martes, 1 de junio de 2021

¡Lidera Tu Liderazgo Resiliente! (VI)

 

La realidad es que no podemos quedarnos parados y las compañías se dividirán entre las proactivas, las reactivas y las que no sabrán qué hacer y se quedarán "ensimismadas" preguntándose quién tiene la culpa y esperando que todo vuelva a ser como antes.

¿Cómo podemos describir la situación actual? Palabras como impredecible, incertidumbre, dificultad extrema, nuevos desafíos, caminos inexplorados, disrupción…pueden ayudarnos.

La COVID-19 va a seguir entre nosotros, con rebrotes y miedo, idas y venidas, sustos y alegrías, por lo que tendremos que convivir con esta pandemia y todos los interrogantes sociales, políticos, sanitarios y económicos asociados… y salir reforzados…o vivos.

La realidad es que no podemos quedarnos parados y, en opinión de Juan Luis Fernández, las compañías se dividirán entre las proactivas, las reactivas y las que no sabrán qué hacer y se quedarán "ensimismadas" preguntándose quién tiene la culpa, y esperando que vuelva lo que teníamos antes.

El Liderazgo será puesto a prueba como nunca y los directivos necesitarán un elevado nivel de resiliencia, físico-mental-emocional para poder navegar inteligentemente, y tomar las decisiones adecuadas para aprovechar las nuevas oportunidades lo más rápido posible.

¿Cómo entonces me instalo en el presente, en "el aquí y ahora" y miro con valentía al miedo? La seguridad y la salud de todas las personas es ahora y más que nunca una prioridad y sólo con una actitud positiva, que sea realista con los nuevos problemas y dificultades, se podrá enfocar y alinear a todo el equipo en la búsqueda de las nuevas soluciones.

La historia mostrará que este período (2020-25) habrá sido, indefectiblemente, un tiempo de oportunidades para aprender y para cambiar. Por eso, las decisiones que tomen ahora los Directivos y Mandos determinarán la trayectoria y futuro de las organizaciones, no sólo durante los próximos meses, sino durante los próximos años. Y quien sabe si incidirán en la supervivencia de la compañía.

No es tiempo de jefes "pegados al proceso", excelentes maestros de la gestión diaria y que lo único que aportan es la visión de "espejo retrovisor", que tan buena es para "ver dónde meto la tijera" y recorto costes y así lograr el aplauso y la aprobación de mi Director General.

Necesitamos Directivos que rompan con la clásica "verticalización y disciplina organizativa" y, poniendo a las personas (porque esto de los clientes y empleados va de personas) en el centro. Y sean capaces de inspirar y motivar positivamente para transformar y cambiar hacia un mundo mejor.

Esta epidemia está sacando a relucir la enorme importancia de poner la Dignidad Humana en primer lugar y, entre otras cosas, hemos observado que las personas se han unido entre sí para apoyarse dentro con los compañeros, con los clientes y con su comunidad de forma que nunca pensaron que sería posible.

Ahora es el momento para que los líderes y sus equipos reflexionen sobre cuáles son los principios culturales esenciales y aplicar un marco de cambio para que todas estas mejoras que han aplicado en estos últimos meses puedan mantenerse en el tiempo. Porque hay mucha verdad en esta manida expresión: "muchas iniciativas han venido para quedarse".

Si estás buscando algunos ingredientes para ser un Líder Resiliente, aquí te señalo de forma breve y sencilla ocho sencillos consejos que pueden ayudarte a crecer en este nuevo entorno:


1.     Focalízate en lo positivo. Por supuesto, hay que analizar con detenimiento la nueva realidad, pero enfatizando esas posibles ventanas de oportunidad, aunque es posible que tengamos que "cambiar el marco y limpiar el cristal" para no quedarnos en el debate de la negatividad e ir más allá.


2.   Acepta el conflicto abierto. Ahora más que nunca se necesita valentía para romper con tabúes y con el pasado, aunque haya sido exitoso. Los miedos y temores, además de esos egos que impiden reconocer que puede haber otras vías que no sean las propias, deben estar en las discusiones de las decisiones futuras.

 

3.   Reconoce y gestiona tus emociones. ¿Qué te está impidiendo dar lo mejor de ti mismo y ocupa tu espacio mental frenándote y distrayéndote de lo que tu equipo necesita ahora más que nunca? En este viaje impredecible, no podemos ser esclavos de nuestros miedos y temores. En cambio, sí que te proponemos que abraces esas emociones positivas que encienden tu luz interior y te permiten ver en la noche más allá de las estrellas.


4.   El ejemplo ahora es todo. Identifica, comunica y prioriza tus valores. En un entorno en el que "la estrategia va a ser táctica", lo único que nos marcará una dirección sólida y robusta serán los valores. Ya no es tiempo, si es que lo fue alguna vez, de postureo, superficialidad y sesiones de team building para "pasarlo bien y desestresarnos ". La Autenticidad con mayúscula será puesta a prueba cada día.


5.    Busca el soporte necesario. Sólo no llegarás a ninguna parte. La ciencia de la resiliencia pone en un lugar privilegiado la importancia de la conexión. Los líderes extraordinarios saben sacar partido de la empatía y la escucha activa. Actúa construyendo redes de soporte y ayuda a los demás a afrontar con seguridad un futuro que, como he apuntado anteriormente, se presenta muy impredecible y convulso.

 

6.   Alienta el corazón de tus colaboradores. La mejor forma de mirarse es … mirando a los demás. Es el momento de ser transparente y no esconder las emociones. Mostrase vulnerable sabiendo que lo verdaderamente importante del liderazgo es servir, y pagar generosamente con la moneda del elogio y el reconocimiento. Sólo así seremos capaces de crear entornos de confianza.


7.    Persevera y no te rindas. La oportunidad para aprender en estos momentos para los líderes (y todos…) es enorme. Cada desafío, reto, problema, dificultad y "piedra en el camino" te puede ayudar a cambiar tu mentalidad, tus patrones de conducta y el proceso que tenías organizando para no desviarse. Y ahora cambiar de rumbo es casi obligado…


8.   Permite el Pensamiento crítico. La única forma de enfrentarse a la incertidumbre es tener equipos con autonomía y sentido de la responsabilidad, con control y burocracias limitadas. Los Líderes de éxito saben que lo que mueve una organización son los propósitos y no las fidelidades basadas en el servilismo. El respeto, la franqueza y el saber que nadie tiene el patrimonio de la verdad son las bases de la innovación y la adaptación al cambio, que hoy es la supervivencia

 

Insight

El líder resiliente debe saber mantener la arrogancia y la autocomplacencia a raya y cimentar su autoestima en su capacidad de servir y dar juego a sus colaboradores.

Recordar que la resiliencia es un proceso que se construye cada día. Si hoy no has vencido, levántate, sigue luchando, descansa e intenta hacerlo mejor la jornada siguiente. No pretendamos recuperarnos y recuperar todo lo que se ha perdido "en cuatro días". En esa práctica ennoblecedora del liderazgo iremos realizando esa alquimia transformadora que hace que los valores se conviertan en acciones, las visiones en realidades, los obstáculos y problemas en innovaciones y nuevos caminos, los individualismos en solidaridad y los miedos e inseguridades en alegría y esperanza.

¡Invierte en Resiliencia, con mayúsculas tanto en ti mismo como en tus equipos y verás que todo empezará a fluir en la dirección correcta!

 

Bibliografía

Juan Luis Fernández. Director del programa Talent Management: Dirección Estratégica del Talento de la UPF Barcelona School of Management. Socio Fundador y Presidente Ejecutivo de Manum Consulting Group


sábado, 1 de mayo de 2021

¡Lidera Tu Liderazgo Resiliente! (V)

 


Estamos en la sociedad de la incertidumbre, hay crisis constantes y las organizaciones requieren flexibilidad, mayor adaptación, también desaprender y aprender y abordar las crisis con otras perspectivas. 

Hablo de la resiliencia como las organizaciones que tienen la capacidad de emprender frente a situaciones complejas, que pueden ser reestructuraciones, fusiones, crisis económicas. Es cómo hacer para cuidar las organizaciones internamente para que puedan adoptar nuevas prácticas y puedan salir adelante con la energía que se requiere. Esto entendiendo que la resiliencia es la capacidad de rebatir la adversidad.

¿Cómo se logra ese estado, teniendo en cuenta que en las empresas hay tantas personas con igual número de maneras de pensar?

Esa es la gracia. Soy coach ontológico certificado y trabajamos desde ahí, desde el respeto al observador. Cada persona tiene historias de vida, aprendizajes y juicios diferentes. Desde ahí se debe construir la organización generando un espacio de inclusión.

La resiliencia es cómo cuidar la organización con factores psicológicos internos, de formación interna, con un perfil de liderazgo diferente.

Se habla mucho de liderazgo capataz y coach. El primero es el típico con un personaje que te persigue con un palo y te dice que trabajes, una persona que es verticalista, autoritaria y que obviamente va a tratar de estar por encima de tus capacidades.

El liderazgo coach es una persona que te dice: no me interesa un equipo de trabajo, sino que me interesa una comunidad de aprendizaje, porque este es el que hace que la organización esté despierta, atenta y flexible.

Hay que trabajar en cómo tener líderes que se conecten con las emociones de las personas, que entienda que debe convocar a un escenario mayor. Se necesita tener líderes que articulen sueños.

¿Cuál es el reto para las organizaciones?

Los cambios de paradigma son lentos, se plantea que duran una generación o una década. Es necesario analizar cómo hacer para que en una década no mueran las organizaciones, cómo empezar una cultura del aprendizaje diferente, donde el reto sea estar en flexibilidad permanente, que el conocimiento sea el tema, que la construcción de la realidad pase por los trabajadores y donde los líderes hacen transitar estos conocimientos.

Desde el mundo ontológico lo vemos como generar espacios de conversaciones. Cómo hacer para tener consistencia en las conversaciones. Por otro lado está la emocionalidad en la que están las organizaciones. Algunas están en la depresión, tienen líderes que son déspotas, con resentimiento o miedo, y así no hay movilidad, porque esos líderes se sienten arrinconados, se ponen en el plano de la víctima y no del protagonista. Se debe empezar a ver lo positivo que se hace, qué emocionalidad hubo, qué practicas, qué estilo de liderazgo, cómo fue la coordinación de acciones, y reforzar esto.

Se está posicionando el teletrabajo ¿cómo manejar esto en empresas con teletrabajo?

El desafío en estos casos es mayor porque una cosa es la tecnología y otra es el sentido que yo le doy a esta. Creo que a veces se habla de tecnología, pero la cabeza aún no es tecnológica.

Las personas no pueden estar al servicio de la tecnología y ahí está el sentido de entender el trabajo como un espacio de desarrollo económico y humano.

El equilibrio es fundamental, el concepto de que gana el trabajador y la empresa. Además para el desarrollo colectivo el negocio en sí lo tiene que conocer la gente. Si cada empleado solo conoce sus procesos tiene una mirada fragmentada de la realidad.

¿Cómo hacerlo entender a los directivos?

Por eso el desafío de hoy en día es con los líderes y con los mandos medios, con la gente que toma decisiones.

Liderazgo, coaching, resiliencia, motivación, comunicación… Son caras de una misma moneda. El entender la vinculación entre estos, es fundamental para poder comprender cómo servir a las organizaciones en este aspecto.

Poder integrar estos conceptos permite lograr una cultura organizacional más funcional a las exigencias actuales, y de esta manera es más factible afrontar  los nuevos desafíos.

Los nuevos líderes coach permiten lograr una comunicación más efectiva. De esta manera, se logran vínculos más estrechos que favorecen un desempeño global más eficiente. Además, el aprendizaje organizacional – colectivo y personal – individual, se transforman en un factor clave; que permite afrontar de mejor manera los cambios y crisis en la organización.

Según la Fundación Factor Humá, de origen español – catalán, los roles del liderazgo resiliente son:

ROL DE OYENTE

Comprender las frustraciones, ideas e inquietudes de los trabajadores.

Asegurarse de que los trabajadores se sientan escuchados.

ROL DE EDUCADOR

Crear un contexto para comprender los cambios.

Compartir información y animar a que sea compartida.

Fomentar un entorno de comunicación.

ROL DE ANIMADOR

Motivar a los trabajadores a participar más en el cambio de la organización.

Animar a los trabajadores a tomar decisiones.

Crear compromiso con el proyecto.

ROL DE COACH

Asegurarse de que los empleados avanzan hacia el objetivo definido.

Motivar el desarrollo de la resiliencia personal.

Fomentar un entorno de aprendizaje.


Insight

En un contexto de incertidumbre, como el actual, lo ideal es lograr un clima de flexibilidad: tanto en las acciones como en la comunicación.

No por ser flexible, será menos efectiva. Al contrario. El objetivo es lograr una organización más funcional a sus objetivos, y para ello se requiere de todas estas herramientas. El aprendizaje individual y colectivo, facilitará el camino para lograr la resiliencia organizacional.

La resiliencia apunta a ir un poco más allá, para que cuando lleguen las crisis, se tenga un equipo motivado y alineado”.


Bibliografía

Fernando Véliz


jueves, 1 de abril de 2021

¡Lidera Tu Liderazgo Resiliente! (IV)

 

Como líder, seguramente enfrentes muchos obstáculos en tu camino hacia la realización de tus metas. Es importante que generes condiciones conducentes al éxito, concentrándote en desarrollar tu propia resiliencia a la vez que alientas a los miembros de tu equipo a también hacerlo.

Ser un líder resiliente significa que puedes recuperarte de la adversidad y adaptarte al cambio para, tras un revés, ser aún más fuerte.

Aprender sobre las características clave de los líderes resilientes y cómo dominarlas puede fortalecer tu entorno.

Búsqueda de conocimientos

Los líderes resilientes procuran constantemente saber más con el objetivo de hacer crecer sus empresas y adaptarse mejor al cambio. El aprendizaje continuo permite cultivar las destrezas. Una vez que te concentres en obtener esos nuevos conocimientos, podrás adaptarte al cambio con más facilidad y confianza en ti mismo. También podrás compartir estas nuevas destrezas con tu equipo.

Adaptabilidad

En lugar de obsesionarse con las frustraciones que genera un reto, los líderes resilientes son adaptables y se ajustan a las circunstancias que enfrentan de maneras nuevas y creativas. Por ejemplo, si no puedes abrir tu tienda, vender en internet podría ser un modo eficaz de continuar tus operaciones. Podrías pensar en conseguir nuevos clientes o en otras maneras de llegar a ellos, u ofrecer productos o servicios afines que generen más demanda. Adaptarse al cambio es fundamental para ser resiliente y tener una empresa exitosa.

Asunción de riesgos

Los líderes resilientes entienden que puede valer la pena asumir riesgos, porque se recuperarán y se adaptarán según sea necesario. Están dispuestos a ser audaces y poner a prueba ideas nuevas e innovadoras. A medida que los mercados cambian y los obstáculos van y vienen, es necesario que las organizaciones se adapten, asuman riesgos apropiados y efectúen ajustes. Los líderes resilientes no temen hacerlo.

Optimismo

Las personas resilientes reflexionan sobre lo que parece ser un revés y se dan cuenta de que en realidad podría ser un catalizador para el crecimiento y el éxito futuros. Albergar la esperanza de que saldrás victorioso te ayudará a prepararte para cualquier contratiempo con confianza.

Determinación

Si no crees en tus ideas y tu negocio, nadie más lo hará. Si sientes pasión por aquello en lo que crees y estás decidido a alcanzar tus metas, estarás listo para superar cualquier obstáculo que puedas enfrentar. No todos los líderes tendrán el mismo estilo de liderazgo (y tampoco tienen por qué tenerlo).

La diversidad de estilos de liderazgo genera trabajo de calidad. Pero estas características clave siempre deberían ser coherentes con tu estilo y deberían ponerse en práctica constantemente. Al seguir aprendiendo, adaptándote, asumiendo riesgos y haciendo gala de optimismo y determinación, puedes asegurarte de llevar adelante un liderazgo más eficaz y positivo, que tu equipo imitará.

Lidera desde un propósito significativo

Tener claro un propósito es lo que le da sentido a la vida, al trabajo y a las empresas. De igual forma, encontrar un propósito inspirador, es lo que le permite a los líderes y equipos superar experiencias difíciles, porque el propósito es el que da impulso y motivación para seguir adelante.

Todo líder inspirador, es a su vez inspirado por un fuerte sentido de propósito. Por eso, si quieres desarrollar un liderazgo resiliente, debes encontrar con tu equipo un propósito que sea inspirador para todos y con el cual tú y tus colaboradores se sientan conectados.

Toma perspectiva y cultiva una mentalidad positiva

En un evento del Instituto Internacional para el Desarrollo Gerencial, el profesor Kohlrieser habló sobre la resiliencia en el liderazgo de alto rendimiento y destacó la importancia de adoptar la mentalidad correcta para restaurar el potencial y energía de los líderes en momentos de estrés y adversidad.

En situaciones de crisis los líderes resilientes ven las situaciones cómo oportunidades para transformarse y aprender. Además, son capaces de reconocer lo positivo de cada situación y conectarse con el agradecimiento y la confianza. Por eso, cuando se enfrentan a la adversidad desarrollan habilidades y crecen.

La perspectiva es lo que te permite cultivar esa mentalidad que te ayuda a ser resiliente. Como líder cuando ves la situación difícil desde una perspectiva positiva, te sientes empoderado, es decir sientes confianza para emprender acciones que te ayuden a superar los obstáculos.

Desarrolla tu autoconsciencia

La autoconsciencia es la capacidad de observarte a ti mismo y ser consciente de tus cualidades, reacciones, forma de comunicarte, actitudes y de aquello que necesitas mejorar para ser un mejor líder. La autoconciencia es una habilidad clave en el liderazgo porque es la que te permite regular tus emociones en momentos de estrés, evaluar las situaciones conscientemente y actuar de forma efectiva.

Una de las mejores formas de desarrollar tu autoconsciencia es a través de la meditación y las prácticas de mindfulness en las que puedes entrenar tu capacidad para observar tus pensamientos y reacciones emocionales.

Mantén una higiene emocional

Marie Asberg, profesora del instituto Karolinska en Estocolmo, explica cómo nuestra vida se estrecha cuando dejamos de lado actividades que nos recargan de energía. Entre más dejamos de lado estas actividades, más fatigados nos sentimos y nos agotamos.

Los líderes que caen en el agotamiento pierden su capacidad para tomar buenas decisiones, comunicarse asertivamente, mantener la concentración, y en últimas se afecta su desempeño, productividad y capacidad para liderar a su equipo en momentos difíciles.

Entonces para mantener una higiene emocional necesitas realizar actividades que te permitan construir y mantener un balance a nivel físico, mental, emocional y espiritual. Actividades para descansar, disfrutar, cuidarte a ti mismo, descargar el estrés de forma sana y crear estados de paz mental. 

Insight

La resiliencia es tu capacidad para recuperarte en los momentos difíciles. Ante la adversidad tus colaboradores necesitan un líder capaz de guiarlos, de influir positivamente y darles moral.

Un líder que demuestre fortaleza emocional, valentía y foco. Que los ayude a recuperarse y mantener los niveles de energía necesarios para ser productivos.

Bibliografía

Jewelle Saunders. YLAI Network

Melanie Amaya. Cofundadora y CEO de Amayaco. Coach ejecutiva y consultora en liderazgo.

lunes, 1 de marzo de 2021

¡Lidera Tu Liderazgo Resiliente! (III)

 


La resiliencia en nuestro nuevo líder, es su capacidad para superar la adversidad y proyectar a futuro un conjunto de respuestas o comportamientos de superación y/o afrontamiento. Sin duda es el perfil más buscado en los líderes de hoy en día, identificarlo y desarrollarlo a través del coaching, mediante algunas reflexiones importantes que le pueden hacer pensar de manera resiliente:


  1. DE TRANSFORMAR A PERSEVERAR. El paradigma “transformacional” nos ha enseñado en los últimos años que algunas de las competencias más importantes que consiguen el perfil transformador del líder son la visión global, el pensamiento estratégico, pensamiento conceptual, orientación al logro y los procesos, la capacidad de movilización, la capacidad de influencia y la empatía. Hoy este líder requiere nuevas capacidades, que sin desmerecer ninguna de las anteriores, definen su resiliencia; enfrentamiento a la adversidad, capacidad de superación, altos niveles de autoconfianza, perseverancia, orientación al logro y flexibilidad.

  2. TÚ ERES TU CEREBRO. Nuestro cerebro procesa a lo largo del día más de 50.000 pensamientos, de los cuales más del 80 por ciento se refieren a nosotros. Si el proceso de cambio de un individuo se origina en primera instancia en el pensamiento, para después obrar, ¿tenemos o no tenemos la capacidad de cambiar? Estamos hechos para ello. En los procesos de coaching que nos ayudan a desarrollar la resiliencia del nuestros líderes, el planteamiento fundamental de partida es el tratamiento de sus creencias y modelos mentales, punto de partida de su percepción de la realidad, y el resultado es un liderazgo capaz de plantear varias alternativas que le permitan una toma de decisiones más fácil.

  3. UNA EXPERIENCIA NUNCA ES UN FRACASO, SIEMPRE VIENE A DEMOSTRAR ALGO. Así es como pensaba Thomas Alva Edison empresario e inventor americano, un claro ejemplo de resiliencia. Perfeccionó el telégrafo automático, inventó un aparato para transmitir las oscilaciones de los valores bursátiles, colaboró en la construcción de la primera máquina de escribir y dio aplicación práctica al teléfono mediante la adopción del micrófono de carbón. Edison fracasó en innumerables ocasiones. Su mayor logro fue el fonógrafo, que por cierto para llegar a conseguirlo, necesitó miles de intentos previos, al final de cada uno de los cuales, su persistencia y su actitud positiva “cada vez estoy más cerca de conseguirlo…”, fueron la clave. Para nuestro líder resiliente, el fracaso es un punto álgido del aprendizaje, ser consciente de el error, te aproxima al éxito.

  4. ACTITUD POSITIVA. De nuevo un estado mental. Una buena actitud positiva hace posible que el líder sea exitoso. Le da la energía para que pueda seguir su propósito, haga crecer su potencial y siembre semillas que beneficien a otros. Pero también hace que el viaje sea más agradable en el camino sin importar a donde le lleve. Ser positivo es una actitud que marca diferencia. ¿Cómo consigue el líder resiliente mantenerla en el tiempo?: a) Cree en sí mismo; b) Está dispuesto a ver lo mejor de los demás; c) Es persistente; d) Se enfoca en las soluciones; e) Es generoso, da; f) Es responsable.

  5. ANSIEDAD NO ES MIEDO Y, ADEMÁS, EL MIEDO SE DESAPRENDE. Eduardo Punset decía que para él resultaba frustrante ver cómo sus nietas no sabían distinguir entre ansiedad y miedo, asociando siempre un efecto negativo en las dos. El ser humano nace con dos miedos, digamos de manera casi innata, miedo a caerse y miedo al ruido, que curiosamente con el paso del tiempo, aprendemos a controlar, porque los conocemos cada vez mejor y diseñamos una estrategia de afrontamiento a lo largo de nuestra vida. La buena noticia es que el resto de nuestros miedos son aprendidos y, de la misma manera que los hemos aprendido, los podemos desaprender. Esto lo hace muy bien el líder resiliente. Las capacidades que le permiten enfrentarse y superar los miedos en soledad o con su equipo son la autoconfianza y la autoestima, ambas las trabaja y las desarrolla de manera habitual.

  6. AUTOESTIMA: DEJAR DE ESTABLECER SU VALOR. Nuestro líder resiliente aquí está siendo revolucionario, ha entendido que lo importante no es solo ni tanto autoevaluarse, no quiere ser especial y por eso no trata de establecer su valor, elige dejar de juzgarse por cómo es, y pasa a ofrecer a los demás pensamientos positivos, objetivos de logro pero no de perfección, posibilidades de aprendizaje desde los errores, opciones de probar cosas nuevas, fija metas a los demás y facilita el orgullo de pertenencia a un colectivo. ¿Cómo le suena esto en tiempos de crisis?

  7. AUTOCONFIANZA: NADA QUE VER CON EL “EGO” Este nuevo líder ha entendido mucho mejor el concepto de autoconfianza, de manera que ha conseguido desterrar “el mito del ególatra”. Para conseguir esta capacidad, fundamental en este nuevo paradigma de liderazgo del siglo XXI, este nuevo líder no tiene vergüenza a la hora de mostrar aquello que ha aprendido a conocer mejor, sus emociones. Además, y como consecuencia, no se siente culpable, consigue emplear parte de su tiempo en hacer lo que realmente le gusta, y entiende que no pude pasar un día o una semana de trabajo, sin realizar un balance de los aspectos más positivos y aquellos que debería de mejorar.

  8. EL PODER DE LA IMAGINACIÓN. Nos basta con imaginar algo negativo, muy negativo para nosotros, y nos estresamos, esto es así, por favor no hagan ahora la prueba. Algunos jefes mediocres, utilizan esta estrategia para dirigir a los demás, es la estrategia del “la autoridad burda”, realmente significa asustar. Lo que hoy también sabemos es que asustar, puede asustar a cualquiera, eso no te confiere mayor poder y además no te hace ni diferente ni mejor que los demás como jefe. Como dice el profesor Eric Kandel, Premio Nobel de Fisiología, lo que te distingue, ya no es tan fácil, es ilusionar a los demás. El líder resiliente utiliza el poder de la imaginación consigo mismo y con su equipo para persistir, animar y gestionar los cambios. La resiliencia permite al líder construir en la adversidad y sobrevivir. En estos momentos de crisis se convierte en una capacidad fundamental y una garantía para la supervivencia de nuestros negocios. Empecemos entonces por nuestro pensamiento.


Insight

Comparte con los demás la necesidad de decidir, y no tanto de tener certeza absoluta en la solución.

No podemos tener siempre las soluciones, pero no nos pueden faltar las decisiones”.

Bibliografía

RAFAEL GONZÁLEZ, director de People Excellence


lunes, 1 de febrero de 2021

¡Lidera Tu Liderazgo Resiliente! (II)

 


Claves para construir un Liderazgo resiliente

Desafortunadamente, para muchos líderes sometidos a un cambio constante, a la ambigüedad creciente y a la complejidad del mundo de las organizaciones actuales mas la adversidad la que toma el control y les dice:

 "Sí. Voy a cambiar tus planes, voy a interferir en tus progresos, voy a hacer que te cuestiones tus metas y me aseguraré de boicotear tu seguridad en el camino".

La buena noticia es que la resiliencia es una capacidad que puede ser desarrollada a través de la observación intencionada y la práctica. Jesse Sostrin propone seguir estas tres estrategias para lograrlo:

1.- Diseñar un plan. Nuestra propia resiliencia influye en todo en nosotros desde en  nuestra capacidad de resolver problemas e innovar hasta en nuestro bienestar físico, mental y emocional.

La resiliencia es como una supercompetencia que interviene en otras de las que necesitamos para trabajar y liderar bien. 

Una vez que hemos internalizado la importancia de construir y mantener nuestra propia resiliencia debemos diseñar un plan para manifestarla y deberemos trabajar en él de forma constante.

Existen diversos enfoques que nos ayudan a entender la naturaleza de la adversidad y nuestra respuesta ante ella. Entre ellos está el “Cociente de Adversidad” desarrollado por PaulG. Stolz que mide nuestra resiliencia en función de la fortaleza de 4 factores que son:

a).- El control o grado en que pensamos podemos influir en lo que va a ocurrir.

b).- La decisión personal de hacer algo, aunque sea mínimo, para mejorar la situación.  

c).- El alcance o grado en que la adversidad puede extenderse a otras facetas de nuestra vida o de la situación (el trabajo afectando la vida personal, por ejemplo).

d).- El tiempo que percibimos que la situación se puede prolongar.

Debemos comenzar por ser conscientes de nuestra respuesta en el momento en el que surge la adversidad y trabajar estas cuatro dimensiones, una a una, para asegurarnos de que no perdemos la oportunidad de mejorar la situación.

2.- Vencer la batalla interna. Tim Gallwey desarrolló el concepto del “juego interno” en su trabajo con atletas y líderes de diversos sectores, al descubrir que el desempeño se ve enormemente influido por la forma en la que las personas gestionan sus patrones mentales en los momentos de acción críticos.

Todos los líderes experimentan una batalla interna entre los pensamientos destructivos y constructivos, actitudes y creencias que sutilmente, pero poderosamente, modelan sus comportamientos y en última instancia sus desempeños. La adversidad es una de las fuerzas predominantes en ese juego.

Por ejemplo cuando nuestro patrón mental produce ruido en forma de dudas, creencias limitantes, falta de concentración  o destellos de miedo, éste interfiere en nuestros procesos conscientes de toma de decisiones.

Si queremos enfocar nuestro juego interno correctamente deberemos acallar este ruido y reducir su interferencia para recobrar el control y restaurar la integridad de nuestro diálogo interno que nos conducirá a realizar mejores actuaciones.

Pero si la adversidad incrementa nuestro sentido de urgencia y confusión las interferencias de nuestra mente ansiosa pueden sabotear rápidamente aquello que estamos intentando conseguir.

3.- Controlar las microadversidades. Las grandes adversidades son las que suelen llamar la atención: “nuestra compañía acaba de venderse”, “Nuestro competidor consiguió el encargo”, “a un compañero le han diagnosticado una enfermedad grave”,… Aunque éstas tienen el potencial para reformular el enfoque de nuestras vidas, no son necesariamente el mejor punto para comenzar a construir nuestra resiliencia.

La mejor estrategia consiste en equilibrar  y abordar las microadversidades diarias (rechazaron una de mis ideas, mi jefe me ha encargado un proyecto que no me gusta demasiado,….) para ir incrementando nuestra resiliencia y encontrarnos en una mejor posición cuando surja una adversidad más importante.

la resiliencia es un acto de desafío” Jesse Sostrin

Insight

Un momento de resiliencia es nuestra oportunidad de encararnos con la adversidad y decir: “Hoy no. No voy a  paralizarme o a reducir mi potencial para sacar el máximo provecho de esta oportunidad”.

Bibliografía

Prevención Integral


viernes, 1 de enero de 2021

¡Lidera Tu Liderazgo Resiliente! (I)

 


Qué es la resiliencia profesional y por qué es una aptitud de liderazgo

Se habla mucho acerca del liderazgo en las empresas y de las cualidades de un buen cabeza de equipo.

En muchos casos se pasa por alto la resiliencia profesional, siendo una de las aptitudes más importantes en este sentido.

La RAE define la resiliencia como la “capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente pertubador o un estado o situación adversos”.

Como vemos, la acepción literal nos da pistas sobre la aplicación de este concepto en el mundo del liderazgo.

La resiliencia profesional es, entonces, la facultad que permite adaptarse a cambios de todo tipo e incluso resistir crisis empresariales, entre otras cosas.

Qué es la resiliencia profesional

La resiliencia es un concepto que, por proximidad lingüística, suele confundirse con la resistencia.

A pesar de su parecido, son dos conceptos con implicaciones distintas. De hecho, podríamos decir que la resiliencia incluye la resistencia en sus características.

Para conocerla en profundidad, 5 tips que impulsan esta aptitud:

1. Capacidad de improvisación.

La resiliencia profesional nos permite ser flexibles y actuar fuera de lo planeado. Esta habilidad está estrechamente vinculada con la capacidad de improvisación ante situaciones inesperadas del tipo que sean. La capacidad y el tiempo de reacción de un líder resiliente son dos características que deben estar muy presentes en este tipo de perfiles.

2. Resistencia ante la presión.

Todos los profesionales sufren presión a diario en su puesto de trabajo. Sin embargo, suele suceder que cuanto más alto es el cargo más responsabilidades acarrea. Por eso mismo, los líderes de departamento o directivos deben absorber la presión y convertirla en algo natural.

La resiliencia profesional es, entre otras cosas, la resistencia a los efectos negativos de la presión laboral. De hecho, esta soft skill nos ayuda a sacar partido de la presión y a convertirla en algo positivo.

3. Actitud resolutiva.

Ninguna empresa se salva de sufrir alguna crisis de vez en cuando, ya sea económica o de reputación.

Es en ese momento en el que el profesional resiliente debe demostrar que puede mantener la calma y buscar soluciones sin dejarse llevar por el pesimismo, el estrés o la presión.

4. Previsión.

Como decimos, a lo largo de tu carrera profesional vivirás crisis, cambios y mejoras, pero si consigues prever cuándo sucederá todo esto ya habrás dado un paso para ser resiliente.

Si ves venir estos cambios te resultará mucho más sencillo actuar en consecuencia y adaptarte a ellos.

5. Garantía de buen ambiente laboral.

El especialista resiliente debe compensar todo el estrés que resiste impulsando el buen ambiente laboral.

Estar sometido a grandes responsabilidades dificulta esto último, pero es la manera ideal de purgar las malas sensaciones.

Algo que ayuda en este sentido es la autocrítica y el sentido del humor.

Saber reírse de los errores de uno mismo y aprender de ellos sin bloquearse facilitará tener un equipo feliz, motivado y productivo.

Como vemos, el concepto de resiliencia profesional está muy relacionado con el aguante.

Saber absorber estímulos negativos, resistirlos y convertirlos en algo positivo no es algo que todo el mundo sepa hacer. Sin embargo, hay formas de potenciar este aspecto, empezando por garantizar un ambiente de trabajo resiliente.



Empresas resilientes

Es posible hacer que los empleados de una organización desarrollen la resiliencia, pero debe darse un contexto propicio.

En primer lugar, si la compañía es resiliente en sí misma, esto será mucho más fácil.

Una empresa resiliente se caracteriza por la capacidad de crear y disolver estructuras con facilidad y seguridad, gestionar las consecuencias de los cambios y mejorar sus procedimientos tras cada dificultad.

Otra de las características fundamentales de este tipo de organizaciones es que ponen en el centro al trabajador, más allá de sus estructuras burocráticas.

En este sentido, son conscientes de que dependen en mayor medida de sus empleados y, a la hora de gestionar conflictos, buscan soluciones en las personas.

Además, saben adaptarse a las exigencias del entorno económico, renovarse y garantizar la comunicación.

En relación a la comunicación en la empresa, los entornos laborales resilientes persiguen el desarrollo de estrategias colectivas para fortalecer los vínculos personales.

Para conseguirlo, los límites deben dejarse claros desde el principio, de modo que se facilita la cooperación, la asertividad y el establecimiento de un ambiente saludable.

Además, es recomendable hacer un seguimiento de la percepción del trabajador sobre la organización para evitar que su frustración le perjudique tanto a sí mismo como a la organización.

Todos los empleados afrontarán retos a muchos niveles, pero hay que evitar estímulos negativos injustificados y sin finalidad alguna.


Insight

El nuevo liderazgo es resiliente.

Atrás quedaron los modelos tradicionales de liderazgo en el entorno empresarial, ahora, el líder del momento es aquel que sabe levantar a su equipo frente a las adversidades.

Un estilo de mando democrático y participativo que además sepa cómo afrontar las adversidades y salir reforzado, imprimiendo a su equipo un espíritu de adaptación, es un gran valor para la empresa de nuestro tiempo.

¡Bienvenido el jefe del futuro. Y del presente!


Bibliografía

Tech Executive Search

martes, 1 de diciembre de 2020

¡Lidera Tu Inspiración Para Inspirar! (XX)

 


Nunca estuvo tan claro. Los nuevos directivos que luchan en medio de la incertidumbre han de conectarse e inspirar a su plantilla antes de comenzar a dirigir la empresa. 

Si se quiere obtener lo mejor de la gente, incrementar la productividad y lograr mayor compromiso de las personas, solamente podrá lograrlo mientras se conecte e inspire a los demás.

Tal vez usted sea de esas personas que opinaron en algún momento que el liderazgo estaba sobrevalorado.

En esencia pensaban que en una empresa lo importante era dar instrucciones, seguir instrucciones y pagar por la labor realizada.

Le aseguro que, si ya ha cambiado esa percepción respecto al liderazgo, tendrá más posibilidades de sobrevivir como empresa en el turbulento tiempo que nos ha tocado vivir.

En su escrito Gestión en tiempo de paz y liderazgo en tiempo de guerra, Bardwick (2008), ya afirmaba lo siguiente: –En la perturbación de las condiciones de tiempo de guerra, cuando el mundo causa miedo y el futuro es incierto, cuando la gente tiene miedo, terror, presentimientos y está agotada, las personas sienten la necesidad emocional de tener un líder, una persona en quien puedan confiar y con quien quieran llegar a un compromiso emocional. Bardwick no se refiere necesariamente a un tiempo de guerra en el sentido propio de la palabra (aunque también) sino más bien a cualquier momento de crisis o turbulencia.

Alega que “cuando la vida es ordenada, las tareas son predecibles y la mayoría de las cosas van bien, la gente no quiere ni necesita mucho liderazgo”.

Sin embargo, en la actualidad estamos en ese momento de “guerra” en que solamente el liderazgo puede ayudarnos a superar este tiempo.

En su más reciente libro La mejor inversión de un líder, Maxwell (2020), indica que las personas se comprometen con usted cuando sienten que han sido comprendidos.

En otras palabras, a nadie le gusta ser utilizado.

Tampoco ser considerado solamente cuando se necesita su apoyo.

Es por lo que John C. Maxwell, experto mundial en liderazgo, constantemente llama la atención en cuando a la importancia de valorar a las personas e interesarse en ellas.

Es eso lo que le ayudará a establecer un mayor compromiso de las personas en la empresa.

Work (2006), afirma que el líder debe conectarse con la esencia de la vida y con sus valores más nobles, ser capaz de tener una vocación más alta en nombre de los seres humanos, estar decidido a decir no a la serpiente, aceptar los retos de las demandas perpetuamente cambiantes de la misión de una organización y estimular a quienes están en el lugar de trabajo hacia carreras profesionales que les recompensen, les hagan sentir realizados y que sean más productivas. Concluye diciendo que el verdadero líder cambia las circunstancias de las vidas de las personas.

Mi recomendación a todos aquellos profesionales que desean destacarse como líderes y obtener el más grande apoyo de su plantilla de trabajo es que comiencen a conectar. Es así que podrá inspirar y lograr seguidores comprometidos.

Como dice John C. Maxwell, piense primero en las personas y colóquelas en primer lugar.

Comuníquese con las personas literalmente. Hable con ellas y demuestre que se interesa por saber cómo están y qué necesitan. Es así como logramos conectar, mostrando interés en el otro.

Conecte e inspire a los demás y obtendrá como recompensa el compromiso de las personas en su empresa”.

Vivimos en una era en la cual las grandes ideas revolucionan el avance de las organizaciones. Pero sólo aquellos que sepan inspirar a los demás con esas ideas serán los que tengan mayor éxito.

Observemos el caso de Steve Jobs, que será recordado como un brillante innovador pero fundamentalmente como un individuo apasionado que inspira a los demás para cambiar el mundo.

Cuatro principios para inspirar a todas las personas que se encuentren cerca de ti:

1. Sentir pasión por lo que hacemos: Si nosotros no estamos apasionados con lo que hacemos, ¿cómo podríamos inspirar al resto? Primero se debe amar lo que se hace, para luego contagiar a los demás con nuestras ideas.

Tener preparados argumentos para influir y entusiasmar al resto, sería una herramienta muy útil para este punto.

2. Trabajar en conjunto: Los innovadores exitosos no llegaron solos a la cima. Es importante armar un equipo con personas en quien confiar y que piensan creativamente.

Algunas de las más importantes innovaciones han nacido como “ideas locas”.

3. Tomar riesgo: Estas personas son las que tomarán riesgos.

Escuchar a todos e intentar cosas nuevas será el plus diferencial.

Hay que mantener el pulso constante de lo que está pasando en el mundo, aprendiendo permanentemente, de manera de que la inspiración llegue de la fuente menos esperada.

No limitarse por las convenciones existentes nos inspirará a empujar nuestros propios límites y lograr lo “imposible”.

Una buena herramienta es abrir espacios de equipo en los que los miembros puedan comentar qué cambiarían si tuvieran la oportunidad.

La clave radica en dejar de hacer cosas “porque siempre se hicieron así”.

4. Ser fiel: Ser genuino y transparente promoverá la confianza en los demás.

Ser apasionado con las ideas y honesto con el equipo de manera que si se cometen errores, se puedan admitir para reformular camino rápidamente.


Insight

¿Estás inspirando a tu equipo?

Las empresas necesitan líderes que inspiren a los equipos, los empoderen y hagan brillar su talento.

Que inspiren curiosidad y ganas de innovar para adaptarse a las necesidades de digitalización y sostenibilidad social, medioambiental y económica de la organización.

¡Comienza por conectar e inspirar antes de dirigir!


Bibliografía

Maribel Aponte

Lina De Giglio