miércoles, 1 de enero de 2020

¡Lidera Tu Inspiración Para Inspirar! (IX)




10 razones por las que Mandela era un líder.

Siendo presidente mantuvo a los afrikáners en sus puestos. Puso fecha a su marcha.

Afrontó sus fracasos, sobre todo los de índole personal, con transparencia.

Cuando el 11 de febrero de 1990 Nelson Mandela salió de la cárcel, después de 27 años encerrado, lo hizo con el puño en alto. Su imagen emocionó a todos. Era enorme la curiosidad que había por conocer la imagen y el estado en el que se encontraba el preso más famoso del mundo. Los fotógrafos, que llevaban meses esperando en la puerta de la cárcel, tenían dudas sobre si lo reconocerían si el Gobierno sudafricano lo soltaba sin previo aviso.

Uno de ellos preguntó a uno de los guardias, que contestó: “Cuando lo vea sabrá quién es. No hay otro como él”.

El guardia de la cárcel estaba en lo cierto. Alto, delgado y radiante con un traje gris a medida y corbata azul, salió del cautiverio con el aspecto de un rey. 

Así lo recuerda John Carlin en su libro, La sonrisa de Mandela (editorial debate), que no duda en decir de él que es el jefe de Estado más unánimemente admirado de la historia.

El mundo entero hoy le llora, blancos y negros por igual. Nelson Mandela es la última leyenda del siglo XX, un líder cuyo comportamiento puede servir de ejemplo para directivos y profesionales del siglo XXI, sobre todo por su capacidad para afrontar la adversidad. Diez razones (habrá muchas más) de su indiscutible liderazgo.

1. Empatía para conectar. Una anécdota que recuerda Carlin, corresponsal durante varios años de The Independent en Sudáfrica, es la habilidad de Mandela –le sucede lo mismo a Bill Clinton– para recordar el nombre de todas las personas que ha conocido. Sin duda, es un plus añadido a cualquier liderazgo, que hace sentir importante a la persona a la que tiene enfrente.

Un líder no intimida, acoge. Y eso lo consiguió con creces: cuando en 1994 fue elegido presidente de Sudáfrica reunió a la clase política mundial en los Edificios de la Unión en la capital del país, en el mismo lugar que durante 84 años había sido la sede del gobierno blanco, que había privado a los negros de sus derechos.

2. Inmensa paciencia. La precipitación y las miras cortoplacistas suelen ser malas consejeras, sobre todo en tiempos adversos. Mandela se rebeló contra la tiranía, soportando los años de encierro con paciencia. Y cuando salió a la calle alzó el puño, solo uno, en un gesto claramente desafiante.

Tenía todavía mucho por lo que luchar. Su liberación era solo un paso y quedaba mucho camino por recorrer para acabar con la división racial. Eso sí, cinco años más tarde cuando ganó las elecciones y el éxito ya era tangible, levantó los dos puños. Se había convertido en el líder de todas las razas.

3. Capacidad para perdonar. Cuando salió elegido presidente de la nación, fue sabio al saber perdonar a los blancos, que durante años fueron sus enemigos.

Se rodeó, sin resentimiento alguno y con máximo respeto, de colaboradores que habían trabajado con el anterior gobierno.

Ese respeto, que se manifestaba de forma natural sin necesidad de ningún servicio de coach alrededor, tuvo como resultado una fidelidad absoluta de todos aquellos que trabajaron a su lado.

4. Mandato con caducidad. Nada más salir elegido presidente le puso fecha al momento de su salida. Un mandato de cinco años y nada más. Un líder tiene que saber cuando irse, seguramente para poder hacerlo por la puerta grande.

Esta decisión supone un ejercicio absoluto de las fortalezas y de las debilidades de cada uno. Sabía que no era imprescindible y era conocedor de sus limitaciones.

Cuando finalizara su primer mandato, en 1999, ya tendría 81 años y sus capacidades ya no serían óptimas para desempeñar el cargo. La historia le tenía reservado el indiscutible puesto de líder moral.

5. Aprender de los errores. La vida de Mandela estuvo plagada de fracasos y de errores, sobre todo a nivel personal, pero hizo que no se volvieran en su contra.

Supo afrontarlos con transparencia y con unos inquebrantables principios. Aprendió de los fallos –de hecho su primer discurso como hombre libre fue, como recuerda John Carlin, un auténtico fiasco–, y lo mismo que los acontecimientos posteriores a su salida de prisión.

 Aprendió e hizo aflorar su integridad, coraje, además del encanto, el poder de persuasión y su cautivadora sonrisa. Un líder ha de saber sonreír.

6. Cautela y generosidad. Al igual que hizo con los afrikáner, los fieles del anterior gobierno, a los que respetó y mantuvo en sus puestos, ya que sostenía que lo único que la gente desea es paz y seguridad para sí misma y para los suyos, fue cauteloso con los cambios, sobre todo en lo concerniente a la modificación de símbolos, monumentos y nombres de calles del anterior régimen de apartheid.

No quiso, a pesar de todo lo que había sufrido, humillar a sus compatriotas blancos, y mostró una gran comprensión por los valores afrikáners.

7. Un gran visionario. Supo utilizar todos los resortes para conseguir su fin: unir a negros y blancos. Y hubo un momento mágico en su carrera: la final del campeonato del mundo de rugby, el deporte de los blancos, en el verano de 1995, celebrada en el Johanesburgo Ellis Park.

El estadio, hasta ese momento, era un santuario para los blancos y durante ese partido se convirtió en un templo de la unidad del país. La victoria del equipo nacional, los Springboks, se convirtió en el símbolo de la paz política en Sudáfrica. Este acontecimiento fue el origen de la película Invictus, dirigida por Clint Eastwood. Mandela fue un visionario, ya que fue consciente del potencial unificador y patriótico que genera el deporte.

Decidió organizar el campeonato para que los seguidores afrikáners del rugby lo fueran también del nuevo gobierno. Y consiguió que los negros, que rechazaban el rugby por ser el deporte de los enemigos, apoyaran a los Springboks. No lo tuvo fácil. Recibió abucheos, sobre todo de los suyos, a los que recomendó amplitud de miras para construir una nación. Para ello, aseguró, que todos tenían que pagar un precio, y que los auténticos líderes deberían promover esa corriente. Se ganó a todos.

8. Seductor nato. Todos los que le conocían caían rendidos ante sus encantos. Es algo habitual entre los grandes líderes. Hasta la reina de Inglaterra le permitía que le llamara Elizabeth. Es más, ningún encargado de protocolo se atrevió nunca a reprenderle la familiaridad con la que trataba a la más soberana de todos los monarcas.

Que nadie piense que tal osadía era una falta de respeto hacia la reina Isabel. Mandela trataba a todo el mundo con respeto, al margen del estatus social que tuvieran, incluidos aquellos que tramaban atentar contra él. Tenía la habilidad de ponerse en la piel del otro.

9. Habilidad para negociar. El deseo de alcanzar un acuerdo satisfactorio para todas las partes es algo que distingue a un líder. El éxito de cualquier operación hoy día, ya sea una transacción mercantil, un acuerdo político o cualquier cuestión doméstica, pasa por saber crear alianzas, pactar y crear compromisos. Lo importante es que todos cedan para que todos salgan ganando. Y se resistía a tener todo el protagonismo, que se le concedía a nivel mundial, como el artífice del éxito de la transición en Sudáfrica.

Llegó a escribir: “Tengo tantos fallos como el que más. Se agradecen los cumplidos, siempre que no se presente al presidente como un superhombre...” Mandela valoraba el trabajo en equipo y sobre todo tenía siempre muy presente a sus clientes, que no eran otros que los millones de seguidores que hoy le lloran.

10. Ejemplo y constancia. Mandela, dicen los que le conocieron, no tenía dobleces. Se presentaba como un hombre íntegro, y a lo largo de su vida no se desvió del camino que se marcó. Cuando decía que era generoso, se mostraba como tal. Cuenta John Carlin, uno de los periodistas que más lo frecuentó, que sacaba tiempo para asistir a la fiesta de cumpleaños de un viejo camarada en un momento en el que sus obligaciones en la presidencia acaparaban todos los minutos del día, o era capaz de viajar al otro lado del país para visitar a un antiguo carcelero cuyo hijo acababa de fallecer.

Su integridad se mantuvo intacta en un claro ejercicio de constancia. Un empresario irlandés, Tony O’Reilly, cuyo mayordomo asistió a la investidura de Mandela lo definió así: “Tenía la nobleza verdadera de la naturalidad y no era consecuencia de un esfuerzo mental consciente. Mandela es un líder natural”.


Insight



Bibliografía

Paz Álvarez. Cinco Días



domingo, 1 de diciembre de 2019

¡Lidera Tu Inspiración Para Inspirar! (VIII)





El año pasado se cumplió el primer centenario del nacimiento de Nelson Mandela. En el año 2009 la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 18 de julio, con motivo de su nacimiento, como el Día Internacional de Nelson Mandela.

El objetivo es conmemorar anualmente el legado de uno de los grandes líderes modernos y ganador del premio Nobel de la Paz por su contribución a forjar un mundo mejor e inspirar el cambio en la humanidad.

Como abogado defensor de los derechos humanos en Sudáfrica, Mandela trabajó incansablemente por la lucha racial en su país.

Por su causa estuvo 27 años preso, sin embargo, años después se convertiría en el primer presidente elegido democráticamente en una Sudáfrica libre.

El legado que Mandela nos dejó va mucho más allá de la lucha por los derechos humanos. También nos regaló importantísimas lecciones de liderazgo que merecen ser tenidas en cuenta en la actualidad.

El suyo fue un modelo de liderazgo sostenible basado en el ser humano, fomentando el diálogo, evitando todo tipo de polaridades y convirtiéndose en un maestro del soft power. Podríamos llamarle el Mahatma Gandhi de África.

Sus lecciones son un ejemplo de liderazgo sostenible basado en el ser humano y en los principios del beneficio de muchos, la felicidad de muchos y la compasión por todos. 

Se puede afirmar que el liderazgo de Mandela es, de hecho, un modelo de desarrollo sostenible en sí mismo.

En cada lección del liderazgo de Mandela hay una profunda sabiduría de paz, no violencia y respeto a la humanidad. 

Cuando habla de 'coraje', lo relaciona con la 'compasión'. Cuando se refiere al 'liderazgo' lo vincula con los 'seguidores'. Cuando apuesta por el 'liderazgo desde atrás' lo empareja con el 'apoyo'. Cuando dice 'conoce a tu enemigo' invita a 'conocerse primero a uno mismo'. Cuando anima a 'hacerse amigo de tus enemigos' recuerda que 'hay que estar atento'. Si 'las apariencias importan' recuerda que hay que 'cuidar las emociones'. Cuando sostiene que 'nada es blanco o negro" apuesta por la 'objetividad'. Cuando afirma que 'renunciar también es liderar' se refiere a la 'reacción de pausa'.

Claves del liderazgo del bien común.

Para ser un buen líder que piensa en el bien común es necesario tener en cuenta tres aspectos. 

En primer lugar, prestar atención a lo que ocurre a tu alrededor en el presente, a cada detalle del ahora de tu organización; una habilidad conceptual. 

En segundo lugar, equilibrar todas las causas y efectos que influyen en tu organización, tender puentes entre materia y espíritu, ventaja y desventaja, ganancia y pérdida, medios y fines, entre el líder y sus seguidores; una habilidad técnica. 

Por último, ser capaz de transformar tu pasión individual en una pasión común, compartida por toda la organización. Es decir, preocuparse por los demás, cultivar las buenas relaciones humanas para guiar a toda la organización unida hacia adelante.

Para alcanzar la sostenibilidad del planeta debemos trabajar en un nuevo paradigma económico centrado en la felicidad y el bienestar.

Si eres capaz de conseguir que estos tres elementos se conviertan en la característica dominante de tu liderazgo, relegando los pensamientos y las emociones a un segundo plano, estarás preparado para ser un buen líder y hacer de tu organización una marca sostenible.

La felicidad como objetivo

Para alcanzar la sostenibilidad del planeta debemos trabajar en un nuevo paradigma económico centrado en la felicidad y el bienestar, algo que sólo puede alcanzarse situando al ser humano en el centro de todas las acciones.

Felicidad concebida como satisfacción, pues sólo la satisfacción puede traer felicidad.

Por tanto, para lograr la felicidad económica debemos cumplir tres principios:

Equilibrio. El ser humano nace feliz, pero con el paso del tiempo pierde esa condición. Debemos practicar la introspección para hallar los factores que destruyeron nuestra felicidad y recuperar nuestra cordura, cambiando la perspectiva de nuestra vida para hacerla más equilibrada.

Cada fenómeno en este mundo tiene su propia causa. Saber identificar las causas y efectos es desarrollar la sabiduría.

Espiritualidad. Vivimos en un mundo frágil, efímero, en permanente cambio que para ser felices nos exige desarrollar la capacidad de resiliencia y de atención consciente o mindfullness. Esto nos ayudará a desarrollar nuestra espiritualidad y a minimizar todos los factores de infelicidad.

Sostenibilidad. Cada fenómeno en este mundo tiene su propia causa. Saber identificar las causas y efectos es desarrollar la sabiduría. Si logramos identificar las causas de la felicidad podremos desarrollarlas e impulsarla en nuestra vida.

La sabiduría de la sostenibilidad consiste en avanzar en equilibrio, sin provocar efectos secundarios negativos a la causa de la felicidad, incluidos los aspectos sociales, económicos y medioambientales.

Estos son los valores fundamentales que nos hacen felices a todos
Las claves para ser feliz se basan en vivir de acuerdo con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que son la base de la felicidad genuina. En inglés diría que los ODS nos aportan GLEE (gozo, júbilo): G de good life (buena vida), L de libertad, E de economic security (seguridad económica) y E de enjoyment of wealth (disfrute de la riqueza).

Estos son los valores fundamentales que nos hacen felices a todos, lo que todos los gobiernos y organismos empresariales deberían desarrollar como base de todas las políticas públicas, la base de todo buen liderazgo.




Liderazgo de Mandela

Durante su vida, Nelson Mandela mostró sus habilidades de liderazgo, las que se ven reflejadas en varias escenas de la película Invictus, dirigida por Clint Eastwood y protagonizada por Morgan Freeman y Matt Damon.

La trama está basada en hechos reales y en el libro de John Carlin “El factor humano”, y trata sobre la decisión de Mandela de construir un país de unidad mediante la Copa Mundial de Rugby de 1995, jugada en Sudáfrica durante su mandato.
Mientras Freeman interpreta al presidente sudafricano, Damon encarna a Francois Pienaar, capitán del equipo nacional de Rugby llamado Springboks.

La película fue estrenada en 2009 y ha recibido innumerables reconocimientos. Además, se ha posicionado como un largometraje que inspira a líderes y coaches de todo el mundo.

Escenas más destacadas

Enumeramos tres de las escenas más inspiradores de la película Invictus.

1. Primer día como presidente:
A su llegada, Mandela percibe cómo los funcionarios se encuentran ordenando sus pertenencias ante un inminente despido. Debido a esta situación, el presidente decide reunirlos y, con una actitud humilde, los invita a quedarse junto a él para construir un país de unidad. Su mensaje lo transmite con el ejemplo.


2. Encuentro con el capitán de Springboks:
Mandela llama a reunión al líder de la selección de Rugby para hablar sobre qué es para él el liderazgo. ¿Cuál es tu filosofía de liderazgo? ¿Cómo logras inspirar a tu equipo para dar lo mejor? ¿Cómo consigues que sean mejores de lo que creen realmente? Estas son algunas de las preguntas que le plantea el presidente a Pienaar en una inspiradora conversación.


3. Visita de Mandela al equipo de Rugby previo al Mundial:
En esta escena Mandela muestra todo su carisma al darse el tiempo de ir a desearle suerte al equipo de Springboks, previo al importante encuentro deportivo. En esta oportunidad, el presidente demuestra su figura de líder al saludarlos a todos por su nombre como un gesto amable y preocupado.


Insight

¿Cuál es el mayor legado de Nelson Mandela en tu vida?

Bibliografía

Anil Sakya. Rector adjunto de Relaciones Exteriores de la Universidad Mahamakut.

Capital Humano


viernes, 1 de noviembre de 2019

¡Lidera Tu Inspiración Para Inspirar! (VII)



Las 5 claves para un liderazgo inspirador, sin importar tu estilo

Hay muchas formas de construir esa confianza.

Deja atrás la típica imagen de liderazgo de una persona empaquetada, vestida en un traje gris y acarreando un gran maletín.

Los líderes sobresalientes de hoy en día vienen en todas las formas y tamaños.

Ella podría ser una estudiante de marketing que usa jeans, dirigiendo una gran compañía de comercio por internet desde su dormitorio en la universidad.

Él podría ser el próximo Steve Jobs, canoso y descalzo, presentando un dispositivo revolucionario en una gran conferencia de la industria.

“lo que realmente importa es que los líderes sean capaces de crear entusiasmo, empoderar a su gente, inculcar confianza e inspirar a quienes lo rodean,” Peter Handal.

Sabemos que esto es mucho pedir, según Handal. Sin embargo, y sin importar lo distintos que son los líderes de hoy, hay algunas cosas que los grandes líderes hacen a diario.

Handal comparte sus cinco claves para un liderazgo efectivo aquí:

1. Enfrenta los desafíos

Los grandes líderes son lo suficientemente valientes para enfrentar situaciones difíciles y abordarlas con honestidad.

Ya sea el atravesar por una crisis en los negocios o hacer que empleados con problemas vuelvan a enfocarse, los líderes eficaces hacen frente a estos retos abiertamente.

Una comunicación constante con tu personal, y el informarles tanto de las buenas noticias y de cómo la compañía está reaccionando a los cambios contribuyen a que tus empleados sientan que confías en ellos y que es poco probable que los sorprenderás con noticias desagradables.

“Los rumores cerca de la cafetera son usualmente 10 veces peor que la realidad,” dice Handal. “Los empleados necesitan ver a sus líderes confrontando la realidad directamente.”

2. Gana su confianza

Los empleados son más leales y entusiastas cuando trabajan en un ambiente dirigido por personas en quienes confían.

Hay muchas formas de construir esa confianza.
La primera es mostrar a tus empleados que te importan, dice Handal.
Interésate en ellos más allá de la oficina. Recomienda no fisgonear, pero sí puedes preguntarle a tu empleado sobre la graduación o el juego de baseball de su hijo.

Hazle saber a tus empleados que te interesa su éxito y discute posibilidades de carreras con ellos de forma regular.

3. Sé auténtico

Si no eres del tipo que usa trajes, no intentes serlo. Los empleados y otros que lidian con tu compañía podrán ver si estás pretendiendo ser alguien que no eres, dice Handal.

Eso los hará cuestionarse en qué otras cosas puedes no ser auténtico. ¿Te apasionan los zapatos extravagantes? Úsalos.

¿Eres un presentador histriónico y entusiasta? Hazlos reír.

Usa tus puntos fuertes y rasgos de personalidad para crear tu estilo personal de liderazgo, dice.

4. Gana respeto

Cuando te comportas de una manera ética y das el ejemplo de los rasgos que quieres ver en otros, te ganas el respeto de quienes te rodean.

Los líderes que “predican, pero no actúan” no llegan muy lejos, según Handal. Esto contribuye a que los empleados y otras partes interesadas se enorgullezcan de la compañía y se pongan la camiseta por ella, lo cual es una parte esencial del compromiso, dice Handal. 

Además, los clientes son menos propensos a hacer negocios con una compañía si no respetan sus valores o liderazgo.

5. Mantente curioso

Los buenos líderes se mantienen intelectualmente curiosos y comprometidos con el aprendizaje. 

Son inquisitivos y siempre están a la siga de nuevas ideas, datos, información e información. Y los nuevos métodos pueden venir de muchas partes por lo que siempre están atentos a los sitios o personas que puedan darles información y con ello una ventaja.

“Los líderes más exitosos que conozco son personas realmente muy curiosas. Se interesan por las cosas que los rodean y eso contribuye a su visión,” Peter Handal.

Las 7 características esenciales de un líder inspirador

¿Sabías que el 80% de los líderes nacen gracias a la inspiración que obtuvieron de otros líderes?

Personas como Nelson Mandela, Mahatma Gandhi, Martin Luther King Jr., Teresa de Calcuta son ejemplos de líderes que siguen dejando su huella en las generaciones actuales.

¿Quieres convertirte en un líder inspirador como ellos?

Te invito a desarrollar las características que estas personas tenían en común.

1. Confianza

La confianza es lo primero que todo líder busca obtener de quienes lo rodean.

Cuando las personas son dirigidas por alguien en quien confían, son más leales, entusiastas y menos reservadas.

 Para obtener la confianza demuestra un interés sincero por los demás. Deja que sepan que cuentan contigo y que quieres lo mejor para ellos.

Y cuando alguien cometa un error, no lo regañes con enojo. Explícale calmadamente por qué sus acciones no fueron correctas.

2. Autenticidad

¡Sé tú mismo! Trabaja tus fortalezas y tu personalidad para desarrollar un liderazgo único. 

Los grandes líderes no se caracterizan por la falta de debilidades, sino por la presencia de grandes cualidades.

3. Actitud positiva

Los líderes extraordinarios se enfocan en el lado positivo de la vida, expresan su gratitud y buscan la automotivación. Saben que, si no están motivados, no pueden motivar a los demás.

Que el entusiasmo y la pasión son cualidades contagiosas que generan grandes logros.

4. Valentía

Los líderes inspiradores enfrentan situaciones retadoras y lidian con ellas con honestidad. No se rinden, ya que saben que el éxito está en perseverar.

5. Empoderamiento

Los grandes líderes se preocupan por enseñar y compartir sus conocimientos, para que los demás mejoren sus habilidades y puedan actuar por sí mismos.

Fomentan un clima de libertad que permite a las personas tener iniciativa y experimentar.

6. Sed de conocimiento

Todos los buenos líderes viven en búsqueda constante de nuevos conocimientos. Son personas que se preocupan por la innovación y la generación de nuevas ideas.

No tienen miedo a equivocarse, ya que cometer errores es parte del aprendizaje.

7. Predicar con el ejemplo

Los líderes inspiradores muestran coherencia entre lo que dicen y lo que hacen. 

Actúan de forma ética y ejemplifican las cualidades que quieren que los demás tengan, y así, obtienen el respeto de quienes los rodean y los inspirarán a ser mejores.

Insight

¡Tú también puedes convertirte en un líder extraordinario!

Trata de inspirar a las personas que te rodean, a tu familia, amigos, colaboradores y compañeros de trabajo.

Y recuerda que el mejor legado que un líder puede dejar al mundo es inspirar a otros a lograr su propia grandeza.

Bibliografía

Peter Handal, ejecutivo en jefe del Dale Carnegie Training

martes, 1 de octubre de 2019

¡Lidera Tu Inspiración Para Inspirar! (VI)





Una de las cualidades que diferencian a los lideres extraordinarios es, su capacidad de inspirar y motivar a los demás.

 Ahora bien, ¿cómo se puede conseguir este propósito? Por ejemplo, Warren Buffet es seguido por su experiencia, mientras que Oprah Winfrey es un referente por su calidez humana, lo que evidencia que existen diferentes caminos para alcanzar un liderazgo inspirador.

¿Cuál es el tuyo?

¿Qué es el liderazgo inspirador?

Para Daniel Pink, autor de Drive: The Surprising Truth About What Motivates Us, las teorías tradicionales sobre la motivación en el lugar de trabajo están equivocadas y apuesta por redirigir el enfoque del liderazgo inspirador hacia competencias directivas como dotar a los trabajadores de un propósito claro, facilitar su dominio profesional del área de la que se encargan y otorgar el empoderamiento suficiente para que puedan actuar con autonomía dentro de sus puestos.

En este sentido, los expertos en Liderazgo Jack Zenger y Joe Folkman, en el ensayo The Inspiring Leader: Unlocking the Secret Behind How Extraordinary Leaders Motivate recogen las conclusiones de un amplio estudio sobre el liderazgo inspirador, entendido como aquel liderazgo que inspira a los demás para alcanzar altos niveles de esfuerzo y rendimiento y activa la energía de los demás para obtener resultados excepcionales.

En la investigación, los autores acometieron 183.000 evaluaciones 360 a casi 14.500 líderes de todo el mundo, recopilando las habilidades que comprenden esta capacidad de inspirar y motivar al capital humano:

  • Desarrollan una sólida conexión emocional con los empleados.
  • Establecen metas ambiciosas, pero realistas.
  • Tienen una visión clara sobre las metas.
  • Poseen altas capacidades comunicativas.
  • Impulsan el desarrollo de los colaboradores.
  • Fomentan la coordinación y cohesión de los equipos, participando activamente en ellos.
  • Son innovadores.
  • Toman la iniciativa.
  • Dominan la gestión del cambio.
  • Son vistos por los subordinados como un ejemplo a seguir.


¿Cuáles son las ventajas del liderazgo inspirador?

La principal consecuencia de ser un líder inspirador es, lógicamente, esa capacidad para motivar a los demás.

Sin embargo, los beneficios de este estilo de liderazgo también quedan patentes en el clima organizacional y los resultados de la empresa.

En concreto, según los estudios de Zenger&Folkman, el liderazgo inspirador conlleva un aumento notable del nivel de satisfacción y compromiso de la plantilla y la reducción de la rotación en la organización. De hecho, solo el 13% de los profesionales con directivos puntuados entre el 10% peor en liderazgo están dispuestos a realizar un esfuerzo adicional en su trabajo, mientras que, en los empleados cuyos líderes se sitúan en el percentil 90-100, este porcentaje aumenta hasta el 50%.

Lo mismo ocurre con la intención de permanecer en el puesto de trabajo: solo uno de cada cuatro colaboradores con líderes situados entre el percentil 65 a 90 admite que piensa abandonar la empresa, frente al 50% de los trabajadores con jefes ubicados en el percentil inferior.

Esta mayor implicación del capital humano, a su vez, se traduce en una mayor satisfacción y fidelidad de los clientes. En consecuencia, los resultados financieros de la compañía aumentan.

Así, en concreto, por cada mejora de 5 puntos en la felicidad del empleado, la satisfacción del cliente aumenta un 1,3%, lo que produce un incremento de los ingresos del 0,5%. Por ejemplo, en una empresa con unos ingresos anuales de 50.000 millones de dólares, un liderazgo inspirador puede disparar estos beneficios en 250 millones de dólares más al año.

¿Cómo ser un líder inspirador?

Ahora bien, cuando hablamos de liderazgo inspirador asociamos el concepto con personalidades carismáticas.

De hecho, según una encuesta realizada a jóvenes de entre 20 y 30 años por el Foro Económico Mundial, Nelson Mandela, el Papa Francisco, Elon Musk (Tesla), Mahatma Gandhi y Bill Gates (Microsoft) ocupan los primeros puestos como líderes más inspiradores para los millenials.

Sin embargo, los análisis de Zenger&Folkman ponen de manifiesto que existen distintas formas de desarrollar un liderazgo inspirador:

1.    Conductores. Estos son los líderes que están muy centrados en lograr las metas marcadas, manteniéndose enfocados en cumplir los plazos y compromisos adquiridos en cada proyecto.

2.   Éticos. Se trata de aquellos directivos que priorizan la integridad y honestidad por encima de todo, desarrollando una conducta ajustada a las normas y basada en hacer lo correcto.

3.   Visionarios. Son los profesionales capaces de adelantarse al futuro, gracias a su capacidad de visión y su habilidad para mover a la plantilla hacia el cambio.

4.   Potenciadores. Comprende a aquellos ejecutivos que crean relaciones interpersonales positivas y fomentan la colaboración de los trabajadores, mostrándose siempre dispuestos a apoyar y ayudar a sus equipos, lo que se traduce en una dirección de atracción, en lugar de empuje.

5.   Entusiastas. Este rol de liderazgo inspirador abarca a aquellos directivos que muestran grandes dosis de pasión, vitalidad y vigor, presentando una actitud proactiva muy enérgica que es contagiada al resto de colaboradores.

6.   Expertos. Por último, también pueden ser líderes inspiradores aquellos superiores que poseen altos niveles de conocimiento y experiencia, una especialización que les permite resolver problemas rápidamente.

Insight

Para conseguir un liderazgo inspirador, no hay que ser perfecto en todas las competencias ni asumir todos los roles; basta con fortalecer algunas de estas fortalezas para mejorar la capacidad de motivar a los colaboradores.

Bibliografía

Escuela Europea de Management

domingo, 1 de septiembre de 2019

¡Lidera Tu Inspiración Para Inspirar! (V)





El liderazgo cotiza al alza hoy en día. Pero, ¿el líder nace o se hace? La verdad es que existen personas que tienen la cualidad innata de inspirar a otras, que saben comunicarse, empatizan por naturaleza y son líderes natos. Otras, en cambio, necesitan aprender a hacerlo. Por tanto, un líder nace, pero también se hace.

El concepto del liderazgo ha evolucionado en los últimos años para alejarse de la idea de jefe que daba órdenes unidireccionales y acercarse a la de la persona que consigue comprometer a su equipo con la causa para conseguir los objetivos. Para conseguirlo, la comunicación es clave.

El objetivo es conectar con la esencia y no con los resultados que se esperan, aumentar la autoestima del equipo, la confianza de los miembros en sí mismos porque si creen que lo pueden hacer, lo harán. El líder no es el protagonista, es quien guía. Capacidad de comunicación, empatía y humildad son los pilares sobre los que se alza el actual liderazgo inspiracional.

Algunos líderes históricos son el reflejo sobre el que se miran los más contemporáneos. Figuras como la de Mahatma Gandhi, Nelson Mandela o Winston Churchill encarnan el espíritu inspirador que es capaz de cambiar el orden establecido, de generar la confianza suficiente para superar las dificultades, de crear entusiasmo y un sólido compromiso con la idea de que nada es imposible.

Los actuales políticos, empresarios, directivos y responsables de las instituciones son conscientes de la importancia que tiene el logro compartido, la motivación y el talento para conseguir los objetivos.

Para ello, la comunicación no puede ser unidireccional, el líder ha de ser capaz de escuchar al tiempo que de plantear las preguntas que consigan sacar al resto de su zona de confort.

El reto está servido. Los líderes son capaces de comprometer a las personas con la causa, no con los medios ni con los procesos, sino con el “porqué”, con la razón por la que todos creen en lo mismo y luchan para conseguirlo. La idea está muy unida a la de las ventas de una empresa, puesto que un buen vendedor no es quien se centra en explicar cuáles son las características del producto o servicio, sino que quien lo hace en los beneficios que aporta.

Por eso, en su similitud con el proceso de venta, el liderazgo inspiracional primero se centra en el porqué, para después pasar al cómo conseguirlo y finalmente del qué hay que conseguir. Si se desea conectar con el equipo, primero hay que darles una buena razón que logre su implicación. De esta manera, darán lo mejor de sí mismos. Los que están comprometidos con la causa son los que finalmente brillan cuando se consiguen los resultados. El líder es quien se ha encargado de conseguir ese compromiso.

Cómo motivar al equipo

El líder no juzga a los demás, sino que les ayuda a conseguir los propósitos marcados. Un equipo que desee conseguir algo extraordinario necesita creer que es posible. El autor de Start With Why, Simon Sinek, plantea el modelo “Círculo Dorado” en el que marca las pautas del liderazgo inspiracional.

Si la técnica más recurrida por los responsables de equipos ha sido empezar por el “qué”, para seguir con el “cómo” y acabar con el “porqué”, Sinek considera que hay que invertir ese orden. El motivo es muy sencillo, según el autor, el “qué” no conecta con la gente, es más, puede conseguir que la persona se cierre más. Si se le dice a un miembro directamente lo que ha hecho mal o lo que no ha conseguido, lo que se consigue es el efecto contrario. En cambio, si se empieza explicando el “porqué”, se conseguirá captar su atención y su predisposición a la escucha, al cambio, a la mejora y a la superación continua.

Así pues, Sinek aboga por empezar la conversación con el “porqué” para seguir con el “cómo” y finalmente llegar al “qué”. El líder habla desde la humildad, no desde la prepotencia. Si a un vendedor se le dice que que no ha vendido suficiente porque no ha salido bastante a la calle ya que no estaba motivado, directamente se le está juzgando.

En cambio, si el planteamiento es al revés y se le dice que como no está motivado (porqué) no ha salido a la calle (cómo) y no ha vendido suficiente (qué), seguido de la predisposición a ayudarle, el vendedor se abrirá y se mostrará dispuesto a mejorar. Es más, lo hará de corazón no porque lo ha dicho su jefe y se siente con la obligación de hacerlo, con lo que se habrá conseguido su compromiso real con la causa.

La humildad es fundamental en el liderazgo inspiracional. Al mostrar la disposición de ayudarle sin atacarle ni juzgarle, el superior consigue conectar emocionalmente con el vendedor, ganarse su confianza. Es muy importante que todos los miembros del equipo dispongan de los medios para hacer las cosas, pero también de la actitud para conseguirla, estén capacitados emocionalmente para ello.

Según Sinek la mayor motivación emocional procede de la inspiración. Hay que motivar y entusiasmar a todos los miembros.

Por qué es importante contar con líderes que inspiran en una organización.

El ecosistema empresarial cambia constantemente. Los patrones del siglo pasado están están estancados, los modelos de producción en cadena en los que los empleados no pasaban de ser un número son impensables en la actualidad. El talento, la creatividad y la innovación cotizan al alza y no se copian con máquinas, son capacidades de las personas. El reto de cualquier organización es saber crear equipos que las desarrollen y las aporten a las empresas consiguiendo un valor añadido inigualable.

1. Mejorar la experiencia del consumidor
El cliente se sitúa en el centro de las empresas. Hoy las organizaciones ya no solo quieren satisfacer sus necesidades, saben que con eso no es suficiente. Lo que se busca es brindar experiencias deliciosas y el encargado de trasladarlas será el empleado de la firma. Si el responsable del equipo escucha a sus miembros, los empleados también escucharán a los clientes.

2. Compromiso con la empresa
Cuando los miembros están motivados, creen en la misión de la compañía y en la suya propia. Se entregan a su trabajo y dan lo mejor de sí mismos. Gracias a ello aumenta el compromiso emocional con la empresa que ya no es solo quien les paga un sueldo a final de mes, sino que se ha convertido en algo más importante para ellos, en la fuente de crecimiento y de superación personal.

3. Innovación y productividad
Cuando las personas están comprometidas de corazón con lo que hacen consiguen desarrollar su talento. El líder inspiracional les ayuda a hacerlo, con lo que al final el resultado del conjunto es más innovador porque es fruto del trabajo de un grupo que cree realmente en lo que hace. Lo mismo pasa con la productividad de la compañía, todos los miembros trabajan más y mejor, y al final eso se nota en los balances.

4. Mejora el ambiente de trabajo
En las organizaciones en la que los jefes y directivos muestran su respeto hacia todo el grupo, ese sentimiento se generaliza entre todos. El líder inspiracional es quien guía, quien motiva y a quien se sigue. Si el jefe el responsable es respetuoso con todos los miembros, esa actitud será seguida por el resto, con lo que al final se consigue el ambiente de trabajo idóneo para conseguir los objetivos marcados.

Además del respeto, otras actitudes que favorecen la mejora del ambiente es la cooperación, la empatía y la humildad. El líder ha de ser el primero en mantener esas actitudes para que el resto también lo hagan con sus compañeros y con sus subordinados.

Al final se consigue crear una atmósfera llena de confianza en la que la gente está bien y se siente feliz. La satisfacción y el reconocimiento son fundamentales para conseguir equipos que realmente estén implicados. Cada vez son más los empleados que priorizan el bienestar que sienten cuando trabajan a gusto al sueldo. No se trata de recompensas materiales, sino emocionales.

Así las cosas, gracias al liderazgo inspiracional, las empresas consiguen mejorar su productividad, su ambiente de trabajo, las experiencias que tiene el consumidor con lo que acaban siendo más competitivas y ganando más beneficios sin tener que hacer inversiones extraordinarias. La clave la tienen las personas que trabajan allí, capaces de aportar todo su talento y su implicación en pro de la misión que tienen encomendada.

Por tanto, las recompensas emocionales son capaces de despertar en los equipos razones de peso para estimular la superación continuada. La llave la tiene así la capacidad de la empresa de disponer de líderes inspiracionales, de localizarlos, crearlos y formarlos. Los departamentos de recursos humanos son conscientes de su importancia y también de que no siempre las cualidades son innatas. Un líder se puede hacer y para ello conviene saber cuáles son las cualidades que lo harán posible. Las personas cambian y evolucionan constantemente.


Insight

La actitud abierta, la predisposición para aprender, la humildad, la comunicación constante y las ganas de hacerlo son las claves del liderazgo inspiracional.

Bibliografía

Jesús Gómez. Licenciado en Psicología y Master en Dirección Estratégica de Recursos Humanos. Director de RR.HH. en organizaciones nacionales y multinacionales de diferentes sectores. Profesor y consultor de RR.HH. en universidades y escuelas de negocio