sábado, 1 de agosto de 2020

¡Lidera Tu Inspiración Para Inspirar! (XVI)







Los líderes inspiradores imaginan un futuro excitante, altamente atractivo para su organización.

Tienen visiones y sueños sobre lo que puede ser.

Tienen una absoluta y total confianza personal en esos sueños y en sus habilidades para hacer que sucedan cosas extraordinarias.

Cada organización, cada movimiento social, empieza con un sueño.
Los líderes inspiradores miran sobre el horizonte del tiempo, imaginando las atractivas oportunidades que les esperan una vez ellos y sus seguidores hayan llegado a su lugar de destino.

Los líderes inspiradores tienen un deseo de lograr que algo suceda, cambiar como son las cosas, crear algo que nadie ha creado antes.

De alguna forma, los líderes inspiradores viven su vida hacia atrás.

Ven imágenes con los ojos de su mente acerca de cómo serán los resultados incluso antes de que hayan empezado su proyecto, de la misma forma que un arquitecto dibuja un plano o un ingeniero construye un modelo.

Su clara imagen del futuro les impulsa hacia adelante.

Sin embargo, una visión vista solo por un líder es insuficiente para crear un movimiento organizado o un cambio significativo en una compañía. Una persona sin seguidores no es un líder, y la gente no sigue hasta que ellos aceptan una visión como propia.

Los líderes no pueden ordenar el compromiso; tan solo pueden inspirarlo. Los líderes consiguen el apoyo de los demás gracias a una visión común.

Los grandes líderes enseñan con el ejemplo.

En la vida nos topamos con personajes claves, que nos inspiran y encienden esa chispa que necesitamos para vivir con propósito, ellos, conscientes o no, son nuestros guías.

De pequeños, vamos imitando a nuestros papás o hermanos. En la escuela, el amiguito travieso o el que todo lo sabe, nos resulta interesantes y queremos hacer las mismas actividades que él.

Todos tuvimos un profesor en la universidad o el colegio que admiramos y quisimos copiar. Estos personajes son nuestros líderes, porque su ejemplo nos tocó en lo más profundo y, para bien o para mal, hemos querido replicarlo.

Cuando somos parte de un equipo de trabajo aprendemos a trabajar sumando acciones, aprendemos que si dividimos el trabajo los resultados se multiplican.

Aprendemos a identificar al líder, al que tiene la habilidad de enseñarnos y guiarnos para lograr nuestros objetivos y lo seguimos en ese proceso.

Puede suceder que encontremos grupos dirigidos por personas sin cualidades de líderes, que logran su posición por las circunstancias y no por méritos de liderazgo.

Sin embargo, siempre hay oportunidad de mejorar, por ello, es el objetivo de esta nota resaltar las características que hacen de una persona un verdadero líder, para iluminar a quienes están en la ocasión de dirigir, y no saben cómo hacerlo, o para quienes desean ser inspiración en su entorno.

“Si tus acciones inspiran a otros a soñar más, aprender más, hacer más y a ser mejores; eres un líder”. – Jack Welch

Los líderes más inspiradores son aquellos que surgen con la visión de servir y no con la de ser servidos.

Si nos fijamos en personajes influyentes de la historia como Martin Luther King y Gandhi, vemos que sus mensajes y acciones estuvieron orientados al servicio de sus comunidades y al bien común, ellos predicaron desde el ejemplo.

El ejemplo es parte fundamental del liderazgo. Si una conducta efectiva logra conectar con algunos más dentro de la empresa, surge el efecto de la duplicidad, multiplicando los resultados para la organización.

El principio de la duplicación es muy conocido en empresas de multinivel, donde se fomenta el desarrollo de disciplinas que sean fáciles de replicar por los reclutados, la clave está en que la gente quiera hacer lo que el líder hace y no lo que dice.

Mientras más se dupliquen las acciones, más crece la empresa.

Por lo general, la gente siempre querrá seguir a quien le causa una buena impresión y pueda verse en ese espejo, aún más si el ejemplo es sencillo y puede replicarse en pocos pasos.

Por ello, es importante que el líder sea congruente en pensamientos, palabras y acciones para lograr empatía con otros.

Un buen líder necesita personalidad, carisma, dedicación y experiencia. El liderazgo no sólo se ejerce cuando se tiene una posición alta dentro de la organización.

Líder es quien transmite seguridad, apoyo, conocimiento, pone el ejemplo y reconoce los logros de otros.

Un buen líder constantemente se está preparando, leyendo y se compromete a ayudar y servir.

Genera empatía porque trabaja con un objetivo claro y reconociendo los aportes que cada miembro del equipo ofrece, sin importar la posición o el estatus dentro de la empresa.

Un buen líder consigue herramientas para hacer trascender a su equipo. A través de las palabras y hechos premia los logros de todo el personal, motivando y creando atmósfera de confianza y prosperidad.

Un buen líder crea circunstancias para que la creatividad florezca.

La comunicación es la base de un buen liderazgo, por lo que un buen líder, siempre sabrá escuchar, interpretar y hablarle a su equipo para potenciar sus habilidades en función de los objetivos y resultados deseados.

El liderazgo que realmente están necesitando las organizaciones es precisamente el que viene del líder comprometido, con vocación y pasión, del líder que motiva y adoctrina con sus acciones.

“Dar ejemplo no es la principal forma de influir en los demás; es la única” – Albert Einstein.

Cuando hablamos de liderazgo hablamos de algo de vital importancia para maximizar la productividad, crear una cultura de empresa en positivo y mejorar la motivación de nuestros equipos.

Normalmente entendemos que un líder no se tiene que enfrentar solo a los problemas, sino que debe conseguir organizar a su equipo para hacerlo conjuntamente.

En la gestión de equipos de trabajo es fundamental que las personas adecuadas adquieran roles de liderazgo. Ellos tendrán que ser los encargados de inspirar, ¡si, de inspirar!, a sus compañeros, por eso busca entre tus equipos a aquellos que tengan visión, sean optimistas y posean buenas habilidades comunicativas.

Pero ¿podemos convertirnos nosotros mismos en buenos lideres capaces de inspirar a nuestros compañeros?

Definitivamente creemos que si, y en nuestro día a día lo comprobamos con enorme alegría. Aquí te dejamos algunos tips para que te examines y veas como puedes mejorar hacia ello:

• Escuchar antes de hablar: No podremos entender a nuestro equipo si no lo dejamos hablar, lo mismo ocurre con clientes o proveedores. Un buen líder escucha y entiende los problemas antes de dar consejos o respuestas.

• Mostrar empatía: La empatía es sentirse en la realidad de la otra persona. Un buen líder tiene que ser capaz de ponerse en los zapatos de los otros para entender todos los prismas de un conflicto y solventarlo de la mejor manera posible.

 Mostrar confianza en el equipo: Si aparece la desconfianza no habrá capacidad para por ejemplo delegar, algo que hay que saber hacer por salud grupal e individual. Y esto al fin y al cabo es dotar de herramientas y soporte a tu equipo para realizar un gran trabajo. Si tu no confías en tu equipo, éste tampoco confiará en ti. ¿Obvio no?.

 Explicar los “¿por qué?”: Un buen líder tiene que asignar tareas y objetivos a su equipo, pero también tiene que explicar por qué esas tareas y objetivos son importantes para el desarrollo de la empresa. No se hacen las cosas simplemente porque el líder así lo quiera, sino porque hay una explicación razonada que las avala. El “¿por qué?” es muy útil para que el equipo se sienta más valorado e integrado en el proyecto.


Insight

¿A qué tipo de personas sigues y admiras? ¿Qué tipo de líder eres tú? ¿Estás consciente que tu caminar es ejemplo para otros? ¿Qué ejemplo quieres dar?

Bibliografía

Ana Iriza
Chema Flores
Josep Cussó

miércoles, 1 de julio de 2020

¡Lidera Tu Inspiración Para Inspirar! (XV)


Hay personas que cuando se cruzan en nuestro camino nos inspiran. Su presencia nos abre la mirada a otra forma de ver, su ejemplo nos da la esperanza de que el cambio positivo es posible y sus palabras nos dan fuerzas para no tirar la toalla.

En esos momentos, esa persona se ha convertido en una fuente de inspiración que despierta nuestra creatividad para ser quienes realmente somos y para atrevernos a decidir, hablar y actuar.

Dejamos de ser víctimas de nuestras circunstancias y pasamos a ser responsables y creadores de nuestra realidad. Usted puede ser una de esas personas que a su paso inspira a los demás.

Para conseguirlo necesitamos visión, compromiso e inspiración, especialmente ahora que estamos presenciando cómo se desmorona el sistema. Las estructuras económicas basadas en la codicia y el miedo ya no funcionan. Estamos asistiendo a la necesidad imperante de poner fin al consumo desorbitado, al individualismo irrespetuoso con el otro y con el medio ambiente, a las culturas patriarcales y a la opresión de unos sobre otros.

Podemos centrarnos en las pérdidas que aparentemente hay, y seguir siendo espectadores. O reconocer que está reventando el sistema basado en la especulación y en una burbuja insostenible y que tenemos frente a nosotros la oportunidad de reinventar la manera de liderar y de vivir nuestras vidas siendo actores que inciden activamente en crear una realidad mejor.

"Para tener capacidad de respuesta creativa y positiva es necesario equilibrar la acción con la reflexión y meditación"

¿Qué valores sustentarán esta reinvención necesaria? La generosidad, la solidaridad, el respeto y, sobre todo, el valor de la vida humana. Además, necesitamos atrevimiento.

Debemos reinventarnos con visión y no tanta planificación, ya que los planes de ayer ya no sirven para el mañana. Con inspiración, ya que sin ella una ejecución pierde el impulso necesario para ser efectiva. Con atrevimiento para superar el miedo, la inseguridad y la tendencia al control que impera aún en muchos entornos y que nos impide aceptar y asumir la responsabilidad del cambio.

Nuestra responsabilidad ante los cambios, observemos nuestras respuestas. Si nos resistimos a aceptar el cambio es por nuestros miedos. Podemos aferrarnos a nuestro estilo de vida, a nuestros privilegios, a las ocho pes (posición, poder, propiedad, paga, privilegios, prestigio, persona y puesto), que son como un río en constante movimiento. Vienen y se van y luego aparecen otras que también se irán.

Si intentamos detener el fluir del río, creamos una presa, se estanca el agua y provoca una presión que se va acumulando en nuestro interior. Vivimos bajo la presión del tiempo, de las fechas límite, de lo que hay que hacer, pero, sobre todo, la presión que nos provoca el miedo a lo que pueda ocurrir.

Ante esta dinámica del comportamiento humano necesitamos confianza, creatividad y coraje. Ir hacia el interior, saber reflexionar y dejar de buscar culpables fuera. Aunque los hay, podemos asumir la responsabilidad para con nosotros.

Una labor importante a desarrollar por los líderes organizativos es generar culturas en las que los miembros puedan explorar, experimentar, ampliar sus capacidades, improvisar y adelantarse a las necesidades de los clientes antes de que las formulen.

A estas culturas se les denomina con frecuencia "culturas de aprendizaje apreciativo". El esfuerzo de innovación exige un tipo de aprendizaje diferente que no sea un mero adaptarse a los retos y resolver problemas.

Este tipo de aprendizaje se centra en imaginar posibilidades e idear nuevas formas de mirar el mundo. La innovación exige estar dispuesto a pensar de forma alternativa. Conlleva un enfoque apreciativo, la habilidad de vislumbrar posibilidades radicales y la disposición para ir más allá de los límites de los problemas.

Este enfoque se potencia con la indagación apreciativa, un método de intervención en las comunidades, organizaciones y grupos para descubrir en acción lo que les da vida, su núcleo positivo, sus fortalezas y las aspiraciones colectivas y para diseñar e innovar lo que les dará más vitalidad, mejorando la comunicación mediante los diálogos apreciativos.

La Madre Teresa de Calcuta se dirigió así a un grupo de directivos en un congreso internacional de managements sobre la arquitectura del cambio en San Francisco: "¿Queréis que haya cambio? ¿Queréis que vuestra gente cambie? ¿Les conocéis? ¿Les amáis? Si no conocéis profundamente a vuestra gente no habrá entendimiento entre vosotros, y sin entendimiento no habrá confianza. ¿Amáis a vuestra gente? ¿Hay amor en lo que hacéis? Si no hay amor en vosotros no habrá poder ni fortaleza en vuestra gente. Si no hay fortaleza no hay pasión. Sin fortaleza ni pasión nadie se arriesgará. Y sin asumir riesgos nada cambiará".

Para conocer a nuestra gente tenemos que conocernos a nosotros mismos. Para tener una buena relación con los demás hemos de tener una buena relación con nosotros mismos.

Cuando lideramos desde la confianza abrimos e impulsamos la creatividad y la innovación. Innovamos utilizando nuestra capacidad de imaginar nuevas posibilidades y de generar nuevas propuestas ante estímulos familiares.

Creamos espacios de confianza permitiendo que las personas asuman riesgos, que no tengan miedo a equivocarse, que se atrevan a tener iniciativa sabiendo que serán apoyados. Cuando logramos liderar nuestra vida así, inspiramos un movimiento creativo y transformador a nuestro alrededor y en los demás.

"La mente es inteligente, pero la inteligencia está afectada de locura e insensatez" (Ekhart Tolle)

Los grandes valores fundamentales que dan sentido y contenido a nuestra vida no dependen de nuestros privilegios, posesiones, roles ni propiedades. Dependerán de nuestra inteligencia, de nuestra conciencia y de ser coherentes e íntegros, de actuar alineados con lo que pensamos y decimos.

Debemos aprender a soltar, a no agarrar, a dejar fluir, eso es vivir sin resistencias, siendo creadores de cambios constructivos que provocan mejoras y amplían nuestros horizontes. Para tener esta capacidad de respuesta creativa y positiva es necesario equilibrar la acción con la introversión, el silencio, la reflexión y la meditación. Así iniciamos el camino del autoliderazgo.

No podemos ejercer un verdadero liderazgo sobre los demás si no somos capaces de liderar nuestra propia mente, emociones y mundo interior.

Una mente al servicio de la locura no puede servir más que para la destrucción. Para que el barco llegue a su destino, el agua debe permanecer fuera del barco. Para que nuestras mentes puedan servir, la atmósfera del mundo debe permanecer fuera de nuestras mentes.
Que no ocurra que la atmósfera circundante penetre en el barco de nuestra mente, sino lo contrario, que las vibraciones de una mente positiva y limpia influyan en nuestro entorno, fortaleciendo a los que viven en el mundo.

Para tener una mente capaz de sanar el mundo, primero tenemos que sanarnos a nosotros mismos, cultivando poderes sanadores como la esperanza, la armonía, la compasión, el compromiso, el perdón, la tolerancia y el respeto.

Líder Servidor

"Solo un servidor fiel puede ser un líder verdadero" (Alan Axelrod)

Un líder es el arquitecto creador de cambios y que señala la dirección con sentido. Su liderazgo está siempre al servicio de la empresa, la organización, la comunidad, el pueblo. Debe ser capaz de ver más allá de sus necesidades personales para servir también a las necesidades de la organización o comunidad de la que forma parte.

La avaricia como motor del capitalismo no puede sustentar una empresa, un pueblo ni un país por mucho más tiempo. Se requiere una visión más amplia, que reconozca la necesidad de la justicia social y de la prosperidad para todos.

El liderazgo servidor no solo es un liderazgo ético, sino que es un motor necesario para un capitalismo sostenible. Así como el liderazgo verdadero es servicio, el servicio verdadero es liderazgo. El líder servidor puede siempre ofrecer servicio. Al ofrecerlo recibe beneficio creando, guiando y nutriendo a aquellos a quienes sirve. Lo que da lo recibe multiplicado.

Insight

Necesitamos líderes de otra pasta. Con visiones amplias y capaces de sacar lo mejor de cada uno. Apliquémonos el cuento todos, con atrevimiento y con responsabilidad.

Bibliografía

Miriam Subirana




lunes, 1 de junio de 2020

¡Lidera Tu Inspiración Para Inspirar! (XIV)



Las personas siguen visiones, las personas no siguen personas, al menos inicialmente. Cuando quieres atraer a las personas a tu organización, negocio, iglesia, fundación, equipo, inicialmente van a llegar a ti por la visión. Excepto que ya tú seas un líder tan conocido que haya personas que simplemente quieran estar cerca de ti porque conocen tu trabajo, tu reputación y tu éxito. Si no eres una de esas personas, entonces normalmente la gente se va a unir a ti, a tu equipo por la visión.

Por eso es muy importante que nosotros como líderes tengamos una visión clara en la organización. Es la única manera que podemos llevar a la organización en la dirección que creemos que es la correcta.

Hoy quiero dejarte 7 pasos que te van a ir llevando, a través de un proceso de reflexión y acción, a crear una visión y que esa visión sea inspiradora para las personas que son parte de tu equipo.

PASO 1: DEFINE CUÁL ES LA TENSIÓN

Para crear una visión inspiradora lo primero que necesitas es buscar la tensión. Definir cuál es la tensión.

Cuando me refiero a tensión me refiero a que toda visión inspiradora nace de una tensión, nace de un problema, muchas veces tu pasión nace de algo con lo cual no puedes vivir, algo que te da tanta rabia que decides actuar para cambiarlo.

Si tienes una empresa y quieres establecer una visión para tu empresa, ¿cuál es la tensión que existe allá afuera que tu empresa va a solucionar? Tu producto, tu servicio, lo que tú estás ofreciendo en el mercado tiene que venir a resolver una tensión; y la tensión tiene que ser suficientemente grande para que las personas paguen o quieran estar cerca de ti.

Cuando uno va a definir un producto, un servicio, o empezar una campaña de mercadeo, después de definir tu público target tienes que definir la tensión ¿Qué es lo que a la persona le está molestando que nosotros podemos solucionar?

Organizaciones como World Visión, Charity Water se han dedicado a crear pozos de agua en ciertas aldeas en África y algunos países muy pobres en Latinoamérica. Esto ocurre porque fueron a esos lugares y vieron que las comunidades no tenían agua limpia, vieron las enfermedades y vieron como la falta de agua estaba manteniendo las comunidades atadas a la pobreza.

Esa tensión, esa rabia, esa molestia fue lo que hizo que se creara la visión de esas compañías. Igual ocurre con las empresas.

Cuando tienes una empresa que está prestando un servicio generalmente nace de una tensión que tiene el mercado, la comunidad o las personas. Tú lo descubres como emprendedor y decides hacer algo al respecto. No vas a poder apalancar inspiración cuando no hay algo importante que estás resolviendo, cuando no hay un problema que vale la pena solucionar.

Si tú logras definir dentro de tu negocio o tu proyecto la tensión, es el primer paso para crear una visión inspiradora.

PASO 2: INVESTIGA, NO COMUNIQUES TODAVÍA 

Después que definiste la tensión y tienes una visión que solucionaría ese problema de tensión, tómate el tiempo de investigar. No comuniques la visión todavía.

Muchas veces asistimos a una conferencia, escuchamos un audio, vemos un video y la emoción nos llena, tomamos una decisión y creamos una visión. Ya sea para nuestra organización o inclusive una visión para nuestra propia vida. Uno se ve motivado, se ve inspirado, alguna tensión te movió y te llevó a buscar una solución a ese problema.

Tómate un descanso. Cuando digo un descanso me refiero a un tiempo para investigar. No lo comuniques a todo el mundo todavía. Hay que tener un tiempo para investigar y pensar con la cabeza fría esa visión y las posibilidades de llevarla a la realidad o no. Prepárate para defender y vender la visión.

En Procter & Gamble se hacía mucho la estrategia de lluvia de ideas. Cuando había un problema específico, cierto personal se reunía y empezaba a dar ideas para las posibles soluciones. En las sesiones de lluvia de ideas había una regla que decía que ninguna idea era mala, y como ninguna era mala no se descartaba ninguna idea, creando un ambiente abierto a la exposición.

Eso suena muy bonito en teoría, pero en la práctica se detectó que, como no había un proceso donde se confrontaran las ideas, se terminaba con una gran cantidad de ideas malas. Las personas no se tomaban el tiempo de pensar bien su idea antes de decirla, sino que se convertía en un proceso de “quién tiene más ideas”. Pero la realidad es que la mayoría de esas ideas no estaban bien pensadas.

En contrapartida la compañía Intel, que tiene un proceso totalmente opuesto. Cuando ellos van a un proceso de lluvia de ideas y alguien tiene una idea tiene que prepararse para defender y vender su idea.  Las demás personas se preparan para destruir la idea. El proceso de destruir la idea no es con mala intención sino con la intención de poder probar si la idea es suficientemente buena, si la idea tiene “patas” para sostenerse o es simplemente una mala idea.

Ese proceso los había ayudado a ellos a tener sesiones de “lluvias de ideas” mucho más efectivas. Al final, tenían menos ideas, pero las que tenían realmente eran buenas y se podían ejecutar en el mercado.
¿Por qué comento toda esta historia? Porque cuando tú tienes una visión, la visión no se puede sostener solo en emoción, la visión tiene que sostenerse en una realidad, en un pensamiento realista. Por supuesto que necesitas tener optimismo, fe y esperanza de que se puede llevar a la realidad, pero necesita estar fundamentada en un pensamiento realista.

Cuando tú creas la visión y decides tomarte un tiempo para pensarla, analizarla, investigarla, entenderla, saber si alguna otra persona la ha ejecutado antes, determinar el tiempo que te tomaría llevar esa visión a la realidad, etc.  vas a poder sostener la misma sobre pilares más fuertes antes de que sea comunicada a los demás.

También te va a ayudar a ser de mayor influencia a los demás en el momento que tú decidas salir y comunicar esa idea. Cuando las personas te hagan 2 o 3 preguntas se van a dar cuenta de que tú hiciste tu tarea, que tú investigaste, que tú pensaste y que este no fue solamente un momento de emoción.

PASO 3: DEFINE EL NIVEL DE CORAJE Y COMPROMISO QUE NECESITAS, ACÉPTALO O ABORTA LA VISIÓN.

Ahora tienes que definir el nivel de coraje que necesitas para ejecutar esa visión. Cuando hay una visión, la persona que más se va a sacrificar vas a ser tú. Las personas que piensan que la labor de un líder es solamente definir la visión y que después la gente que esté abajo en la organización va a salir allá afuera y va a hacer todo lo imposible para hacerla realidad, están muy equivocados.

Lo que va a pasar cuando vengas con una nueva visión, es que las personas naturalmente van a rechazarla porque, las personas tienden a rechazar los cambios. En consecuencia, la persona que va a tener que dar más esfuerzo, más sacrificio, más inversión en dinero, tiempo, recursos vas a ser tú.

Es importante que definas cuál es ese nivel de coraje y de compromiso que necesitas para ejecutar la visión, y en ese momento, o lo aceptas o lo abortas. Acéptalo o aborta.

Por eso te explicaba que no comunicaras todavía porque lo peor que puedes hacer es comunicar una visión y después de dos o tres semanas abortarla.

PASO 4: DEFINE LOS COMPORTAMIENTOS Y ANTI-COMPORTAMIENTOS NECESARIOS PARA EJECUTAR ESA VISIÓN.

Definir cuáles son los comportamientos necesarios y los anti-comportamientos que necesita la organización, el equipo, la familia para llevar a cabo la visión es crucial. Si la visión no pasa a la acción no se está logrando nada. Es importante conectar a esa visión con los comportamientos y los anti-comportamientos necesarios para que la visión se haga realidad.

Por ejemplo, un emprendedor que tiene su propio negocio y su visión es duplicar su negocio para el año que viene. Es decir que a partir de hoy, en 12 meses, él va a duplicar el tamaño de su negocio. Un comportamiento que él debería definir para lograr esta visión es el trabajo muy duro.

Necesita trabajar hora, esfuerzo, sudor, inteligencia, mucho más que lo que lo hizo el año anterior. Un anti-comportamiento podría ser la TV. Para lograr la visión no podría ver más de una hora de TV a la semana.

En las organizaciones que tienen una visión generalmente definen los valores de la organización. Esos valores normalmente son esos comportamientos que son necesarios de ejecutar día a día para que la visión se haga una realidad.  Por ejemplo, trabajo en equipo, trabajo duro, honestidad, integridad, entre otros.

Es muy importante definir los comportamientos y los anti-comportamientos porque cuando tú le transmites una visión a tu equipo, cada cual, poco a poco, empieza a interpretar la visión de manera diferente basado en sus experiencias.

Cuando tú indicas cuáles son los comportamientos que son necesarios para llevar tu visión a la realidad, logras canalizar la acción de cada una de esas personas y ayudas a poner una bandera roja que diga “OJO” cuando uno de los miembros no está alineado con la visión.

PASO 5: COMUNICA LA VISIÓN, VÉNDELA, OBTÉN RETROALIMENTACIÓN Y LOGRA CONSENSO.

Ahora es cuando estás empezando a comunicar la visión. Comunica la visión, vende la visión, obtén retroalimentación y logra consenso.
Cuando digo consenso, la palabra sería más bien alineación. Lograr que las personas se alineen a la visión, la entiendan, la comprendan, la hagan de ellos y crean que ese es el camino, lo vas a alcanzar a través de pedir retroalimentación y estar muy preparado para defender y vender la visión.

En el proceso de vender una visión a la organización puede suceder que tu equipo no esté de acuerdo contigo en que algunas partes. Es importante entender algo: una visión que sea 80% de lo que tú pensabas es mil veces más poderosa que una visión al 100% de lo que tú pensabas pero que tu equipo no esté alineado.

¿Por qué? Porque apenas tú des la espalda y te vayas de allí, la gente va a hacer lo que quiera, y no hay nada peor que un equipo que no está alineado en una visión. Cuando un equipo no está alineado en una visión empieza a suceder algo bien triste y es que las personas empiezan a asociar el fracaso de tu visión como el éxito de ellos.

Esto sucede mucho a nivel subconsciente, la gente a nivel consciente no está pensando hacer el mal, pero a nivel subconsciente, está pasando una dinámica dónde prefieren no ayudar, no involucrarse, no decir nada para que fracasen porque eso significa que tendrán la razón.

Este punto de comunicar la visión, venderla, obtener retroalimentación y lograr consenso es el punto más importante en el proceso de desarrollar una visión.

De hecho, cuando tú estás comunicando una visión, tú realmente estás vendiendo una visión

Es muy importante que cuando comunicas la visión le vendas la idea a tu equipo, véndela, dale la información que necesitan, recibe retroalimentación, explica los puntos, llega a consenso en los puntos donde haya disparidad. Luego de ese punto pasarías a sentirte que la visión fue definida en la organización, establecida, y ahora se va a la acción.

PASO 6:  VIVE LOS COMPORTAMIENTOS.

Necesitas vivir esos comportamientos que definiste a través del ejemplo tuyo cada día. Cuando tu defines una visión es cuestión de horas para que las personas se olviden de la visión y vayan otra vez a su estatus quo, es decir a lo que hacían cada día.

Nada va a cambiar en tu organización y en tu equipo solo porque tu lograste crear una buena visión.  Lo que necesitan ver inmediatamente desde les comunicaste la visión y lograste consenso es verte a ti actuando diferente, actuando alineado a esa visión.

Es tu ejemplo como líder que cada día va a llevar a la gente a creer más en esa visión, que tú crees en la visión y al final, imitar ese comportamiento que naturalmente los seguidores hacen acerca del líder.

PASO 7:  REPITE LA VISIÓN HASTA EL CANSANCIO, HASTA QUE LAS PERSONAS DUERMAN Y SUEÑEN CON LA VISIÓN.

Necesitas repetir la visión hasta el cansancio

La visión hay que repetirla hasta el cansancio. Las personas tienen que estar claras. La visión tiene que estar en la pared, en el refrigerador de tu casa si es una visión personal, tiene que estar visible y repetirla hasta el cansancio.

Cuando tengas reunión con tu equipo recuerda siempre conectar todo lo que estás hablando con la visión. Si estás haciendo una presentación de un proyecto, después o antes de hacer el proyecto diles que recuerden que ese proyecto los va a ayudar a mejorar A, B y C que están conectadas con la visión de la empresa. Las personas siempre asocian que están trabajando en ese proyecto porque ese proyecto está mejorando la visión.

Cada interacción que tengas cuando hagas una revisión de resultados con un miembro de tu equipo hazla comparándola con respecto a la visión. Cuando una persona le asignes un proyecto, muéstrale como ese proyecto está conectado a la visión y como tener éxito en ese proyecto va a ayudar a la visión.

Cada cosa, cada decisión que se tome en la organización, el equipo debería estar alineada a la visión.

Y si al final llegan proyectos y oportunidades que pueden ser muy buenas, pero no están alineadas a la visión, es importante comunicar que se tomó la decisión de no ejecutar ese proyecto porque no estaba alineada con la visión.

Eso va a ayudar a las personas, con el tiempo, a tener claridad cuál es la visión de la organización, del equipo, de la iglesia, de la familia.

Insight

¿Cuál es la visión de tu vida, tu proyecto o tu negocio? 

Bibliografía

Victor Hugo Manzanilla. CEO de Salarius LTD

viernes, 1 de mayo de 2020

¡Lidera Tu Inspiración Para Inspirar! (XIII)






Qué necesitas para convertirte en un líder inspirador

Descubre y encuentra tu estilo personal de liderazgo desarrollando algunas habilidades y herramientas para inspirar a tu grupo de trabajo y obtener lo mejor de cada uno de sus miembros.

Los líderes inspiradores se hacen y se construyen a partir del desarrollo de ciertas herramientas y habilidades que te permitirán movilizar a tu grupo de trabajo de manera efectiva, apuntando a objetivos comunes y aprovechando al máximo las particularidades de tu recurso humano.

Probablemente haya dentro de ti un líder inspirador, solo debes cultivarlo y reconocer la fuente de tu poder personal, que es la materia prima de tu estilo de liderazgo.

La gerencia de la nueva era requiere un nivel de adaptabilidad organizacional mucho más ágil y versátil que en época pasadas; dado que muchas tareas repetitivas han sido reemplazadas por software, el punto clave del recurso humano de hoy radica en capacidades y características relacionadas más con la calidad humana que con las proficiencias específicas, y es el liderazgo inteligente el que logra obtener lo mejor de cada equipo de trabajo.

Habilidades y herramientas para ser un líder inspirador

La inspiración está considerada la cualidad más potente para el liderazgo con el mejor índice de predicción de la efectividad, es también la más valorada en supervisores o jefes y el elemento que incrementa en mayor medida el compromiso y la satisfacción de los empleados, según John H. Zenger, Joseph R. Folkman y Scott K. Edinger, en su libro El líder inspirador.

Pero el estilo de liderazgo es personal, cada quién debe encontrar el suyo, pues se logra a través del desarrollo de herramientas en función de las habilidades personales, adicionando factores inspiracionales y motivacionales que complementen la conformación de un líder inspirador.

He acá algunas herramientas y habilidades que puedes tomar en cuenta para encontrar un equilibrio entre tu yo personal y el liderazgo:

Comparte tu visión

Tu visión se convierte en un objetivo compartido por el grupo cuando eres capaz de comunicarla de manera clara e inspiradora para que ellos estén dispuestos a apoyarte, reforzando que sus esfuerzos y tareas individuales contribuirán alcanzar esa meta en conjunto. 

Transmite la relevancia de cada tarea en la totalidad del proyecto de tu empresa.

Apunta a resultados

Plantea los objetivos del grupo de forma ambiciosa desde diversos enfoques que incluyan tu total compromiso con el proyecto y el de todos los miembros del grupo.

Sé proactivo, ten iniciativa, valora tus logros y reconoce los de cada persona del grupo, basado en una escala de estándares de excelencia para medir los progresos, sin perder de vista el objetivo principal.

Genera cambios

Establece una visión motivadora para lograr los objetivos de la empresa o emprendimiento a largo y mediano plazo.

Asume la importancia de generar cambios orientados a las mejoras del grupo y toma los riesgos que implican los objetivos ambiciosos.

Sé auténtico

No temas mostrar tu lado humano porque será un factor que contribuirá a fortalecer la confianza.

Todos tenemos debilidades, problemas y errores, no somos perfectos. Da el ejemplo de cómo sobrellevarlo.

Promueve la honestidad y la integridad

Trabajar en base a estos valores, de manera que definan tus procedimientos con un sentido ético y auto conocimiento, genera confianza en las otras personas del grupo y enaltece la inteligencia emocional ante las adversidades.

Hacer las cosas bien y en consonancia con lo que se exige a los demás, siempre será el origen del respeto.

Sé humilde

Ten la capacidad de reconocer que tanto tú como todos los miembros de tu equipo aún tienen cosas por aprender para mejorar, reconociendo con humildad todos los logros que obtengan.

Demuestra siempre voluntad y curiosidad por aprender cosas nuevas e inspira a los demás a hacer lo mismo, dando la oportunidad de que crezcan juntos, porque un líder crece cuando su equipo crece.

Establece responsabilidades

Desafía las capacidades de los miembros de tu equipo y las tuyas, confía en ellos y respáldalos a través del camino, toma medidas correctivas ante los errores o faltas y reconoce los éxitos más que las fallas.

No utilices el miedo y el autoritarismo como método de presión, involucra a cada uno en el objetivo y corrige con inteligencia.

Aprende de tus fracasos y errores, activa la resiliencia para que ellos hagan lo mismo e incluso comparte el liderazgo en proyectos específicos.

Utiliza la voz de mando

La voz de mando no significa gritar, ni ser autoritario, se trata de impostar la voz con serenidad y controlando las emociones para expresar de forma CLARA, breve y coherente las instrucciones necesarias, manteniendo siempre en cuenta el objetivo principal y el respeto a las ideas de tu equipo de trabajo.

Desarrolla la comunicación y relaciones interpersonales
Una comunicación empática, abierta y eficaz con los miembros del grupo contribuye a la creación de conexiones emocionales y de un clima de cooperación entre ellos.

Mantén el contacto profesional y personal con cada uno de ellos basado en el interés sincero, recuerda siempre que son personas, no máquinas a tu servicio.

Conviértete en alguien en quien confiar y con quien expresarse, un compañero, un coach y además comparte lo que sabes, ¡trabaja para ayudarles a crecer!

Innova

Sal de tu zona de confort y permite que las personas de tu grupo también lo hagan. Deja que realicen tareas retadoras e interesantes con la libertad de hacer más allá de lo que les mandas, para que se genere la innovación en los procesos, en las formas de pensar y en la creación.

Si no lo haces fomentas la dependencia y entonces, ¿de qué vale tener gente talentosa? ¡Déjalos brillar!, solo muestrales el camino para llegar alto.

Ten una actitud positiva

Sabemos que el mundo no es perfecto, pero eso no te impide centrarte en la gratitud y la automotivación que nacen de la pasión y el entusiasmo.

El optimismo, real y ajustado a las circunstancias, es contagioso y produce un agradable ambiente laboral orientado a los logros.

Enfócate en el alto rendimiento

Busca siempre inspirar al grupo a completar sus tareas con un alto nivel de rendimiento que se encuentre orientado a conseguir resultados excepcionales, que los hagan destacarse de los demás y transfórmate en una fuente de feedback constructivo.

Usa un lenguaje corporal de liderazgo

Es importante insistir de nuevo que no se trata de autoritarismo, sino de mantener una postura erguida, frontal y estable, con tus manos siempre visibles, adoptar gestos de simpatía con firmeza y mantener la mirada fija, serena y generosa.

Prepárate

¿Sabes qué diferencia al sabio del necio? No es lo que saben, sino su actitud frente a el conocimiento y quienes quieren conocer, lo conocido y los que piensan diferente, y lo desconocido y quienes lo practican.

No seas un líder necio que solo ejerce poder ante la autoridad represiva.

La investigación es la clave para la expansión de tu conocimiento, la experiencia convierte las hipótesis en realidades y el sabio sabe que el tiempo y las energías invertidas en conocer son siempre ganancia. Además, ser práctico no es contrario a ser sabio, porque para ser práctico es necesario conocer el panorama y las opciones, y eso se logra con la sabiduría.

Forma

La formación de tu equipo es una responsabilidad enorme del líder inspirador; se trata de transferir conocimiento que ya tengas acumulado por tu experiencia y que faciliten el trabajo y por ende la consecución de los objetivos.

Es el legado que el líder dejará en cada miembro del equipo e inicia con su ejemplo de gestión.

Estimula la creatividad

Todos tenemos el don de la creatividad, quién no la tiene en realidad está reprimiéndola por problemas de la infancia.

La creatividad puede ser estimulada y potenciada, porque no es estática, busca o construye espacios para que tú y tu grupo de trabajo fomenten su creatividad, como una pequeña adición a un campo de conocimientos.

Insight

Una vez conocidas Habilidades y Herramientas es el momento de comenzar a entender ¿qué necesitas para ser un líder inspirador?

Bibliografía

MovidaGrafica

miércoles, 1 de abril de 2020

¡Lidera Tu Inspiración Para Inspirar! (XII)





Todos hablamos sobre liderazgo… sabemos que necesitamos nuevos líderes a la altura de los nuevos tiempos y constantemente se publican libros y más libros sobre el tema, pero... ¿Sabemos cómo convertirnos en verdaderos lideres? 

¿Qué pasa cuando queremos saltar de la teoría a la práctica?

Quizás incluso estemos en un punto en el que la palabra “líder” empieza a tener un significado algo distorsionado… en ocasiones porque muchos de los que se hacen llamar “lideres” no actúan como tal, en otras ocasiones porque ni siquiera nos relacionamos con líderes sino con gerentes que no alcanzan a conocer cómo pasar de esa dimensión a la del verdadero liderazgo, y en mi opinión, en muchas ocasiones porque nos hemos vuelto “perezosos”… trabajamos mucho y cada vez más pero no en aquello que nos incomoda o desconocemos: liderar personas para generar nuevos líderes.

En cualquier caso… la primera pregunta que se me viene a la mente es casi obligada: ¿Para qué hablar de liderazgo en las organizaciones y en nuestras propias vidas?

Este es solo un dato más entre las muchas constataciones que ya tenemos sobre el efecto y la importancia de un adecuado liderazgo para lograr aquello que deseamos, ya sean las metas de nuestra propia vida o la excelencia en nuestras organizaciones.

Sabemos que el estilo de liderazgo impacta hasta en un 30% en los resultados de negocio y hasta un 70% en el clima organizacional, lo que redunda, en última instancia, en una mejor calidad de vida de las personas que conforman las organizaciones.

Esto solo ya debería ser motivo más que sobrado para el desarrollo del liderazgo en las organizaciones.



No queremos líderes de “tarjeta o de cargo”; queremos líderes reales. Líderes que, con cargo o sin cargo, sean personas cercanas, personas que nos inspiren, que nos den esperanza con sus actos, que nos sepan llevar más allá de donde cada uno de nosotros cree poder llegar de forma individual, que nos hagan soñar con otras realidades, que no tengan miedo a mostrarse vulnerables pero a la vez fuertes, honestos y firmes al mismo tiempo, con firmes convicciones en que algo mejor es posible y con la tremenda fortaleza de saber y creer de verdad en el poder del equipo.

Las personas en las organizaciones buscamos ansiosos a nuestros líderes… queremos personas que nos inspiren… “a soñar más, a aprender más, a hacer más y a ser más” (John Quincy Adams).

Sobre todo…a ser más… a ser mejores profesionales, a ser esa versión de nosotros que realmente estamos destinados a ser y ayudarnos a lograr nuestras metas a la par que las de la organización.

Y siguiendo con la misma pregunta: ¿Para qué necesitamos lideres?

Necesitamos lideres para avanzar, para salir airosos de los entornos que nos envuelven y nos cambian el paso casi sin darnos cuenta, para abrirnos nuevas realidades posibles, para cambiar sin agredir, para transformar sin sufrir, para avanzar sin miedo, …en definitiva… para vislumbrar futuros con esperanza e ilusión.

Queremos líderes que sepan establecer claramente la diferencia entre “gestionar stocks” y “gestionar personas” … Lideres que sepan optimizar los recursos pero que sepan distinguir, con sus acciones, entre aquellos que pueden ser manejados y aquellos que requieren ser liderados.

Y si de crear certeza sobre posibilidades hablamos… solo se me ocurre una forma: el ejemplo. Es la única y principal manera de influir a los demás (decía Albert Schweitzer); es ese ejemplo lo que hace que un líder pueda influir sobre otros… no se sirve de títulos, puestos, diagramas o comunicados… sus acciones hablan e influyen por él/ella.

Por lo tanto, se confirma … ¡Necesitamos Lideres en nuestras Organizaciones!… y una buena noticia … el líder no necesariamente nace…el líder se hace. Decía Vince Lombardi: “Los líderes no nacen, se hacen. Y se hacen como cualquier otra cosa, a través del trabajo duro. Y ese es el precio que tendremos que pagar para lograr ese objetivo, o cualquier objetivo”


Si quieres formar parte de ese grupo de líderes necesarios y destinados a conducir a sus organizaciones al siguiente nivel de su desempeño y sus resultados, mi primer y más importante consejo es que “empieces por el principio”, es decir:

Necesitamos empezar por liderarnos a nosotros mismos, por ser la mejor versión posible como personas y como profesionales, por tener muy claros nuestros propósitos, por evaluar nuestras intenciones y clarificar nuestros valores, por entender nuestra misión al servicio de aquellos a los que pretendemos liderar.

Podemos y debemos aprender estrategias y habilidades para ejercer un liderazgo efectivo, aunque de nada nos servirán si nos olvidamos de la esencia: somos personas que lideramos a personas y sólo desde ese firme principio universal, podremos desarrollar el liderazgo transformacional.

Insight

Todos podemos convertirnos en Lideres Inspiradores si nos lo proponemos seriamente… Sólo necesitamos tomar la decisión y ponernos manos a la obra.

Bibliografía

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