domingo, 1 de abril de 2018

¡Colabora Liderando! (IV)



Un liderazgo diferente

A diferencia del liderazgo formal, en el que la autoridad deriva de nuestra posición, el liderazgo colaborativo se ejerce desde nuestro poder personal y nuestra credibilidad.

No tiene su origen, por tanto, en el puesto que ocupamos, sino en nuestra actuación proactiva como líderes, basada en nuestra pasión y constancia, nuestra autoconfianza y nuestra capacidad de decidir. Esta es la esencia del liderazgo colaborativo.

Pero ojo, hay que prestar atención a que, el liderazgo colaborativo no es una panacea, ni es gratuito.

La colaboración requiere interacción, tiene sus costos de coordinación, y requiere a menudo ejercer de liderazgo más allá de los límites de nuestra propia organización. Incluso algunos pueden argumentar que la colaboración puede socavar una gran cantidad de energía, y por lo tanto ser agotador para algunas personas. El cambio constante también es agotador, y como líderes colaborativos necesitamos conectar con nuestras pasiones para encontrar la energía necesaria y ser fuente de inspiración y energía para nuestros compañeros.

Como líderes colaborativos debemos ser capaces de reconocer las diferencias de valores y estructuras entre organizaciones grandes y pequeñas, entre empresas lucrativas y ONGs, organizaciones todas ellas con culturas muy diferentes.

Tenemos en definitiva, que superar las diferencias y generar la confianza necesaria para hacer posible la colaboración en entornos muy diversos y complejos, establecer credibilidad, comprender a los demás, conectar emocionalmente y desarrollar una cultura colaborativa que haga posible la innovación colectiva.

Un liderazgo sin fronteras

Un buen líder colaborativo parte de la premisa de que su dominio de acción no se detiene en la frontera de la organización. En un mundo global y de cambios acelerados los límites de la organización se vuelven a menudo difusos, y tanto la autoridad como la responsabilidad personal no se detienen en la frontera de la organización. Los nuevos modelos de negocio se basan cada vez más en la creación de redes informales, la colaboración en masas y ecosistemas de producción que traspasan las fronteras de la organización. Por ello, el liderazgo tiene que ir más allá de las fronteras de la organización, y persuadir a otros para construir valor en comunidad es parte esencial para cualquier colaboración efectiva.

En un mundo global e hiperconectado las fronteras se diluyen. Nuevas comunidades de usuarios -tan grandes como países- emergen aparentemente de la nada y entornos antes bien definidos y diferenciados, como el trabajo y la vida privada, comienzan a diluirse. Los jóvenes de la generación digital son capaces de escribir en un blog y responder a un correo del trabajo mientras ven un programa en la televisión. Son nativos digitales, y ya saben, está en su ADN, que compartir crea valor. Viven conectados, sin fronteras y su reacción natural cuando encuentra algo de valor en su red social, You Tube o Twitter, es compartirlo con los demás.


"Apliquemos una cultura de liderazgo colaborativo teniendo como foco a las personas" Jaime Alberto Rincon Prado

Cuatro competencias claves

Estas competencias claves pueden ayudarte a introducir la semilla del liderazgo Colaborativo en tu organización:

1. Empatía.

Un buen líder colaborativo necesita sentir lo que está pasando con los compañeros. A menudo las señales que están enviando son muy débiles y están codificadas. Por ello, es importante escuchar con la mente abierta y sin prejuicios, prestar atención y mostrar interés por lo que nos están contando.

La colaboración requiere un clima de confianza que hemos de construir en base a una preocupación sincera por las personas. Como líderes colaborativos debemos ser capaces de meternos bajo la piel de los demás y responder rápidamente a sus necesidades e incertidumbres.

La empatía es la que nos permite reconocer y entender las emociones de los demás, sus motivaciones, las razones de su comportamiento o sus preferencias en la toma de decisiones. Y es una competencia emocional clave para gestionar los conflictos inevitables, las pérdidas y la confusión asociadas a los cambios, de forma que las perturbaciones sean productivas en vez de destructivas para las personas y la organización.

2. Redarquía.

Cada día es más evidente que necesitamos nuevos modelos organizativos para la coordinación de los esfuerzos colectivos. Las estructuras jerárquicas actuales están fracasando en sus intentos para ajustarse a una nueva realidad más global, compleja e incierta. Mientras que la jerarquía ha dado la escalabilidad a nuestras organizaciones, su coste ha sido elevado en términos de iniciativa, creatividad y compromiso de las personas.

Como líderes debemos ser capaces de aceptar la dualidad jerarquía – redarquía y ser capaces de operar en redes colaborativas y convertirnos en los impulsores de la redarquía como estructura natural para la innovación. Si queremos realmente acelerar la estrategia y la necesaria transformación digital debemos dotar a nuestras empresas de una estructura dual capaz de ejecutar el día a día y a la vez explorar las nuevas oportunidades y sortear las amenazas.

3. Influencia.

Este nuevo tipo de liderazgo se ejerce en base a la influencia, la autenticidad, la credibilidad personal y el valor añadido que el líder aporta a la comunidad, y no tiene nada que ver con la habilidad de acumular poder.

La colaboración requiere líderes auténticos, personas con capacidad para energizar y ensanchar la comunidad en lugar de manejarla desde arriba, lo que requiere una gran capacidad de credibilidad personal para conectar con la inteligencia colectiva de la organización, movilizar y coordinar los esfuerzos humanos.

Un buen líder colaborativo es el que es capaz de influenciar y convencer a sus compañeros, sin caer en la trampa de convertirse en manipulador.

4. Adaptación.

El cambio y la gestión del cambio son desafíos adaptativos en los que las personas de la organización son, a la vez, parte del problema y parte de la solución. No hay respuestas mágicas, sino preguntas capaces de hacernos avanzar en la dirección adecuada.

Como líderes hemos de ser capaces de seleccionar que queremos mantener y preservar, lo que es prescindible y debemos descartar, y las nuevas capacidades que debemos crear para afrontar el futuro con éxito. Se trata de movilizar a los demás -fuera y dentro de nuestra área de responsabilidad- para lograr comprensión y acuerdo sobre lo que hay que hacer y cómo hay que hacerlo, facilitando los esfuerzos individuales y colectivos de adaptación y desarrollando las nuevas competencias y formas de hacer colaborativas necesarias para adaptarse a las nuevas circunstancias.



"En el mundo de los negocios, las cosas importantes no son hechas por una sola persona. Son hechas por un grupo de personas" Steve Jobs


Insight

El líder del futuro será aquel que colabore con más agentes del ecosistema innovador, aquel que se rodee del mayor número y mejor elenco de colaboradores, compartiendo información.


Bibliografía

José Cabrera (Cabrera Management Consultants S.L.)



jueves, 1 de marzo de 2018

¡Colabora Liderando! (III)




En un mundo complejo, de incertidumbre y de cambios acelerados, las respuestas han de ser necesariamente colectivas.

Las soluciones no serán el resultado de un plan previsto por unos pocos, sino que emergerán de la acción valiente de muchas personas a todos los niveles de la organización, que han sabido adaptarse y cambiar sus modelos mentales para enfrentarse a la nueva realidad.

La creación de valor en la Era de la Colaboración es un viaje transformador, no un proyecto aislado. Los líderes que se toman el tiempo para fomentar la participación de sus colaboradores en la toma de decisiones y una cultura de colaboración que haga posible la inteligencia colectiva, capacitarán a sus organizaciones con la velocidad, adaptabilidad, productividad e innovación que se requiere para crecer y prosperar en un mundo de cambios acelerados. Y en este viaje, descubrirán que vale la pena la inversión, ya que la colaboración es igualmente poderosa en su capacidad de apoyar los objetivos de negocio como de frustrarlos.

La implementación del liderazgo colaborativo logra que los colaboradores se sientan valorados y tenidos en cuenta, lo cual va a aumentar su motivación y productividad.

Los gerentes que lo ejercen adquieren mayores facilidades y herramientas modernas para potenciar al máximo las habilidades de sus colaboradores por medio de un sólido trabajo en equipo.

Esto debido a que permite la conexión emocional con los trabajadores de entre 18 y 30 años, que están llegando a ser cada vez más en las plantillas de las empresas y que prefieren estilos de trabajo y direcciones más flexibles y participativas que las tradicionales.

El objetivo del liderazgo colaborativo es que los gerentes sean capaces de escuchar y convertir en estrategias y soluciones efectivas las ideas de sus colaboradores que incluyen diferentes puntos de vista acerca de un mismo tema y aportan nuevas oportunidades de mejora en diferentes campos de acción.

Es relevante insistir en la necesidad de afianzar el vínculo entre la empresa  y sus empleados y, el liderazgo colaborativo es una oportunidad inmejorable para lograrlo.

El éxito del liderazgo colaborativo radica en que los participantes del mismo, principalmente los gerentes que lo ejercen, estén convencidos de la efectividad y beneficios que implica.

“El liderazgo no se trata de decisiones épicas sino de las decisiones que tómanos en nuestras vidas cotidianas. Estas decisiones solo parecen épicas en retrospectiva” Forest Whitaker




 5 consejos para que esa colaboración y trabajo en equipo funcionen realmente.

1. Credibilidad:

Trabajar en equipo y permitir la participación de la plantilla en las decisiones de la organización implica que la dirección tenga una elevada confianza y crea firmemente en sus colaboradores.

2. Saber escuchar:

El éxito del modelo implica la paciencia y tranquilidad a la hora de escuchar la opinión de los colaboradores. Permitir opiniones divergentes y tomarlas en cuenta a la hora de definir las soluciones es parte fundamental del proceso.

3. Administrar las diferencias:

Los miembros de un equipo son muy diferentes entre sí y su pensamiento y puntos de vista también lo son y eso es un aspecto valioso para el liderazgo colaborativo puesto que entre más diferencias existan entre el equipo mejor será el resultado. El líder del equipo debe aplicar la inteligencia emocional para administrar y aprovechar esa diversidad presente en su equipo de colaboradores.

4. Saber comunicar:

La comunicación interna es fundamental para el éxito en cualquier organización, transmitir correctamente los objetivos y estrategias corporativas es clave para el éxito del liderazgo colaborativo. Reconocer los logros de los colaboradores y moderar los debates a la hora de tomar decisiones dependen también de esa capacidad comunicativa.

5. Meta compartida:

El éxito de un trabajo en equipo depende de que existan unas metas en común previamente definidas y transmitidas a todos los colaboradores. Sin objetivos en común nunca se va a consolidar el equipo y el ambiente colaborativo que persigue este tipo de liderazgo, la motivación y cohesión de la plantilla depende de la claridad de los objetivos.

Estos son consejos prácticos para tomar en cuenta a la hora de adoptar un liderazgo participativo para conducir su organización y darle un valor agregado por medio de las percepciones y opiniones de su propia plantilla.

Recordar que uno no tiene siempre la verdad absoluta y que los puntos de vista divergentes son tan valiosos como los de uno mismo y pueden aportar mucho a la productividad de la empresa. Todo es cuestión de saber escuchar y tomar decisiones equilibradas que se conviertan en estrategias y soluciones de negocio efectivas y competitivas.

“Los clientes no son lo primero. Lo primero son los empleados. Si cuidas de tus empleados, ellos cuidaran de los clientes” Richard Branson




Garantizar el liderazgo colaborativo a través de:

1. Compartir recursos.
2. Intercambiar información.
3. Búsqueda de soluciones creativas para los nuevos retos.
4. Mejorar la capacidad de beneficiarse mutuamente y de luchar por propósitos comunes compartiendo riesgos, recompensas y responsabilidades.
5. Intercambio de  actividades.
6. Analizar las diferencias de un modo constructivo.

¿Cómo ser un líder colaborativo?

Convertirte en un líder colaborativo es un recorrido que puedes comenzar con los siguientes tres pasos:

1. Sé transparente en la toma de decisiones, el eje del liderazgo es tomar
decisiones, un líder colaborativo debe tener muy claro: ¿quién tomará la decisión? ¿quién es responsable del resultado? ¿el responsable tiene el poder/recursos para hacerlo? De igual manera toda decisión hecha por el grupo debe ser soportada y respaldada por el líder en todo momento y por todo el equipo.

2. Pon a disposición del equipo todos los recursos de los que dispones, bajo la
mentalidad de que son herramientas y no bienes que son propiedad de tu puesto.

3. La próxima vez que como líder te enfrentes a una decisión importante, comparte la información con tu equipo, pide sus opiniones (ten paciencia al comienzo) y alternativas de solución compartiendo que buscas decidir en equipo por la mejor opción.


Insight

El liderazgo colaborativo es el tipo de liderazgo que más se adecua, cuando los objetivos de la organización demandan un alto grado de trabajo en equipo, que exija la calidad y no la rapidez para lograr los desafíos propuestos.

La comunicación interdepartamental empezando por sus líderes, es crucial para este liderazgo. Son esos stakeholders los  garantes  clave de permear la estrategia de comunicación corporativa.

De todas las cosas que uno lleva puesto, la actitud es la más importante.


Bibliografía

Harvard Business Review

jueves, 1 de febrero de 2018

¡Colabora Liderando! (II)





Según Hank Rubin autor y Presidente del Instituto de liderazgo colaborativo "una colaboración es una relación útil en el que todas las partes deciden estratégicamente cooperar para lograr un resultado compartido". 

En su libro "Colaboración liderazgo: desarrollando alianzas para comunidades y escuelas efectivas" Rubin se pregunta "Quién es un líder colaborativo?" y responde "tú eres un líder de colaboración una vez que has aceptado responsabilidad para construir - o ayudando a asegurar el éxito de - un equipo heterogéneo para lograr un propósito compartido. Sus herramientas son el ejercicio útil de su comportamiento, la comunicación y recursos organizativos para afectar el punto de vista, creencias y comportamientos de otra persona (generalmente como socio colaborador) para influir en la relación de esa persona con usted y su empresa colaborativa y la estructura y clima de un ambiente que apoye la relación de colaboración".


David Archer y Alex Cameron en su libro Liderazgo colaborativo: Cómo tener éxito en un mundo interconectado, identificar la tarea básica del líder colaborativo como la entrega de resultados a través de las fronteras entre distintas organizaciones. Dicen que "Obtener valor de diferencia está en el corazón de la tarea del líder colaborativo... tienen que aprender a compartir el control y a confiar en un socio para ofrecer, aunque ese socio puede funcionar muy diferente de sí mismos.

Lecciones clave para los líderes

Nick Lovegrove y Matthew Thomas (cofundadores de El proyecto Intersectorial) escribiendo para el Harvard Business Review , entrevistó a más de 100 líderes que han demostrado su capacidad para participar y colaborar en los negocios, gobierno y sectores sociales y encontraron seis características distintivas.

1. Motivaciones equilibradas. El deseo de crear valor público sin importar donde trabajan, combinando sus motivaciones para ejercer influencia (a menudo en el gobierno), tienen repercusiones sociales (a menudo en organizaciones no lucrativas) y generar riqueza (a menudo en negocios).

2. Habilidades transferibles. Un conjunto de habilidades distintivas valorado en sectores, como el análisis cuantitativo, planificación estratégica y gestión de las partes interesadas.

3. Inteligencia contextual. Una profunda empatía de las diferencias dentro y entre los sectores, especialmente en los indicadores de rendimiento clave, la cultura y el idioma.

4. Redes integradas. Un conjunto de relaciones en los sectores a cobrar al avanzar sus carreras, equipos de construcción, o convocar a los tomadores de decisiones sobre un tema en particular.

5. Mente preparada. Una voluntad para perseguir una carrera no convencional que pagan zig-zags en los sectores y la disposición financiera para tomar posibles cortes de vez en cuando.

6. Hilo de intelectual. Tema integral conocimientos sobre un tema intersectorial por entenderlo desde la perspectiva de cada sector en particular.






Madeleine Carter, escribiendo para el centro para una política pública eficaz como parte del proyecto de investigación financiado por el Departamento de justicia de Estados Unidos y el Instituto Estatal de justicia, define cinco cualidades de un líder de colaboración:

1. Voluntad de asumir riesgos.
2. Oyentes ávidos.
3. Pasión por la causa.
4. Optimista sobre el futuro.
5. Capaz de compartir conocimiento, poder y crédito.


De manera similar, Archer y Cameron listan diez lecciones claves para un exitoso líder colaborativo:

1. Encontrar el personal motivado para colaborar.
2. Encontrar formas de simplificar situaciones complejas para su gente.
3. Preparar cómo vas a manejar conflictos con mucha antelación.
4. Reconocer que hay algunas personas u organizaciones que no puede asociarse con…
5. Tener el coraje de actuar a largo plazo.
6. Gestionar activamente la tensión entre centrarse en la entrega y en la construcción de relaciones.
7. Invertir en fuertes relaciones personales en todos los niveles.
8. Inyectar energía, pasión y unidad en su estilo de liderazgo.
9. Tener la confianza para compartir generosamente el crédito.
10. Desarrollar continuamente sus habilidades interpersonales, en particular: empatía, paciencia, tenacidad, exploración de conversaciones difíciles y coaliciones.

Rod Newing que escribe en el “Financial Times” complementa el informe especial diciendo "Si una colaboración debe ser eficaz, cada partido debe reconocer y respetar la cultura diferente del otro".

Y los caminos de desarrollo tradicionales no preparan a líderes bien para este desarrollo gerencial tradicional, que está basado en dar a gerentes potenciales a un equipo de la gente y a un juego de recursos a controlar y el éxito es recompensado con más personas y más recursos a controlar.

Por lo contrario, la colaboración requiere que los gerentes consigan el éxito por la gente y recursos fuera de su control y para esto ellos no han tenido ninguna preparación.

"Aprender es descubrir lo que ya sabes, hacer es demostrar lo que sabes. Enseñar es recordar a otros, que saben tanto como tú. Todos somos aprendices, hacedores, maestros." Richard Bach





Insight

“Podemos definir el trabajo colaborativo como la sinergia que se lleva a cabo entre individuos o grupos de individuos que, mediante una adecuada dinámica de trabajo, alcanzan mejor unos objetivos determinados, que posiblemente no hubieran alcanzado por separado, o bien que lo hacen con una mayor optimización de los propios recursos.”

Ahora bien:

“La colaboración requiere un tipo diferente de liderazgo, pero también necesita líderes que puedan salvaguardar el proceso, facilitar la interacción y la paciencia frente a los altos niveles de frustración”.











lunes, 1 de enero de 2018

¡Colabora Liderando! (I)


¿Qué es Liderazgo Colaborativo?

La interdependencia de los actores de la cadena de valor y mayor participación de la sociedad civil, grupos organizados y el gobierno; la era digital y mayor conexión global; un consumidor más informado y cada vez más exigente en el mundo de los negocios, están llevando al límite las habilidades del líder quien en palabras de David D. Chrislip, debe estar tan ocupado del proceso como del contenido y del ‘‘detrás de escena’’ como del centro del escenario; siendo más insistente y convincente, pero no dominante.

Pero, ¿qué es en realidad el Liderazgo Colaborativo?




El primer artículo que hace referencia al término data del año 1994, cuando la profesora de Harvard, Rosabeth Moss, escribe sobre la ventaja colaborativa que obtienen las empresas del ‘‘arte de sus alianzas’’, yendo mucho más allá del retorno financiero y reconociendo el potencial de las relaciones como un activo clave para el negocio, incorporado los aspectos humanos para garantizar su éxito.

Este concepto se fue fortaleciendo desde entonces con la aparición de los diferentes modelos de negocios y formas de organización entre ellas: las cadenas globales de valor, coaliciones, las alianzas público privada, la participación activa de la sociedad civil en la resolución de problemas y necesidades de mercado, así como la creación de las plataformas tecnológicas de colaboración. La colaboración es un excelente mecanismo para conocer con mayor precisión al cliente, reducir costos, acelerar escala, potenciar destrezas y ampliar influencia para generar mejores resultados.

En palabras de David Archer y Alex Cameron, autores del libro ‘‘Collaborative Leadership: Building relation, handling conflict and sharing control’’ (2013), el liderazgo colaborativo es aquel que dirige y entrega resultados considerando los límites y barreras funcionales y organizacionales. Los líderes crean estrategias, construyen sistemas y alinean a las personas cruzando sus propias barreras y las de su organización. Lo realizan de manera coordinada con sus diferentes socios quienes, por lo general, están tratando de hacer lo mismo, pero a su manera. Los líderes colaborativos saben obtener el máximo valor de la cultura, la experiencia y habilidades de su equipo y las organizaciones con que interactúan. Para lograrlo deben tener la capacidad de crear relaciones, manejar el conflicto y compartir control.

Colaboración no es sinónimo de consenso, ni tampoco la opción suave de hacer negocios. Requiere que sus líderes tengan la ‘‘determinación y capacidad de dejar de lado lo que sea necesario para lograr el objetivo, alineando intereses, construyendo confianza y creando algo nuevo en conjunto’’. Esto implica conversaciones difíciles y negociaciones duras en una mezcla de culturas, convicciones y valores distintos, pero que vale la pena propiciar porque trae como resultado el máximo valor para las partes.

Harvard también ha examinado lo que significa ser un líder colaborativo y destaca cuatro habilidades fuertes en ellos:

1. El papel de conector (la habilidad de conectar personas, ideas y recursos que no ocurriría sin su intervención). Conectar ideas y personas afuera de la organización con los elementos dentro de la empresa: este tipo de líderes debe buscar una conexión global a través de diferentes modelos de trabajo. Debe buscar unificar la labor de empleados, clientes, líderes de opinión y sus pares en otras industrias para fortalecer la sabiduría corporativa de su empresa. Es decir, debe desarrollar una red de contactos o networking afuera de las zonas típicas, como clubes locales, asociaciones industriales, etcétera, y aprovechar las herramientas tecnológicas que existen, como LinkedIn.

 2. Aprovechan y atraen talento diverso (mantienen el equipo fresco trayendo constantemente sangre nueva) los equipos con miembros provenientes de diferentes extractos sociales suelen ser más efectivos que los que se nutren con personas provenientes de una sola fuente. El trabajo de un líder colaborativo es identificar el talento humano que puede funcionar en diferentes contextos, razas, religiones, culturas y edades para nutrir la visión de su empresa.

3. Modelan la colaboración desde la alta gerencia (midiéndolo desde el más alto nivel y en efecto cascada hasta el resto de la compañía, integrando desde lo estratégico hasta lo operativo)
Los empleados que ven que sus jefes están dispuestos a trabajar con diferentes facciones del negocio suelen estar más dispuestos a colaborar ellos mismos.

4. Muestran una mano fuerte para evitar que los equipos queden atrapados eternamente en los debates (mucha colaboración podría tentarnos a entrar en discusiones eternas, que no lleven a ningún lado, el líder colaborativo sabe cuándo detener la conversación, tomar decisiones para no entrar en un círculo vicioso).
Una de las claves que los especialistas ofrecen para evitar las discusiones eternas entre diferentes facciones de una empresa es otorgar derechos de decisión claros y responsabilidades en miembros de los equipos que puedan dar una conclusión correcta a un debate.

Para Naciones Unidas, el proceso en el cual se da el liderazgo colaborativo, las personas analizan las diferencias de un modo constructivo; comparten recursos; intercambian información y actividades; buscan soluciones creativas para los nuevos retos; mejoran su capacidad de beneficiarse mutuamente y de luchar por propósitos comunes compartiendo riesgos, recompensas y responsabilidades.

El liderazgo colaborativo va más allá. Si nosotros solo vemos el liderazgo colaborativo entre empresas, entre hombres o únicamente como una exitosa dinámica de equipo, en realidad no entendimos nada al respecto. El verdadero liderazgo colaborativo tiene por esencia y definición la equidad de género en su corazón. Según estudio de MIT, la inteligencia colectiva es mayor cuando mayor es la sensibilidad social del grupo y es menor cuando existe un líder dominante.
Los equipos con más mujeres obtuvieron mayor sensibilidad social y como resultado mayor inteligencia colectiva.





Insight

La Neurociencia ha comprobado porque naturalmente las mujeres tienen un estilo de liderazgo más colaborativo. Un estudio realizado por la Phd. Camelia Ilie, Presienta del Centro de Liderazgo Colaborativo y de la Mujer de Incae Business School señala que:

- La existencia de más neuronas en las áreas de lenguaje, dan a las mujeres una mayor capacidad de comunicación.

- La presencia de zonas más grandes en el hipocampo asociadas con las emociones y la memoria, le confieren también una capacidad innata mayor para expresar emociones y desarrollar empatía.

- La presencia de menos circuitos neuronales en la amígdala, zona del cerebro donde se activan respuestas ante el peligro y los comportamientos agresivos, hacen a las mujeres menos propensas a la confrontación’.

Pero esto no se trata sólo de ellas, se trata de ambos. El liderazgo colaborativo busca maximizar el valor que ambos, hombre y mujer, y en general todos los actores potencian en las organizaciones. Como lo resalta la doctora Ilie, el liderazgo colaborativo: ‘‘Es un imperativo para la competitividad de las empresas’’




Bibliografia

INCAE Business School.



viernes, 1 de diciembre de 2017

¡Lidera En Positivo! (III)



El trabajo es una parte fundamental de nuestras vidas por eso es de vital importancia que sepamos cultivar el bienestar en el mismo. Nosotros tenemos la responsabilidad de encontrar placer en nuestro entorno laboral, aunque sin duda será mucho más sencillo, y hasta necesario, si podemos contar con la motivación de un buen líder positivo, ya que ellos tienen el poder de hacer sentir cómodas a las personas en su ambiente de trabajo.

¿Qué define a los líderes positivos? Son personas que se destacan por su muy buen desempeño como directivos, escuchan a sus empleados, son empáticos, accesibles, están presentes, podemos confiar en ellos, son justos y coherentes en sus actos. Son quienes se preocupan por el bienestar de los empleados.

Las empresas tienen que tener en cuenta que se debe trabajar en habilitar un clima laboral agradable, proporcionar formación permanente, clima cordial entre los empleados, promover desafíos. Esto es útil tanto a nivel de crecimiento como de prevención.

En cuanto al ámbito laboral, la utilización del flow es fundamental. Este aporte viene de la mano de Mihaly Czikszentmihalyi profesor de Psicología Positiva de la Universidad de Chicago.

El flow es un término que se utiliza para describir el estado mental en el que la persona logra una inmersión plena y despliega una máxima concentración en el desarrollo de una tarea. Es un factor primordial para el despliegue de la creatividad individual en función de innovar en la empresa.

El modelo PERMA también es aplicable a las organizaciones. Las emociones positivas pueden ser desarrolladas gracias a la implementación de programas donde el trabajador puede conciliar su vida personal con la laboral, políticas de trabajo con cierta flexibilidad, fomentar el respeto entre todos.

El compromiso y el flow pueden ser desarrollados cuando el empleado siente un fuerte sentido de pertenencia hacia su lugar de trabajo y a sus demás compañeros. Los líderes positivos que son cálidos logran motivar a todos tras un propósito compartido y seductor que repercutirá en beneficios para todos. Empleados felices convierten a las organizaciones en lugares productivos.

Las relaciones positivas pueden fomentarse a través de una cultura abierta, diversa, donde la comunicación es multidireccional y exista un lugar para la creación. Cuando la organización logra realmente centrarse en sus recursos humanos está alcanzando una ventaja palpable con respecto a sus competidores.

El logro puede alcanzarse de la mano de la satisfacción por el trabajo bien ejecutado. Esta hermosa sensación de logro puede ser sostenido cuando el empleado sabe que es apoyado en su desarrollo profesional y es premiado por sus esfuerzos.

Uno de los caminos al bienestar sumamente importante es el sentido de propósito, en la primera teoría de la Psicología Positiva el sentirse parte de algo más grande que uno mismo era la manera más eficiente de alcanzar la felicidad.

El liderazgo positivo, las organizaciones saludables, son los que tienen muy en claro que hay que motivar a las personas a desarrollar y utilizar sus fortalezas, que deben motivar a sus empleados para compartir y alcanzar entre todos los objetivos establecidos. Esto habilita la resiliencia en todos, lo que hará que finalmente haya valentía para actuar y tomar decisiones inteligentes.


Claves del liderazgo positivo que potencian sus efectos en individuos y organización.




No sólo un buen discurso o la expresión eficaz de autoconfianza son suficientes para lograr ejercer un liderazgo positivo.

Para mover al equipo en la dirección correcta es necesario:

1. Hacer de la cultura de empresa una prioridad: compartir los valores y principios en que ésta se basa es tan importante como trabajar por lograr un ambiente libre de negatividad y un entorno de trabajo lleno de energía y optimismo. Es la mejor forma de lograr el equilibrio y aumentar el rendimiento individual de las personas. Aquí, el liderazgo positivo resulta esencial para luchar contra las adversidades que el día a día puede traer, a través de la creación de un sentimiento de pertenencia a un equipo ganador.

2. Compartir una visión positiva: esta perspectiva debe ser clara, audaz y simple para que todo el mundo en la organización la pueda entender y sea capaz de organizarse alrededor de ella. También tiene que ser adecuada a los retos a los que es preciso enfrentarse y estar alineada con la dirección a seguir. El liderazgo positivo se verá reforzado si el compartir esta visión no es una actividad ocasional sino que se lleva a cabo todos los días de formas distintas.

3. Fomentar la participación: es esencial que cada persona en la organización comprenda la forma en que pueden contribuir a esta visión que se ha compartido con ellos. Resulta clave que el líder sepa escuchar y ponga atención al enfoque y propósito de cada punto de vista, para fomentar la cohesión del grupo y aprovechar las buenas ideas.

4. Identificar las oportunidades: y convertir los retos en nuevas posibilidades, transformando los problemas en ventajas y las barreras en soluciones positivas. Como líder, este punto es fácil de poner en práctica cuando, por ejemplo, se escucha una queja y se propone una reunión informal para generar nuevas ideas y caminos para resolverla, que terminen desembocando en innovación y motivación para el equipo.


El liderazgo positivo es una forma de trabajar, relacionarse con los demás y comunicarse en la que las acciones prevalecen sobre las decisiones, las oportunidades son la realidad detrás de los problemas, los desafíos se entienden como una forma de aprender y el día a día es la mejor ocasión para avanzar hacia la excelencia a través de la mejora continua.



Insight

¡Vamos por organizaciones positivas y saludables!

Bibliografia

OBS Business School.
Mariana Alvez, licenciada en psicología.