martes, 1 de febrero de 2022

¡Lidera Tu Liderazgo Efectivo! (V)

 


9 Actitudes indispensables para lograr un liderazgo efectivo

Una investigación de Google reveló cuáles son los atributos más importantes para encabezar un equipo de trabajo e incorporarlos en el día a día.

Las posiciones de liderazgo exigen cualidades específicas para alcanzar el mejor rendimiento y armar grupos sólidos de trabajo.

En esta línea, Google desarrolló una investigación entre sus grupos de trabajo y utilizó los resultados como mecanismo de feedback para que los líderes comprendan cómo les está yendo y qué características podrían necesitar para desarrollar más. Para esto, los empleados respondieron un cuestionario de 13 puntos sobre el desempeño de cada gerente. El contenido de la encuesta reveló las características que, según la investigación de Google, constituye un liderazgo efectivo.

Dar comentarios concretos que mejoren el rendimiento

La mejor forma de otorgar feedback a los empleados es en lo inmediato. No conviene esperar hasta las evaluaciones formales o la próxima reunión personal. Si hay algo que corregir o modificar, lo más conveniente es transmitirlo en el mismo día, así los detalles de la tarea estarán frescos en la mente de cada integrante del equipo.

Puede ser un comentario en el pasillo, un ida y vuelta por chat o una observación al servir el café, los modelos de liderazgo efectivo se alejan de la formalidad y aprovechan cada momento para la retroalimentación laboral. No es necesario suavizar las críticas, sino transmitirlas con empatía y franqueza.

Mostrar consideración por los miembros del equipo

La escucha activa es fundamental para fortalecer el vínculo humano, no chequear el celular cada minuto cuando un colaborador se acerca a contar un problema o dificultad, no responder mails mientras se lleva a cabo una reunión de equipo. También es muy importante estar abierto a los arreglos laborales flexibles: facilitar el trabajo remoto si es necesario cuidar a un hijo enfermo, extender, acortar y luego recuperar horarios si hay un estudio médico programado o una reunión escolar.

Celebrar las pequeñas victorias, momentos relajados como un café luego del trabajo o una cena grupal para festejar una meta alcanzada, ayuda a desarrollar las relaciones entre los empleados. También es útil un reconocimiento personal delante del equipo, por más rápido que sea, para destacar cualidades del otro.

Delegar y dar autonomía

La autonomía es uno de los pilares fundamentales de la motivación, además de un sentido del propósito. Confiar en la capacidad del equipo de trabajo y delegar tareas es primordial para que cada integrante pueda extender las alas y ganar en crecimiento profesional.

Pocas cosas desmotivan más que decirle a la gente exactamente qué hacer y cómo hacerlo.

Con objetivos definidos y un plan para medir los objetivos logrados, no es necesario “estar encima” de cada empleado.

Valorar el punto de vista de los otros

El pensamiento divergente es sumamente necesario para resolver problemas complejos de formas novedosas. Las grandes mentes no siempre piensan igual.

Para fomentar la discusión productiva, vale desafiar al equipo a cuestionar decisiones si no están de acuerdo, siempre que se argumente y ofrezca nuevas ideas superadoras.

Los líderes efectivos conciben la fricción creativa es algo positivo para encontrar mejores soluciones.

Guiar el desarrollo del equipo

Intercambiar opiniones profundas sobre la posición de trabajo de cada integrante, en reuniones individuales al menos dos veces al año, refuerza la orientación profesional y es una muestra de la tutoría ejercida por un buen líder.

En esos encuentros formular preguntas abiertas y significativas, como ejemplo: ¿Qué es lo que más y menos le gusta de su rol ahora? ¿Dónde se visualiza en dos o cinco años? ¿Qué le falta a nuestro equipo o empresa?

Mantener al equipo enfocado en los resultados

Los líderes efectivos dan a sus empleados objetivos medibles y les dan el espacio para alcanzarlos. Es reconfortante pensar en términos de tareas por completar, tan pronto como se completa la tarea, se obtiene la satisfacción de mover ese elemento a la columna terminado y comenzar con lo siguiente.

A las empresas no les importan la lista de tareas pendientes, lo que les preocupan son los objetivos alcanzados. Para eso es importante medir las tareas asignadas, el equilibrio es fundamental para que cada meta pueda lograrse.

Compartir información relevante

Mantener una comunicación transparente ayudan a generar confianza dentro de su organización. Entender el funcionamiento de la empresa, en otros sectores o en relación a la competencia, ayuda a los colaboradores a entender cómo su trabajo encaja en el panorama general.

La investigación de Google encontró una fuerte correlación positiva entre el desempeño y el sentido de propósito compartido: el 66% de los equipos de alto rendimiento comprenden cómo su trabajo beneficia a los clientes y al negocio, mientras que solo el 25% de los equipos de bajo rendimiento lo hace.

Comunicar las expectativas con claridad

Los líderes efectivos trabajan con su equipo para establecer las reglas de participación en las tareas cotidianas y compartidas, no se trata solo de lo que espera en términos de objetivos y resultados. Obviamente, se espera un trabajo de alta calidad entregado a tiempo y dentro del presupuesto.

Temas como el uso de celulares, la antelación para pedido de vacaciones, interrupciones en el trabajo por urgencias y otras, generan expectativas en los empleados que hay que despejar con claridad.

Demostrar experiencia

La forma más efectiva de ejercer el liderazgo es haciendo el trabajo. Lo más probable es que un gerente haya conseguido su puesto por haber sido un colaborador ejemplar. Lo más importante es mantener esas habilidades lo suficientemente frescas como para comprender el trabajo que está haciendo el equipo y brindarles comentarios valiosos.

En el cuestionario de 13 preguntas de Google, sólo una se enfocó en el conocimiento técnico. El resto se orientó a la comunicación y la tutoría. Palabras como “innovar” y “visionario” dicen mucho sobre lo que implica un buen liderazgo.


Insight

Valorar el punto de vista de los otros y mantener al equipo enfocado en los resultados son claves para un liderazgo efectivo.

La escucha activa es fundamental para fortalecer el vínculo humano, también es muy importante estar abierto a los arreglos laborales flexibles.

Valorar el punto de vista de los otros. El pensamiento divergente es necesario para resolver problemas complejos de formas novedosas.

Hay una correlación positiva entre el desempeño y el sentido de propósito compartido: el 66% de los equipos de alto rendimiento comprenden cómo su trabajo beneficia al negocio.

Bibliografía

Infobae

 


sábado, 1 de enero de 2022

¡Lidera Tu Liderazgo Efectivo! (IV)

 


¡Acercamiento a un liderazgo efectivo!

Introducción
El liderazgo involucra influir de alguna manera sobre los empleados, miembros “seguidores” para llevar a cabo las metas de la organización o del grupo.

De acuerdo con el Diccionario de la Herencia Americana (American Heritage Dictionary), liderazgo es “el conocimiento, las actitudes y las conductas utilizadas para influir sobre las personas para conseguir la misión deseada.”

En otras palabras, liderazgo es la acción de lograr que las personas se identifiquen con una misión o visión para que trabajen en su realización (NMAC, 2014, p. 17).

Liderazgo
Al ser una disciplina que constantemente se desarrolla y actualiza, como todo lo que se incluye dentro de las ciencias sociales, algunas teorías pudieran ser más acertadas que otras. En estudios más recientes se indica que las empresas contemporáneas ven apremiante la necesidad de contar con personas que puedan construir visiones más humanistas y generar cambios novedosos y responsables socialmente. Por esta razón, el liderazgo se está convirtiendo en una profesión.

El líder tendrá éxito o fracaso por sus capacidades específicas de liderazgo en un grado en el que hasta ahora parecía irreal. Esas habilidades y su aplicación sensata son todo lo que se interpone entre el director y el líder (Lambert, 1994). En Estados Unidos, ocurre que las compañías gastan alrededor de 15.000 millones de dólares al año, enviando a sus directivos a cursos para el desarrollo de habilidades de liderazgo (Boyett & Boyett, 1999, 15).

No obstante lo anterior, el liderazgo dentro de las empresas ha sido muy cuestionado en los últimos tiempos, pues la asunción de que no todo directivo es líder, y que no todo líder es un directivo, no ha sido objeto de solución sobre la dilución de la frontera entre el liderazgo y el quehacer directivo (Pautt, 2011, p. 215).

La diferencia más sustancial radicaría en que:

El objetivo primordial del liderazgo es centrarse en los resultados, especialmente en los de tipo no cuantitativo.

Mientras que el propósito de la gestión es mantener funcionando el sistema global de la organización, aún a expensas del bienestar de los empleados (Pautt, 2011, p. 216).

En este punto cabe señalar que este tipo de líderes poseen las siguientes características: 

a) Son innovadores, se atreven a experimentar con nuevas y arriesgadas formas de hacer las cosas y alientan a otros a hacer lo mismo.

b) Son intuitivos, imaginan el futuro y describen sus ideas de manera vívida, involucrando a otros en ellas haciendo alusión a sus valores, intereses, esperanzas y sueños.

c) Despiertan confianza, comparten el poder, promueven el trabajo en equipo y la colaboración, lo cual ayuda a las personas a sentirse capaces y apoyadas.

d) Son buenos ejemplos a seguir, en ellos no existe diferencia entre lo que predican y su actuación.

e) Apoyan a sus seguidores, animándolos, reconociendo y celebrando sus logros (Kouses & Posner, 1993).

Los líderes auténticos deben estar muy en sintonía con el medio ambiente, se basan en la intuición y tratan de influir en aquellas experiencias que son difíciles de entender, en las expectativas y preocupaciones de las personas. Saben cómo ganar la aceptación sólida de la cultura empresarial y social y cómo utilizar esos elementos como base para un cambio radical (Goffee & Jones, 2005).

El buen liderazgo está enmarcado sin duda alguna en la ética y los valores del líder. Todos los hombres buscan su propia ventaja e intereses, pero raras veces lo hacen de acuerdo con los dictados de la razón sensata (Hirschman, 1978).

Cuando los intereses del líder coinciden con el bien común del equipo de trabajo y de la organización, se podría decir que este está enmarcado dentro de un verdadero liderazgo, pero cuando sucede lo contrario, es decir, cuando los intereses del líder están fundamentados en sus deseos y pasiones propias, estaría enmarcado en lo que Yulk (2008) llama el “antiliderazgo”.

Es por ello que un líder debe ser informal, ya que por su condición puede laborar en cualquier lugar de la organización; tener poder, poseer la capacidad de influir sobre las personas; inspirar, generar entusiasmo, valores e ideas en el equipo; y tener seguidores porque en ello se percibe la armonía y el positivismo, existe una estrecha relación entre la confianza de los seguidores al líder y la satisfacción laboral que esto puede alcanzar.

Un líder debe ser bien consciente de su rol y actuar con responsabilidad. Estas competencias involucran el saber hacer, el querer hacer y el poder. Y al estar en este mundo actual altamente presente la velocidad y lo cambiante, no debe perderse el rumbo sobre todo a lo humano, porque esta rapidez y evolución funciona y está pensada por lo menos en teoría para enriquecer la calidad de vida de las personas desde lo social, hasta lo tecnológico y lo económico, y por lo tanto la gente espera que su vida vaya a la par con los tiempos.

Las organizaciones sociales, y sus integrantes demandan calidad para sí. Por lo que los líderes deben tener claro los tiempos actuales donde los individuos se quieren sentir menos seres y más humanos. La dignidad, la autoestima y las relaciones son vitales para que hoy una persona funcione profesionalmente.

Un líder sabe qué se espera y cómo se espera que sea un día, un mes o un año de jornada laboral. Debe ser capaz de motivar, lograr mantener una capacidad de trabajo intenso con una actitud auto dirigida a cumplir metas; de conducir grupos, desarrollar, y consolidar un equipo alentando a trabajar con autonomía y responsabilidad; ser un comunicador eficaz, con capacidad de escuchar, preguntar, y expresar ideas de manera efectiva y positiva para fortalecer al grupo; dirigir a personas según necesidades que observe; capaz de gestionar cambios y desarrollar la organización, poseer habilidades para conducir los cambios que aseguren la competitividad y la efectividad; y saber manejar de manera abierta y efectiva los conflictos.

De manera más detallada las aptitudes incluyen:

Habilidades de liderazgo: los líderes poseen atributos (creencias, valores, ética, carácter, conocimiento, valentía y destrezas) que hacen que la gente se sienta orgullosa de seguirlos. Proporcionan un sentimiento de confianza y pueden reunir a las tropas y levantar la moral cuando hay dificultades.

Visión: los líderes tienen la capacidad de incrementar la productividad en las áreas más necesitadas de mejoras. Crean y establecen metas y pueden claramente presentar una visión que los subordinados y colegas se sientan motivados de lograr.

Desarrollo de equipos: los líderes desarrollan equipos de alto rendimiento que se unen para colaborar en una misión o meta común, en lugar de dejar simplemente que los objetivos queden sin asignar.

Resolución de conflicto con ganancia por ambas partes: los líderes pueden efectivamente resolver desacuerdos y conflictos. Resuelven disputas al enfocarse en solucionar problemas sin ofender el ego de las personas. Proporcionan apoyo y experiencia a otros líderes y evalúan la idoneidad de mecanismos alternativos de resolución de disputas. Un buen líder es firme en los asuntos y flexible con las personas.

Evaluación exacta y rápida de la situación: los líderes asumen la responsabilidad cuando la situación lo demanda y hacen que las cosas correctas se hagan a tiempo.

Capacitación/preparación: los líderes saben que hasta los errores pueden ser oportunidades de aprendizaje. Proporcionan un análisis sobre el rendimiento, preparación y asistencia para el desarrollo profesional de las personas en una manera que aumenta el éxito individual y organizativo.

Compromiso de participación del empleado: los líderes promueven el sentido de pertenencia al involucrar a los empleados en el proceso de toma de decisiones y planificación.

Dan más poder de decisión a los empleados al otorgarles la autoridad de hacer que las cosas se cumplan de la manera más eficiente y oportuna (NMAC, s.f., p.p.11,12).

Liderazgo organizacional
En particular el Liderazgo organizacional, además de responder a lo anterior, es la habilidad interpersonal que tiene el líder para orientar a los miembros de su equipo a través de la estimulación de aspectos positivos, y su fortalecimiento. Influye y anima a las personas a su cargo para sacar el máximo de aptitudes y capacidades positivas y productivas ante determinadas áreas laborales. Todo con el fin de llevar cabo los objetivos de la empresa, con el entusiasmo y la voluntad del personal.

Modelos
La estructura general de los modelos de liderazgo está conformada por dos variantes: una orientada a las tareas, es decir al resultado; y la otra a las relaciones, a las personas. Teniéndolo en cuenta se construyen cuatro estilos de dirección y liderazgo: el indiferente, el tecnicista, el sociable y el sinérgico.

De igual manera, resulta pertinente aclarar que el modelo pretende principalmente describir el estilo de dirección y liderazgo del dirigente y no propiamente explicar los desempeños asociados a uno y otro estilo, o al estilo que presente un dirigente objeto de estudio. Dicho en otros términos, el modelo no establece si el estilo de dirigente es bueno o malo en términos de desempeño, sino que dice cómo es el estilo de un determinado dirigente. No obstante, la descripción que se desprende de la aplicación del modelo sí representa un insumo importante de cara hacia un análisis del desempeño del dirigente en relación con su estilo de dirección y liderazgo (Sánchez, 2008, p.14).

La dimensión tareas se refiere a:

Normas, objetivos y estándares: Se preocupa por la definición y descripción pormenorizada de las tareas, los objetivos, las actividades, el establecimiento de las normas y los estándares dentro de los cuales se cumplen.

Control: Se preocupa por ejercer el control, así como también los medios y las formas.

Desempeño: Se preocupa por conocer el éxito o el fracaso en el logro de los objetivos y las tareas.

Órdenes: Imparte órdenes, así como también el carácter que presentan.

Responsabilidades: Son las responsabilidades que el dirigente asigna en términos de planeación, programación, ejecución y presentación de resultados.

Poder: Es el tipo de poder con que cuenta el dirigente, puede ser de formal o informal, así como también sus posibles usos en la solución de conflictos individuales, grupales y organizacionales.

La dimensión personas se refiere a:

Comunicación: Se incentiva la comunicación dentro del área, así como también la dirección o el sentido que dicha comunicación presenta.

Toma de decisiones: Quien dirige tiene estructurado el proceso de toma de decisiones y la forma en la cual es llevado a cabo en términos de participación, e involucramiento, de las ideas y opiniones que exponen los colaboradores.

Trabajo en equipo: Quien dirige incentiva y valora el trabajo en equipo, el compromiso, la confianza y la colaboración.

Ambiente de trabajo: Quien dirige se preocupa por percibir y mantener un buen ambiente de trabajo en términos de confianza y favorabilidad.

Relaciones directivo – colaborador: Quien dirige se mantiene en contacto con sus colaboradores, con sus aspectos personales y vela por el desarrollo de buenas relaciones laborales.

Motivación: Quien dirige motivar a sus colaboradores al logro de los objetivos.

Estilos
De los cuatro que conforman los modelos se podría indicar:

Estilo indiferente: Es altamente permisivo.

Estilo tecnicista: Se preocupa tanto por la definición y descripción de los objetivos, tareas y actividades como por las normas y estándares dentro de los cuales éstos deben cumplirse.

Estilo sociable: Es altamente participativo. Se preocupa poco por la definición y descripción tanto de objetivos, tareas y actividades como por las normas y estándares dentro de los cuales deberían cumplirse.

Estilo sinérgico: Es altamente participativo y en gran medida se orientan al proceso del equipo.

Teorías
Sobre algunas teorías se expresa:

Teorías del rasgo: El líder presenta rasgos y características superiores que lo diferencian de sus seguidores. Las investigaciones de las teorías del rasgo planteaban estos dos interrogantes: ¿Qué rasgos distinguen a los líderes de las demás personas? ¿Qué alcance tienen estas diferencias?” (Covey, 2005, p. 391).

Teorías situacionales: El liderazgo depende de las exigencias que plantea una situación: los factores situacionales y no la herencia de la persona son lo que determina qué persona termine imponiéndose como líder. La aparición de un gran líder depende del momento, el lugar y las circunstancias (Covey, 2005, p. 392).

Teorías humanísticas: En su opinión, la función del liderazgo es modificar las restricciones organizacionales y proveer libertad a los individuos, a fin de que realicen plenamente su potencial y contribuyan a la organización (Covey, 2005, p. 392).

Teoría del rol del líder: Las características del individuo y las exigencias de la situación interactúan, de tal modo que uno o unos pocos individuos pueden erigirse en líderes. Los grupos se estructuran en función de las interacciones de los miembros del grupo y éste pasa a organizarse de acuerdo con los diferentes roles y posiciones. El liderazgo corresponde a uno de esos roles y se supone que la persona que ocupa esa posición debe comportarse de forma distinta a los demás miembros del grupo. Los líderes se comportan en función de cómo perciban su rol y de lo que esperen de ellos los demás. Mintzberg definió los siguientes roles de liderazgo: líder figurativo, líder de enlace, supervisor, difusor, portavoz, emprendedor, moderador de conflictos, asignador de recursos, y negociador (Covey, 2005, pp. 392-393).

Teoría de la consecución de objetivos: Los líderes refuerzan el cambio entre sus seguidores mostrándoles los comportamientos (los caminos) que pueden ser útiles para alcanzar sus objetivos. Los líderes también clarifican las metas de los seguidores y les animan a conseguir buenos resultados. El cómo los líderes consigan cumplir estos objetivos depende de factores situacionales (Covey, 2005, p. 393).

Teoría del liderazgo cognitivo: Los líderes son personas que ejercen una notable influencia, con sus palabras o/y su ejemplo, sobre las conductas, ideas y/o sentimientos de un importante número de congéneres. Comprender la naturaleza de las mentes humanas, la del líder como las de sus seguidores, permite entender la naturaleza del liderazgo. La investigación de Collins concluye que la diferencia entre las organizaciones que consiguen grandes resultados de largo plazo y las que no consiste en que las grandes organizaciones están lideradas por lo que llama líderes de nivel 5, que presentan una paradójica combinación de humildad y firme resolución (Covey, 2005, pp. 393-394).

Enfoques
El líder puede utilizar distintos estilos para dirigir. En cualquiera se tienen en cuenta tres tipos de enfoques. Es decir, se identifica al líder por los rasgos diferenciadores de su personalidad.

Prioridad en el rendimiento o en la persona: Debe encontrarse un equilibrio adecuado.  Preocuparse por los miembros del equipo y fomentar la buena relación social. Son factores importantes para que el grupo se sientan a gusto y trabaje mejor.

Grado de participación de los liderados: El liderazgo autocrático trae como consecuencia la mínima participación del equipo. La habilidad del líder debe consistir en combinar diversos grados de intervención. Involucrar a los miembros otorga responsabilidades. Sin embargo, se debe transmitir que el líder siempre asume el mando.

Forma de guiar a los liderados: Una manera es estableciendo y evaluando objetivos periódicamente. Otra informando sobre las tareas a cada miembro. O siendo un ejemplo a imitar. O también a través del elogio y el reconocimiento.

Las organizaciones de hoy
Lo fundamental es dejar la visión pasada que el producto y/o servicio es lo más importante. Se debe validar al individuo como primer e imprescindible ente de una institución y con ello al conjunto que forma al equipo. La actitud humana ante el hacer permite recoger en la práctica los resultados esperados y más.

Y a la par reconocer a un líder visionario, proactivo, innovador y creativo. Que contribuya estimulando los aspectos positivos, y fortalezca con influencias el ánimo de las personas a su cargo para sacar el máximo de aptitudes, capacidades y productividad con el fin de cumplir con los objetivos individuales y de la empresa.

(…) 1) un jefe desarrolle la capacidad para guiar y dirigir de manera visionaria, 2) una empresa puede tener una planeación adecuada, control y procedimiento de organización y no sobrevivir a la falta de un líder apropiado, 3) un buen liderazgo es vital para la supervivencia de cualquier negocio u organización y 4) una organización con una planeación deficiente y malas técnicas de organización y control ha sobrevivido debido a la presencia de un liderazgo dinámico (Pérez, 2006, p.81).

Una entidad líder reúne personal informado ante un jefe que propicia espacios óptimos para el trabajo. Lo cual deviene en altos niveles de creatividad y cambios, en función de la empresa para la cual trabajan, y por ende para la sociedad y el futuro.

 

Insight

El liderazgo juega un papel fundamental en el desarrollo de las organizaciones, y por lo tanto de la sociedad.

Es el responsable de producir una cultura corporativa positiva y de que los miembros estén motivados, y con capacidad de respuesta y crecimiento.

Tener un buen desempeño con un equipo de alto rendimiento, lo posibilita un líder centrado primero en sus miembros, y después en los resultados.

En la conquista de la habilidad se deben poseer ciertas características a fin de lograr guiar y alcanzar las metas propuestas: ser inteligente para analizar y trazar estrategias necesarias, íntegro y tener valores que vayan de la mano con la personalidad que proyecta, saber definir objetivos claros y precisos, poseer poder de convencimiento para que el equipo siga las directrices diseñadas, saber escuchar y aceptar las buenas ideas, permanecer en constante búsqueda de estrategias para el cumplimiento oportuno, tener la capacidad de delegar y confiar permitiendo que cada uno asuma sus propios retos, y reconocer los aportes de los integrantes del equipo.

Bibliografía

Luis García de la Torre


miércoles, 1 de diciembre de 2021

¡Lidera Tu Liderazgo Efectivo! (III)

 



¿Qué es lo que vuelve a una empresa exitosa?

Aunque las respuestas son diversas, muchos opinan que las habilidades gerenciales y un liderazgo efectivo, son esenciales

Alguien con buenas cualidades cómo comunicación y determinación puede llevar a tu equipo por el camino correcto, pero ¿cuáles otras cualidades podrías agregar a la lista?…

Si quieres llevar a tu empresa al siguiente nivel, debes iniciar por tener tus objetivos bien definidos y marcar el recorrido que tendrás que seguir para cumplirlos.

Sí, tener liderazgo implica trabajar duro y tener determinación, además existe una gran cantidad de tareas que deberás aprender y trabajar siempre en ellas.

Antes de conocer más de estas cualidades, nos enfoquemos primero en conocer más sobre liderazgo.


¿Qué es el liderazgo?

El liderazgo es la habilidad de una persona para influenciar y unir a un grupo, para lograr un objetivo común, en una relación de confianza mutua.

El liderazgo es esencial en tiempos de transformación de la empresa, sin embargo, es necesario entender primero cuáles son las cualidades de un buen líder cuando está en el proceso de transformación. Aquí algunas de ellas: 

·         Desarrollar la creatividad.

·         Habilidad de reinventarse a sí mismo y ejecutar nuevas ideas.

·         Tener un proceso de pensamiento innovador.  

·         Poseer la sabiduría para leer la realidad.   

·         Ser persistente y trabajador.

·         Mantenerse enfocado en las metas y objetivos a alcanzar.    

·         Ser humilde, educado, y tener ideas claras.

·         Compartir el conocimiento con los demás.

·         Ser cooperativo, terco, pero no impulsivo.

 

El liderazgo innovador es una de las cualidades que nunca puede faltar dentro de una organización. Aporta siempre nuevas ideas que no sólo ayudarán a los clientes a conseguir lo mejor y dejarán una huella imborrable en ellos, sino también motivará a los empleados a rendir al máximo y ser más productivos.

¿Cuáles son las cualidades para un liderazgo efectivo?

La mayoría de los líderes están fallando en desarrollar un sentido de lealtad y confianza en sus empleados. Pero ese no tiene que ser el caso si se trabaja en fomentar ciertas cualidades y habilidades, tanto dentro como fuera de la organización.

Los gerentes que proyectan grandes habilidades de liderazgo inspiran a su equipo a lograr más cosas de las que se les piden. Así que entrena a tu equipo para convertirlos en líderes y no sólo jefes. 


¿Cómo ser un buen líder? 

Aquí te compartimos 10 cualidades para un liderazgo efectivo que debes fomentar dentro de tu organización para obtener mejores resultados dentro y fuera de tu organización:

1. Entusiasmo

Los empleados son muy inteligentes, entienden cuando hay falsos animadores y cuando un líder se entusiasma sinceramente, sin duda contagia a los demás.

El entusiasmo no es sólo para motivar a los empleados, sino también para impulsar la misión como organización, pues servirá para enfocarse a cumplir con lo establecido.

2. Honestidad e integridad 

Otra de las cualidades para un liderazgo efectivo es la honestidad e integridad.

Hacer lo correcto incluso cuando nadie está mirando es ser una persona íntegra. Sé honesto con tu fuerza laboral, promueve el feedback, y da crédito al trabajo realizado.

Los grandes líderes exhiben integridad y honestidad en todo momento. Hacen lo que es correcto, aunque tengan que hacer ciertos sacrificios por ello. 

Cuando los empleados ven que los líderes carecen de integridad, es imposible que puedan confiar en ellos. 

3. Excelentes habilidades de comunicación 

Los líderes deben inspirar, ya que esto es más fuerte que la motivación. Esto ayuda a imponer disciplina y anima a la gente a asumir sus responsabilidades.

Todo esto no se puede hacer si el líder carece de habilidades de comunicación para que se pueda dar a entender. La falta de capacidad de comunicación puede conducir a un rendimiento deficiente. 

Los líderes que no pueden desarrollar esta habilidad, generalmente no logran conceptualizar sus ideas. No olvides también que la escucha constante es parte vital de todo proceso de comunicación.

4. Transparencia

Otra de las cualidades para un liderazgo efectivo es no dejar que los rumores se propaguen, y para ello la transparencia es clave. Los verdaderos líderes son abiertos y adoptan soluciones y no problemas. 

El liderazgo efectivo implica ayudar al empleado a canalizar su energía para encontrar una solución. Seguramente si tienes una empresa enfocada al cliente, sabrás que tus empleados de repente se frustran, lo que puede ocasionar que ofrezcan una mala experiencia.

La transparencia también es factor esencial en la retroalimentación del cliente. Una vez que obtengas el feedback que necesitas de tu audiencia, es vital que los compartas con los empleados, informarles sobre lo que opinan los clientes del servicio o producto que brinda, y corregir lo que está mal para cumplir con la satisfacción del cliente.

5. Inteligencia emocional

Para tener un liderazgo efectivo también necesitas actuar racionalmente, sobre todo durante situaciones de crisis. En pocas palabras cargar a la empresa sobre los hombros. 

Haz un esfuerzo consciente y entiende la razón por la que las personas se comportan como lo hacen. Siempre confían en los hechos y datos más que en los rumores, estos te darán las bases para actuar y mejorará tu inteligencia emocional. 

Esta es una de las cualidades que hará que puedas responder en todo momento y a cualquier situación que se te presente. 

6. Pasión 

Si necesitas sobresalir en algo, tienes que ser un apasionado, esto es esencial para un liderazgo efectivo. Si un líder no transmite su pasión a los demás, entonces no habrá pasión dentro y fuera de la organización. 

El compromiso de los empleados es el ingrediente secreto para el éxito de cualquier organización. Cuando disminuye, la productividad se viene abajo y comienzan las dificultades para alcanzar los resultados esperados. 

Cuando reconozcas esto en tus empleados no sólo tienes que mostrarles esa pasión sino también levantarles el ánimo.

7. Empatía

La empatía te cambia como ser humano. Te ayuda a entender lo que es importante para otras personas y actuar.

Una organización es un lugar donde muchos seres humanos interactúan estrechamente entre sí. Dependen unos de otros para diversas actividades relacionadas con el trabajo y la comunicación. 

Un líder tiene que supervisar a todos en la organización, y todos ellos son personas muy diferentes. Si hay una falta de empatía, hay una grave falta de comprensión y eso es malo para tu negocio. 

8. Tener mente abierta 

Otra de las cualidades para un liderazgo efectivo es predicar con el ejemplo. Los líderes necesitan tener una mente abierta, no puedes mostrar o discriminar a nadie que trabaje contigo o para ti. 

Te vas a encontrar en situaciones donde tu fuerza laboral querrá expresarse, dar su retroalimentación sobre lo que está yendo bien y lo que no está funcionando en la organización. 

Puedes hacer uso de encuestas de clima laboral para fomentar la retroalimentación de empleados, pero necesitas mantener una mente abierta para aceptar positivamente el feedback.

Y es que puedes obtener comentarios positivos y negativos, por eso es importante no tomar represalias por el feedback recibido y generar accionables derivados de esta retroalimentación.

Para motivar a tus empleados y promover la retención del personal, la escucha activa es insuperable, no temas escuchar algo que no quieres, al contrario, esto es indispensable para mejorar cualquier proceso interno.

9.- Saber delegar 

La confianza, cuando es mutua, puede superar cualquier cosa. Un equipo capaz de confiar en cada miembro será más eficiente y mucho más productivo.

Pon el ejemplo y alienta siempre a tus empleados a tomar la iniciativa y a ser más autónomos. El delegar tareas es fundamental. Si involucras a tus empleados en proyectos y los haces responsables, fomentas al mismo tiempo su entusiasmo y compromiso con la empresa. 

10.- Organización

La organización es básica, te encontrarás realizando un sinfín de tareas, por lo que debes ser organizado y tener definidos parámetros y hacer proyecciones a mediano y largo plazo.

Por consiguiente, no se trata de gestionar sólo las tareas cotidianas, sino de tener en cuenta todos los factores que intervienen en la ejecución de los proyectos, como la gestión del tiempo, los aspectos financieros y la planificación.

No temas apoyarte en tu equipo de trabajo, has trabajado para formar una base sólida que te ayudará a sacar el trabajo adelante.


Insight

¡Practica el liderazgo efectivo!

El convertirse en un excelente líder implica un aprendizaje diario, permanente, y trabajar para hacer crecer estas cualidades para ser exitoso. 

Por lo tanto, trabaja en las cualidades mencionadas y foméntalas en los integrantes de tu fuerza laboral, comienza con tu equipo más cercano.

Ciertamente, tarde o temprano, obtendrás resultados excepcionales que te ayudarán a todos.

Ten siempre presente que tu capacidad para hacer que la gente trabaje de manera efectiva debe llevar la sinergia del grupo hacia el logro de un objetivo común y cumplimiento de metas.

 

Bibliografía

Mariano Cabrera


lunes, 1 de noviembre de 2021

¡Lidera Tu Liderazgo Efectivo! (II)

 




¿Cómo garantizar un liderazgo efectivo en tu organización?

 

El liderazgo es la clave para la construcción de una cultura organizacional sólida y productiva en la que tantos los líderes como sus colaboradores puedan desarrollar todo su potencial y aportar lo mejor de su trabajo a la compañía para que todos puedan alcanzar los objetivos esperados en conjunto.

Aunque se ha escrito mucho acerca de la importancia de la participación de los colaboradores, el aumento de la productividad, la satisfacción y la mejora en las tasas de retención, hay un aspecto muy importante que no siempre se tiene en cuenta en las estrategias de los departamentos de recursos humanos:

“lograr que los colaboradores entiendan la importancia de su trabajo y se involucren activamente en la ejecución de la estrategia organizacional”.

Cuando el trabajo se vuelve repetitivo desgastante, inevitablemente se empieza a crear una desconexión entre lo que el colaborador hace a diario y la razón por la que lo está haciendo.

Según una investigación de McKinsey, los jefes que ejercen un liderazgo que es capaz de conectar las tareas diarias de sus colaboradores con el plan global de la compañía logran una mayor productividad en sus equipos y dan un significado real a su trabajo.

Aunque esto no va a suceder de un día para otro, es necesario empezar con pequeñas, pero significativas acciones para que sus colaboradores comprendan la importancia del esfuerzo que hacen a diario y entiendan el propósito con el que lo hacen.

Por ello, reseñar 3 medidas para garantizar que los equipos de la compañía sigan su liderazgo con convicción, lealtad y motivación. Veamos:


1.    Explicar la importancia de la estrategia

La estrategia organizacional es la hoja de ruta de todas las compañías. Esta incluye la organización de los equipos de trabajo, recursos tecnológicos y presupuestos, además de todos los proyectos, acciones, funciones y tareas que se deben ejecutar en un determinado periodo de tiempo para alcanzar los objetivos planeados.

Una forma efectiva de garantizar la confianza en el liderazgo de la compañía es explicar con claridad y sencillez a los empleados los componentes de la estrategia de negocio elegida, las principales líneas de trabajo, las acciones tácticas definidas para ejecutarla y los logros, tanto globales como individuales, que se esperan alcanzar con dicha planificación.

 

2.  Involucrar al equipo en la toma de decisiones

Nada más efectivo para mejorar la confianza en el liderazgo de la compañía y la satisfacción con el trabajo de sus colaboradores como darles un papel importante en el campo de juego.

Cuando se incluye a los empleados en el proceso de toma de decisiones desde el principio de los proyectos, no solamente aprenden a mejorar sus procesos, sino que empiezan a generar nuevas ideas y aportar al desarrollo  de la organización.

La toma unilateral de decisiones no es el mejor camino para fortalecer el liderazgo en una empresa. Siempre es recomendable tener en cuenta los aportes, planteamientos y diversidad de perspectivas de todos los miembros de la compañía.

Cuando el equipo crece demasiado, se puede crear un grupo de 8 o 10 colaboradores de alto desempeño y proyección para ofrecer ideas y mantener alineados con la estrategia a todos sus compañeros.

 

3.  Identificar las fortalezas de cada colaborador

Un liderazgo que sepa manejar correctamente la división del trabajo es clave para crear un equipo efectivo, y es igualmente importante para los colaboradores asumir roles que correspondan a sus fortalezas.

La organización debe identificar claramente las competencias y habilidades mejor desarrolladas de cada uno de sus empleados para delegarles las funciones y tareas adecuadas a su perfil. Así se ahorrará tiempo y se optimizará la productividad de los equipos.

El compromiso de los líderes con su trabajo debe empezar por seleccionar a los mejores candidatos para conformar sus equipos, entender cuáles son los roles en los que se sienten más cómodos y finalmente basarse en sus mejores habilidades, tanto duras como blandas, para ubicarlos en el sitio que les corresponda.

 

Insight

De la misma forma en que las personas confían en un GPS para ubicarse y no perderse cuando llegan a un lugar que no conocen, sus colaboradores necesitan tener clara la dirección a la que los está llevando la estrategia de la compañía y tener a su disposición la información necesaria para entender cómo llegar allí.

Un liderazgo capaz de proporcionar estos elementos y ayudar a sus equipos a entender el propósito y el valor de su trabajo es el más adecuado para completar los procesos sin mayores contratiempos, con entusiasmo y mejorando la productividad y satisfacción de todos los involucrados.

 

Bibliografía

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