y generoso, tener compasión, perdonar, ayudar.

Recordar estos estándares facilita la toma de decisiones y provoca confianza en los otros.

Laura Hames Franklin que se define a sí misma como entrenadora del cuerpo, salud y vida, afirma que, si bien el yoga es importante como actividad de relajación y sirve para la meditación, no implica que sea una fuente exclusiva para canalizar nuestras tensiones.

Hames sostiene que existen otras consideraciones (para nosotros filosofías de vida) que también pueden beneficiar a su actividad profesional y en definitiva a su empresa o negocios.

Pero hay más: no cabe duda que mejorará en su aspecto estrictamente personal, porque facilitará las relaciones interpersonales, ya que le ayudará a quitar todo el hierro que, como la energía estática, se acumula y nos lleva a una expresión muy coloquial pero no menos cierta: “estoy que reviento” o “ya no puedo más…voy a explotar”.

Cada vez que hablamos de tal o cual líder, o del liderazgo en general, siempre se tiene la idea preconcebida de que deben ser personas con un alto grado de atención y concentración en lo que hacen.

La pregunta es, ¿cómo lo hacen?

Hay algunos líderes que tienen condiciones y talento natural y digamos que no necesitan entrenarse ni mental ni físicamente.

Son unos pocos privilegiados.

Pero la gran mayoría de personas, que incluso están siendo considerados líderes natos, requieren de sus momentos de esparcimiento y relajación para poner sus ideas en orden.

Sin embargo, no deja de ser admirable que los expertos en salud y entrenadores y preparadores físicos argumentan que tenemos que adoptar un enfoque más holístico hacia el bienestar.

Ya no se trata de realizar veinte minutos de ejercicio como una solución rápida para un día de trabajo duro.

Este no es el camino.

Debemos dejar de crear estas separaciones entre el trabajo, la mente y el cuerpo, tal y como afirma Laura Hames Franklin, a la que coloquialmente se conoce como ‘El arma secreta del empresario’.

Ella sostiene que el cuerpo, en realidad, tiene conciencia de sí mismo. “Ud. es un todo”, dice Franklin Hames.

Infinidad de artículos referidos a la IE recogen que los seres humanos somos un ‘cúmulo de sentimientos’ que están alojados en nuestro cuerpo y forman parte ineludible de nuestra existencia.

Separar mente y cuerpo es del todo absurdo, por ello, no está desacertada Hames.

Por el contrario, está en línea con las nuevas investigaciones que en los últimos años demuestran cómo determinadas actividades físicas y algunos cuidados concretos como el sueño y la buena alimentación, están detrás no sólo de la salud del individuo, sino de su bienestar mental y de potenciar de manera importante el camino hacia el cumplimiento de los objetivos.




Insight

Está demostrado, científicamente, que tener una sesión de yoga aumenta la productividad ya que se energiza el cuerpo y la mente.

Entonces, si cargamos nuestro corazón con el gusto de ser quienes somos, el deseo de servir, los grandes proyectos, las cosas bien hechas, ¿mejorará nuestra inteligencia emocional?

Sí, porque yoga cultiva el autoconocimiento, los comportamientos éticos, la espiritualidad, la paz interior y el bienestar.

 

Bibliografía

Ecofin

Anhisa Yoga


jueves, 1 de agosto de 2024

¡Lidera Tu Liderazgo Efectivo! (XXXV)

 



Rhett Power, cofundador de “Wild Creations”, que rápidamente construyó la compañía en el negocio de más rápido crecimiento en Carolina del Sur, Estados Unidos. Junto a su equipo han ganado más de 40 premios nacionales por sus juguetes innovadores para niños y ha figurado en las listas de las empresas más importantes en varias ocasiones.

Rhett cree que su experiencia en Peace Corpsle enseñó todo lo que necesitaba para tener éxito en los negocios.

Es co autor de ‘One millon frogs’ (Un millón de Ranas).

Power nos cuenta, que estaba recientemente en el gimnasio de un hotel practicando bicicleta estática para hacer un poco de ejercicio. “Necesitaba el entrenamiento después de un largo vuelo. Pero me hizo pensar que si tuviera que montar esta bicicleta todos los días iba a perder interés. Probablemente volvería a dejar de hacer ejercicio”.

Si bien el momento es agradable y de relax, en opinión de Power, no es comparable con la experiencia de un viaje real por el campo en bicicleta, porque nunca va a experimentar la emoción de enfrentarse a esas colinas y tampoco sentirá el viento soplando en su cara.

Lo sorprendente, según nos revela Power, es que esta reflexión da lugar a otra: la buena sensación de montar en bicicleta estática no lo es tanto como realizar la misma actividad al aire libre, y cierto es que esto sucede también en los negocios.

¿Cuál es la metáfora que utiliza? Que la gente en las bicicletas estáticas no obtiene las grandes recompensas.

Para el verdadero éxito en los negocios, se verá obligado a salir a la carretera, dejar de lado el ejercicio a puerta cerrada y lo más importante: comprometerse a ir más allá de la zona de confort.

¿Cuál es la meta? El progreso.

La comodidad es el enemigo que hay que derrotar.

Porque estar en la zona de confort y no querer salir de ella es un síntoma de conformismo y en cierto aspecto, una peligrosa complacencia.

Power cree que es necesario crear un poco de emoción para dar impulso al negocio.

Romper con el particular status quo que cada uno aplica a su manera y buscar el progreso imponiéndonos una meta importante por delante.

¿Qué es lo que sugiere Power?

1º) Establecer cuál es la meta Los emprendedores de éxito y las organizaciones que lo han demostrado durante décadas, siempre han tenido visión, misión y los objetivos para cumplirla.

La cuestión es si establecer una meta importante es despertar el desafío en nuestra personalidad para poder enfrentar todos los retos que se anteponen en nuestro camino.

Power dice que todos sabemos lo que es fijar objetivos.

Por tanto, está convencido de que hay que volver a insistir en este buen hábito: tener a la gente motivada de manera permanente y, de forma más concreta, que nadie esté en ninguna zona particular de confort.

Esto es tan simple como que cualquier empresa se ponga por meta, por ejemplo, incrementar la cartera en al menos una docena de clientes relevantes, para lo cual hay que saber cómo afrontar el reto, lo que significa establecer el despiece de los pasos que hay que dar para que nuestros productos sean requeridos por estos nuevos clientes.

Esto implica, según Power, dar un impulso a la marca.

2º) En segundo lugar hay que recuperar el tiempo perdido.

Puede sonar utópico que cuando se combate contra uno mismo para salir de la peligrosa zona de confort, se acciona un cambio en nuestros hábitos. Por lo tanto, hay que levantar la mirada (ver nuestro horizonte temporal de otra manera) y empezar a hacer algunos cambios en la rutina, tales como recuperar esa tremenda pérdida de tiempo que se sucede en reuniones infructuosas o en llamadas telefónicas repetitivas.

3º) Pasar una hora cada día interesándose en conocer a clientes potenciales.

Presentarse a través de las redes sociales.

En la empresa, asistir a reuniones que se hagan con la comunidad en la que está radicada.

Fuera de ella, buscar la manera de involucrarse en la comunidad para que la organización se haga ver.

Y nosotros, ¿qué sugerimos?

1º) Estar siempre en movimiento Es común que las personas se vuelven complacientes una vez que alcanzan un cierto nivel de éxito. Uno de los factores cruciales para obtener los logros que buscamos es empujar más que nunca para mejorar en nuestra actividad.

Siempre hay un espacio para la mejora.

¿Cuál es la razón del movimiento? No debe ser simplemente una sensación ¡No! Debe ser una percepción real de que se realiza un esfuerzo físico y mental en dirección a sus metas.

2º) Eliminar nuestros viejos tópicos y prejuicios, especialmente hábitos negativos.

Piense en los buenos hábitos que le condujeron hasta su lugar de éxito, ¿por qué razón entonces está cayendo en una zona de confort? ¿Cree que el éxito, una vez alcanzado, será siempre patrimonio suyo en todas sus acciones? Evidentemente la forma más directa de entrar en la peligrosa zona de confort es creer que ya tenemos el éxito de por vida, porque lo hemos ‘tocado con las manos’ al menos una vez.

Y este puede ser el principio del fin de su negocio y de su forma de actuar profesional.

Perder el espíritu ofensivo es volverse vulnerable.

3º) Cuidar nuestra salud física y mental.

La prioridad para cubrir cualquier meta es contar con la salud adecuada.

La inteligencia práctica es aquella que nos indica cómo priorizar todas nuestras acciones y la manera de encaminarlas hacia el cumplimiento de nuestros objetivos.

Cuando gestionamos mal el tiempo, afectamos nuestro rendimiento psíquico y también el físico.

Podemos cansarnos más si no somos organizados en cuanto a nuestro trabajo.

Potenciar mente y cuerpo mejora el éxito profesional. Sabemos la importancia que tiene el wellbeing, una dieta sana y la práctica de ejercicio.

También debe sumarse la meditación, todas ellas como técnicas que son esenciales para bajar el nivel de estrés y lograr no sólo un mejor rendimiento en el trabajo, sino una notable mejora en nuestra calidad de vida.

La cantidad de horas diarias que dedicamos a nuestro trabajo pueden pasarnos factura si no tenemos en cuenta cuáles son los mecanismos que desactivan la energía negativa.


Insight

Permitirse un momento para meditación, descanso o practicar ejercicio, nos permite abrir la mente y ver cosas que a veces no nos detenemos a observar.


Bibliografía

Ecofin


lunes, 1 de julio de 2024

¡Lidera Tu Liderazgo Efectivo! (XXXIV)

 


Es de un elevado interés doctrinario reflejar algunas de las reglas que aplica Chris Czura, vicepresidente de asuntos científicos del Feinstein Institute for Medical Research, que es considerado la joya de la corona del North Shore-LIJ(Long Island Jewish) Health System, uno de los más importantes de Estados Unidos que gestiona 18 hospitales, con más de 50.000 empleados y 7 millones de pacientes en su área de servicio.

Resulta de interés conocer cuál es la visión que Czura tiene para poder estar al frente de personas brillantes y hacerlas funcionar de manera eficaz.

Su dilatada experiencia le ha convertido en un referente, quizás sin proponérselo, en aplicar una serie de reglas para poder gestionar gente más inteligente que él:

 

Enséñesle el mismo idioma

Czura dice: “El denominador común que existe en mi organización, es que todos tenemos una pasión por la ciencia.

Todo el mundo está aquí para un propósito común y la mayoría de personas que forman parte del equipo de liderazgo tienen un buen background en este campo”. Czura es capaz de utilizar esa formación de base común de liderazgo para establecer un lenguaje que todo el mundo pueda usar.

Esto crea entendimiento de equipo, lo que reduce los problemas de comunicación.

Entonces, juntos se puede determinar cómo interpretar los resultados y comunicarlos al mundo exterior.

No es solamente la comunicación transparente y fluida a la que permanentemente hacemos referencia, como pieza importante para la cohesión de los equipos y la motivación de la gente ¡No! Es mucho más que esto.

Es hablar un lenguaje común que se da por hecho en organizaciones privadas y públicas en la que precisamente (por lo general) no cuentan con una dotación importante de mentes brillantes.

El lenguaje común es básico para entenderse cuando estos cerebros están enfrascados en búsquedas e investigaciones que exigen confrontar ramas diferentes de la ciencia pero que necesitan comprenderse y complementarse.

Inteligencia colaborativa

Czura afirma que el ingrediente secreto en el Instituo Feinstein es la colaboración.

Por este motivo, todas las entrevistas de contratación se centran en el estilo de trabajo y la filosofía (en referencia clara al colaboracionismo profesional). Czura afirma (es su visión) que en las personas se ve claramente si son o no colaborativas.

Esto un buen líder lo percibe de inmediato. Para seleccionar e incorporan talento, y también para retenerlo, siempre y sin excepciones se eligen personas que fundamentalmente sean colaborativas. Por tanto, existe una regla, no escrita pero que se aplica, por la cual no aceptan gente que no reúna estas características. Incluso rechazaron candidatos brillantes en el pasado por su incapacidad para trabajar bien con otras personas.

Haz que digan nosotros y no yo

Czura señala que en su organización el equipo prevalece sobre el individuo.

En todo lo que hacen ellos tratan de incorporar el poder de la palabra ‘nosotros’. Justamente hemos referido en decenas de artículos vinculados a la IE (inteligencia emocional) que más allá del uso del término ‘nosotros’, lo que prevalece es la actitud que una persona asuma frente a los demás, evidentemente a su equipo y en general, su forma de responder y reaccionar a los problemas.

Czura destaca que muchos científicos, sobre todo en la biología molecular y las ciencias de la vida, pueden tener una naturaleza antisocial lo que facilita que se desaten conflictos, por ello, está creando un entorno abierto donde se anima a las preguntas y a que los conflictos pasen a ser algo constructivo, no negativo.

En el papel del líder es esencial para desactivar la ‘energía estática’ (ambiente cargado de tensión), eliminar y explicar por qué no hay que hacer caso de determinados tópicos o prejuicios, etc.

Salirse (o no) a tiempo

Cuando se trata de mentes con ese don, es muy importante crear situaciones en las que esta gente brillante pregunte a otras personas igualmente brillantes e inteligentes, preguntas que representen un auténtico desafío.

Para que sean efectivos, se debe tratar de reconocer cuál es la visión y cómo prioriza la persona que está del otro lado dela mesa. Digamos que no hay enfrentamiento sino aproximación.

Pero si bien esto el líder lo sabe, debe ‘meterles en  la cabeza’ a estas mentes brillantes que la persona que está discutiendo un tema con él no es un enemigo sino un colaborador que está ayudando a soportar y fundamentar científicamente, por ejemplo, una nueva variante en una investigación de microbiología molecular.

Czura dice que su trabajo consiste en “quitar las piedras del camino”, pero además afirma que quieren que su personal “se centre únicamente en sus habilidades y capacidades”, ya que él mismo se considera “el más gran defensor de permitir a la gente que haga lo que mejor saben hacer”.

Cuando los negocios y la gente de management están muy encima de los científicos, no se llega a ningún descubrimiento significativo. Lo importante es dar a la gente la libertad intelectual de averiguar soluciones por su propia voluntad.

Por eso el líder debe asumir la responsabilidad sobre sí mismo para abogar que los científicos, como bien sostiene Czura, “tengan lo que necesitan y que esas justificaciones netamente de gestión operativa estén fuera de nuestro escenario.

Es mejor que sólo ejerzan sus responsabilidades las personas que están en una posición única para hacerlo”.

¿Quiere Ud. el éxito? Salga de su zona de confort.

Puede resultar a veces complicado que una persona se dé cuenta de que está relajándose en su actividad. Esto sucede por dos motivos muy claros: su seguridad y experiencia ya que domina y controla todas las posibles situaciones que se den en su negocio; y la evidente pérdida de motivación porque, por ejemplo, hay circunstancias como las derivadas de la crisis, que le hacen perder fuelle, ya no tanto en el plano físico sino en el intelectual.

Cuando nuestra mente se acomoda en el sofá deja de ser creativa y estamos comprometiendo ese camino de éxito que creíamos estaba garantizado. Nada ni nadie está asegurado. Es más, lo único seguro en el mundo en el que nos movemos, especialmente en los mercados, es una dosis importante de inseguridad, debido al tenue crecimiento económico que estamos teniendo en Europa, lo que hace que las decisiones se tomen con un exceso de prudencia.


Insight

Para el verdadero éxito en los negocios, hay que salir ahí fuera. Como algunos dicen “to hit the road” (golpear o patear la carretera).

 

Bibliografía

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sábado, 1 de junio de 2024

¡Lidera Tu Liderazgo Efectivo! (XXXIII)

 




Uno de los aspectos centrales del liderazgo es el correspondiente a cómo se ejecuta de manera efectiva con equipos de trabajo.

La estructura que las organizaciones tienen hoy día, sea cual sea el tamaño de la empresa. Una filosofía absolutamente transversal en la que subyace el colaboracionismo profesional y poco margen queda para el ejercicio de poder de manera jerárquica.

La autoridad que el nivel jerárquico otorga ha disminuido sustancialmente frente a otros poderes que le han ido socavando el terreno: el sentido de equipo y compromiso con la organización, las relaciones interpersonales, el wellbeing en los ambientes de trabajo, la empatía y el amplio espectro de las competencias emocionales.

Y el liderazgo actual ha incorporado todas y cada una de las evoluciones que se han producido en las organizaciones, como consecuencia de la revolución en la gestión de los RRHH en respuesta a un proceso de humanización como no se había vivido desde la Segunda Guerra Mundial.

Es necesario resaltar el impacto que el cambio ha producido, y sigue produciendo a diario por la influencia decisiva que las nuevas tecnologías tienen en la manera de hacer las cosas, cambiar métodos y procedimientos de trabajo, y, por supuesto, en la forma de pensar.

Todos estos aspectos que forman parte de un cambio amplísimo y silencioso son incorporados por el liderazgo efectivo y cuando no se les presta atención tenemos dos consecuencias inmediatas: organizaciones que no pueden competir de igual a igual con otras que sí están en la onda de nuevos tiempos, al mismo tiempo que un efecto de carga negativa de tensión e incertidumbre en los cuadros de empresas que no hayan tenido en cuenta la trascendencia que el liderazgo efectivo tiene hoy en la sociedad.

Empecemos con algunos de los horizontes actuales.

¿Liderar equipos de trabajo más inteligentes que uno?

Cuando nos referimos al término liderazgo, existen diversas definiciones, pero en esencia podemos decir que es la acción de liderar un grupo de gente o una organización.

Se le atribuyen sinónimos como dirección, control, management, supervisión, gobierno, etc., pero cuando tenemos que definir quién es el que ejerce la acción de liderazgo, ya entonces no entran en juego tantas palabras equivalentes.

Porque la acción de liderar está por encima de acciones como supervisar, ejercer el control, gestionar, etc.

Por ello, al focalizar hoy en aquellas circunstancias especiales en las que un líder tiene que gestionar personas muy preparadas y especialmente brillantes, tenemos que tener en cuenta algunas cuestiones que se salen del formato de liderazgo común al que estamos acostumbrados.

No es lo mismo liderar una organización con gente común que un equipo científico conformado por varios genios, que incluso más de uno pudiera ser tildado de antisocial.

No es necesario que los busquemos en una organización de investigación farmacológica, sino simplemente en muchas de las más destacadas start-ups de los últimos años en los que ha habido auténticos cerebros entre sus filas.

Ya sea que esté al frente de una importante start-up o una organización de la lista Fortune 500, es su responsabilidad como líder saber interpretar cuáles son las auténticas capacidades intelectuales de la gente, además de sus ambiciones.

La herramienta clave es su percepción sobre cómo los ve usted como líder, para poder establecer un orden de tareas y responsabilidades en el día a día, bajando a tierra y no dejándose llevar por las grandes ideas y visiones de esas mentes privilegiadas que pueden fallar en el espacio corto.

Éstas hay que regularlas y priorizarlas.

Que se pueda ver el progreso de estos profesionales que impactan por su inteligencia y visión de las cosas, pero hay que regularles para que no descarrilen, en el mejor sentido de la palabra.

Transportémonos hoy a un escenario en el que justamente lo normal de cada día, es que muchas mentes brillantes estén trabajando al unísono en proyectos diferentes, aunque coordinados.

El papel del líder se convierte en una pieza más importante que el liderazgo que habitualmente un líder debe ejercer en una organización que no reúna un plantel humano de estas características.

 

Insight


Cuando se gestionan personas más inteligentes que uno hay que tomarse muy en serio el tipo de liderazgo a ejercer.

El buen líder tiene que dar libertad al científico y a la gente brillante, pero su responsabilidad es no dilapidar ni esfuerzos ni energías (en definitiva, recursos).

 

Bibliografía

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