lunes, 1 de julio de 2019

¡Lidera Tu Inspiración Para Inspirar! (III)





Cuando se pregunta “¿Qué es liderazgo?” y “¿Cuál es la cualidad más importante de un líder?” es frecuente que la primera y más común de las respuestas sea “Tener carisma” y “Ser carismático”.

En el entorno empresarial también se oyen cosas como las siguientes: “Bien, el motivo de que esta persona sea tan eficaz es que es carismática”. Los que lo escuchan tienden a asentir, pretendiendo aparentar que comprenden lo que significa, cuando en realidad no tienen la menor idea de lo que es el carisma, excepto que es una cualidad especial que esa persona posee.

La palabra “carisma”, viene de la palabra griega “regalo”, al considerar que se trataba de una cualidad reservada a unos pocos y que nadie sabía de dónde provenía. De hecho, a diferencia de otras habilidades del liderazgo, como realizar presentaciones convincentes o delegar, nadie ha intentado enseñar a “tener carisma”.

Zenger y Folkman proponen que “ser inspirador y motivador” es la mejor definición operativa de carisma. Basándose en una enorme cantidad de datos empíricos, demuestran que esta cualidad de liderazgo es la más importante y, al mismo tiempo, es aquella en la que los líderes reciben las valoraciones más bajas por parte de sus superiores, compañeros y aquellos a quienes dirigen.

Investigaciones en las empresas españolas no condujo igualmente a la competencia “inspira y motiva a otros a un alto desempeño” como el factor más diferenciador del liderazgo.

Se encontraron 10 cualidades que diferenciaban a los líderes inspiradores y motivadores del resto. De entre ellas quiero destacar las siguientes:

– Los líderes inspiradores y motivadores son excelentes ejemplos de lo que quieren que otros hagan (Ser un modelo de conducta).

– Los líderes inspiradores están continuamente desafiando a la organización para que cambie.

La habilidad del líder de provocar una respuesta emocional en los demás.

Las emociones potentes, positivas desencadenan la inspiración y contribuyen a que las cosas ocurran. Y, como puede imaginarse, las emociones negativas la impiden.

No hay una sola sino muchas formas como  los líderes pueden provocar la emoción,  por ejemplo, ser entusiasta o mostrar empatía. Actualmente se siguen llevando a cabo investigaciones para mostrar la naturaleza contagiosa de la emoción, y la posición que los líderes ocupan en la organización  es una situación particularmente privilegiada para que sus emociones afecten a los que le rodean.

El liderazgo inspirador es una clave emergente en el ejercicio de la función directiva.

Ayuda a que los profesionales se sientan autorrealizados, proporciona elevados índices de bienestar y aumenta la productividad. Y, más allá de eso, dota a las organizaciones de claves diferenciales que hacen que los grupos de interés los perciban como propuestas de valor únicas.
Si asumimos que el ejercicio del liderazgo es una capacidad que se puede aprender, la gran pregunta es cuáles son los elementos que conducen al desarrollo de esa habilidad.

Estas son algunas pistas:

1.     Crear una visión cohesiva amplia que dote de sentido a la constelación de significados de las personas que trabajan en la organización.

     Un equipo no solo tiene un cómo, también tiene un por qué, un para qué y, sobre todo, un para quién. Una condición básica de la autorrealización es que la vida, y el trabajo, tengan un sentido y un propósito.

2.   Buscar los valores fundacionales, genuinos y originales que dan sentido a esa visión, fomentando así la gestación de una mirada única respecto al resto de propuestas de valor.

     Los líderes de organizaciones inspiradoras intentan que sean fieles a sí mismas, y por tanto diferentes al resto.

3.   Escuchar. Para que los profesionales que trabajan en una organización se sientan inspirados tienen que percibir que hay un espacio, o un momento, en el que pueden aportar sus ideas y desplegar su constelación de significados.
     
     Solo si se sabe escuchar las personas alumbrarán y revelarán sus inspiraciones.

4.   Dar valor a las ideas. Se habla mucho de innovación y comparativamente poco sobre creatividad. Mucho menos sobre inspiración.Sin embargo, es precisamente en ese fenómeno donde las ideas extraordinarias habitan.

Promover la inspiración significa creer en las ideas en sí mismas, dar valor a la capacidad humana de trascender lo cotidiano para revelar itinerarios desconocidos y ángulos nuevos.


"El liderazgo no se trata de títulos, posiciones o diagramas. Es acerca de una vida influenciando a otra" Jhon C. Maxwell

Hemos vivido fascinados durante siglos por este tipo de discursos que han tenido la capacidad de encender nuestro entusiasmo. Y se podría pensar que su mayor atractivo está en su texto, o en la manera en que han sido interpretados.

Sin embargo, los grandes discursos inspiradores lo son, fundamentalmente, porque están creados e interpretados por líderes inspiradores.

Personas que tienen un proyecto de sentido basado en una mirada única, personas que son capaces de escuchar y de dar valor a la creación más extraordinaria que es capaz de generar el ser humano, que es una idea nueva y original, fresca y diferente. Personas realmente inspiradoras.

Ningún modelo ha conseguido hasta el momento explicar de modo completo y profundo qué es el liderazgo. Y posiblemente esto siga siendo así siempre, porque aunque el hecho de que unas personas sigan a otras parece simple, en realidad se trata de una habilidad ciertamente compleja.

Liderar es poseer visión, es leer la realidad de una manera ecuánime, y desde luego es poseer la habilidad para desarrollar a otros. A estas y otras habilidades últimamente se ha sumado la capacidad para inspirar.

En 2012 IBM realizó un amplio estudio en más de 60 países para concluir que la capacidad de inspirar a otros es una de las habilidades clave del liderazgo. Un año después, un estudio realizado evaluando a unos 50.000 líderes, publicado en Harvard Business Review, confirmaba este hallazgo: la capacidad para inspirar es la que las personas más a menudo mencionan cuando se les pregunta qué competencia les gustaría que tuviera quien les dirige.

Los autores del estudio encontraron también que el liderazgo inspirador crea los mayores índices de implicación y compromiso en el equipo.

Que la inspiración es un fenómeno que nos hace sentir bien es un hecho que no necesita demostración, y solo ese dato debería ser suficiente como para que los directivos la promuevan en sus equipos.

Pero esa importante ventaja no es la única que el liderazgo inspirador aporta al mundo de las organizaciones, pues la ciencia muestra que cuando una persona está inspirada su índice de productividad aumenta significativamente.

Insight

Sin embargo, el elemento clave del liderazgo inspirador como, la nueva clave de la función directiva va mucho más allá del bienestar o de la productividad: los líderes realmente inspiradores aportan sentido a la vida de los profesionales que trabajan a su lado.

Sienten que su vida tiene un significado y un propósito, y eso contribuye a su autorrealización: un factor humano sin rival como motor de la motivación y el desarrollo personal, traduciéndose en resultados.

Bibliografía

Mariano Operé. Director de Estudios del Grupo P&A.

Dr. Jesús Alcoba González. Director de la escuela de negocios de La Salle en Madrid.

sábado, 1 de junio de 2019

¡Lidera Tu Inspiración Para Inspirar! (II)




Desde hace unos años venimos leyendo y escuchando por todos lados sobre la fuerte necesidad de que las organizaciones se transformen no sólo a nivel digital, sino también a nivel cultural. Esta propuesta, por suerte ya poco a poco se va consolidando y en muchas organizaciones va formando parte de la nueva estrategia.

Cuando hablamos de transformación cultural nos referimos a aspectos tan básicos y primarios como son la comunicación bidireccional, es decir, por un lado, contar con la opinión e input de los trabajadores a la hora de la toma de decisiones o de la implantación de nuevos proyectos y, por el otro lado, informar a los empleados sobre las nuevas estrategias, la salida de nuevos productos y/o servicios, próximas campañas y todos aquellos aspectos de la empresa que les afecten directa o indirectamente.

También hacemos referencia a la necesidad de coherencia entre las estrategias comerciales y las políticas internas de la organización. Si queremos poner al cliente en el centro, primero necesitamos poner a nuestros equipos en el centro y a partir de ahí construir hacia fuera. Es imposible buscar compromiso y fidelidad con nuestros compradores o usuarios, si dentro de la empresa hay mini empresas y departamentos enfrentados y que no se hablan entre sí.

Si queremos que la transformación cale en profundidad y sea sostenible en el tiempo, es fundamental que los líderes de las organizaciones se movilicen, sean activistas del cambio y trabajen con la convicción de que el esfuerzo y duro trabajo de hoy valdrá la pena para recoger los frutos: una empresa evolucionada, con equipos de alto rendimiento que practican la conversación y trabajan juntos por conseguir los mismos objetivos.

¿Qué es el Liderazgo Inspirador?

  • Es inspirador porque primero diseñan la hoja de ruta para saber a dónde deben ir como organización y luego, porque son capaces de movilizar a sus equipos promoviendo el cambio dando ejemplo, arremangándose y metiendo las manos en la masa.
  • Inspiran porque a donde quiera que van, transmiten su visión evolutiva, para que cale en profundidad y se mantenga de forma constante y sostenible en el tiempo.
  • Lo manifiestan los líderes que tienen autoconfianza, que son capaces de soltar el control y exceso de poder para confiar plenamente en sus equipos sin necesidad de estarlos “vigilando” o “confiscando”.
  • Los líderes inspiradores lideran desde el compromiso y desde la vinculación con la marca de su producto o servicio.
  • Lideran a sus equipos bajo el lema de que la incertidumbre es el nuevo paradigma con el que hay que saber convivir; incluso ellos son los primeros que no se paralizan frente al tsunami digital y cultural.
  • Saben cómo desarrollar a sus equipos para que trabajen de manera más eficiente y se convierta en equipo de alto rendimiento.

¿Cómo piensa, actúa, siente y habla?: la radiografía del Líder Transformador 

  • Piensa, con visión estratégica a largo plazo y bajo un enfoque sistémico, teniendo en cuenta a todos los integrantes de su organización. Piensa no solo en términos de rentabilidad del negocio o productividad, sino también en el impacto que las decisiones o nuevos proyectos tienen en su equipo.
  • Actúa, no sólo desde la razón, sino también desde el corazón, usa la intuición antes de dar un paso y conecta con sus sentimientos y emociones para encontrar la coherencia, el equilibrio, el alineamiento no alienamiento.
  • Siente, toma conciencia de cómo está interiormente, luego de esa introspectiva, se auto-regula antes de tomar decisiones o acciones. El autocontrol forma parte de su día a día.
  • Habla, desde el ser, no desde el ego, ni desde la jerarquía o el puesto que ocupo, desde el mismo nivel que el resto, porque es uno más. Todos los días o muy frecuentemente preguntan cómo estás, como va todo, antes de como llevas el proyecto o cuándo me lo vas a entregar. Escucha activamente las necesidades, pide participación para solucionar problemas o implementar nuevos proyectos.

Escucha más y habla menos.

¿Si no soy ese tipo de líder, como puedo llegar a serlo?

  • Desde la humildad, toma conciencia de cómo eres y qué ventajas tiene seguir siendo así.
  • Piensa qué hábitos mantienes que no son útiles ni te aportan valor, quizás sea la hora de dejarlos ir y adquirir nuevos.
  • Dibuja cómo te gustaría evolucionar, qué aspectos nuevos te gustaría integrar en tu mejor versión.
  • Traza un plan de acción con fechas reales y asequibles, pide ayuda y busca todos aquellos recursos que puedas necesitar para conseguirlo.
  • Pregunta a tus equipos y entorno qué aspectos son tus áreas fuertes y cuáles tus áreas de mejora. Pide feedback constructivo.
  • Inspírate en alguien que crees que ya sea un líder inspirador o transformador y copia lo mejor de él/ella.
  • Prepárate a nivel habilidades sociales e inteligencia emocional, para ello busca lecturas inspiradoras, cursos, o el acompañamiento de Coaches o Mentores


7 atributos que identifican a un líder inspirador de la innovación

 1. Tiene una comunicación abierta. Un líder inspirador de la innovación mantiene un diálogo constante con sus trabajadores, sabe escuchar y tiene la capacidad de realizar las preguntas abiertas estimuladoras. Solo a través de una comunicación constante con proveedores, clientes y, sobre todo, colaboradores, es posible fomentar una cultura de la innovación en una organización.

2. Es tolerante con la frustración. Dicen que equivocarse es humano y rectificar es de sabios. Más todavía en la innovación, donde a veces los proyectos no consiguen los resultados esperados. “3 de 4 intentos serán fallidos. Por ello, un directivo que quiera inspirar a sus colaboradores debe saber recuperarse de los fracasos y ser consciente de que no se deben exigir resultados inmediatos sino entender que la innovación disruptiva es el resultado de una innovación continua”, apunta.

3. Es humilde. De la misma manera que entiende que su equipo puede cometer errores, también es indispensable que un buen líder acepte sus equivocaciones. Que se permita cometer fallos e incluso que comparta con el resto de los trabajadores los aprendizajes obtenidos para que todos puedan aprender de ellos.

4. Sabe estimular la detección de necesidades. “Las tres claves de la innovación son: que exista un problema, que este problema afecte a mucha gente y que esté resuelto de forma simple”, explica Fran Chuán. Por ello, una organización que quiera implantar una cultura de la innovación necesita líderes que sean observadores y sepan detectar y estimular la detección de necesidades buscando nuevas maneras de cubrirlas.

5. Es optimista. “Un líder inspirador de la innovación sustituye la palabra “imposible” por “improbable”, y no conoce las palabras “nunca” o “jamás”, afirma Chuán, quien además explica que “el optimismo, el creer que todo es posible, es el punto de partida de cualquier proceso de innovación”.

6. Confía en su equipo. En definitiva, una organización innovadora necesita líderes que sepan delegar, que confíen en sus equipos y que sepan implicarlos para que vayan más allá del desempeño de sus funciones rutinarias, reinventándose cada día para asumir nuevos retos.

Y el séptimo, y que es la piedra angular de todos los anteriores.

7. ¡Es auténtico! La autenticidad es otro de los valores que diferencian a un jefe tradicional de un líder inspirador. Solo un directivo auténtico, es decir, que sea coherente entre lo que piensa, lo que dice, lo que hace y lo que siente, inspirará y será respetado por su equipo.

¿Cuáles son las claves para liderar en la era de la incertidumbre? 

1.   Anticiparse a los hechos y analizar qué se necesita, concretamente, para hacerles frente y a raíz de esa tormenta de ideas, trazar un plan realista.

2.   Construir el futuro en base a nuestras fortalezas.

3.   Desaprender patrones desactualizados o caducados.

4.   Trabajar en red, para dar ritmo y velocidad a la organización. Es bien sabido que se vuela más lejos cuando se va acompañado.

5.   Liderar desde el compromiso con tu negocio, idea, proyecto y por supuesto con tu equipo. 

6.   Las empresas exitosas son las que han sabido anticiparse al cambio, han marcado las nuevas reglas del juego en el sector y han sabido gestionarlo de forma eficiente, adaptando su cultura organizativa a las características del entorno. Por lo tanto, la gestión del cambio es el proceso de trasformación organizacional constituido a nivel estratégico, cultural y organizacional y dirigido a conducir a la empresa hacia un nuevo estadio competitivo.

Insight

 ¿Tú qué prefieres: el 100% del equipo al 80%... o el 80% del equipo al 100%?

 Tu marca personal de cara al cliente, ¿está alineada con la que tienes de cara a tu cliente interno?

Bibliografía

Alejandra McKelligan. Psicóloga, Experta en Gestión del Cambio y Facilitadora de Procesos del Cambio.
Fran Chuan. Consultor organizacional y de cultura de innovación.



miércoles, 1 de mayo de 2019

¡Lidera Tu Inspiración Para Inspirar! (I)




El liderazgo inspiracional define el nuevo paradigma del éxito profesional en el siglo XXI. El concepto de persuasión no es nuevo puesto que ya los sofistas, coetáneos de Sócrates, mostraron la importancia de la retórica para convencer sobre una idea.

Habilidades de influencia que en el presente adquieren la forma de la comunicación desde distintos puntos de vista: palabra, lenguaje corporal y contacto a través de correo electrónico. En realidad, el liderazgo también se nutre de la psicología del comportamiento humano.

Cómo poner en práctica el liderazgo inspiracional

1.     Cuando un profesional presenta una idea, no solo importan las palabras, sino también, el tono de voz, la expresión facial y la postura corporal. Cuando una persona transmite entusiasmo por aquello en lo que cree, contagia esta energía a los demás.

     Una persona puede estar muy convencida de su idea, sin embargo, solo cuando consigue ponerla en valor como un beneficio para la organización, se convierte en un líder inspiracional. Por esta razón, es positivo argumentar la importancia del porqué y el para qué de las acciones.

2.   Actos tan sencillos como la cena de empresa de Navidad son un punto de encuentro profesional en un espacio más distendido que da mayor protagonismo a las relaciones personales.

     Fomentar el hábito del afterwork a través de espacios que se mantienen a lo largo del año ayuda a afianzar los lazos emocionales con actividades que alimentan el sentimiento de pertenencia. Algunas personas prefieren no asistir a este tipo de eventos, sin embargo, para ser un líder inspiracional es importante estar presente, mostrando un compromiso real con la iniciativa.

3.   La búsqueda de la colaboración constante es una buena rutina de trabajo que rompe la visión del talento como un beneficio individual. Cuando una persona pide la colaboración de otra en la realización de un proyecto, está poniendo en valor su capacidad. Por esta razón, es muy importante aprender a delegar en los demás.

     El departamento de recursos humanos de una organización debe llevar a cabo programas de formación continua para capacitar al personal de la organización para la gestión de nuevas tareas. Pero además, también es posible reconocer el buen trabajo que ha llevado a cabo un compañero a través de mensajes de refuerzo positivo y gratitud.

4.   Además, también es muy importante buscar pensamientos alternativos cuando se produce una situación de crisis o de estrés. El pensamiento alternativo es aquel que busca una nueva puerta allí donde existe un problema aparente.

     A través de esta filosofía creativa es posible alimentar el liderazgo inspiracional puesto que este hábito reduce el malestar emocional. Es posible escribir una lluvia de ideas con posibles soluciones a ese punto de bloqueo.

5.    También es positivo integrar el valor del mentoring para emular actitudes de personas que son auténticos líderes de pensamiento. Steve Jobs es un ejemplo de ello con este mensaje: “Mi trabajo no es caer bien a la gente sino hacerles mejores”. Cualquier profesional, desde su puesto y su función, puede integrar este valor como un bien para la sociedad.

     En este contexto, el liderazgo inspiracional está en relación con un principio esencial del coaching: cada ser humano puede llegar a ser en potencia, la mejor versión de sí mismo. Esta aspiración hacia la excelencia es la que tiene un líder verdadero que, no solo analiza las acciones en sí mismas, sino también, los efectos que producen.

6.   Existen muchas situaciones en las que el profesional puede experimentar dudas respecto de qué decisiones tomar ya que es en las cuestiones verdaderamente complejas en las que la intuición no alcanza para decidir lo correcto. En ese caso, el profesional, tomando como referencia a la persona que es su ejemplo de mentoring puede preguntarse: “¿Qué haría esta persona en mi lugar?”. Este es un ejercicio de proyección y empatía que permite al protagonista observar una situación con mayor objetividad.

7.    Solo inspira aquello que realmente conecta con la belleza de las ideas. Mientras que el pensamiento negativo genera estrés y miedo, por el contrario, un discurso profesional en el que existe una mayor presencia de conceptos positivos, aporta motivación, un enfoque estimulante, emociones agradables y creatividad.

     ¿Por qué motivo? Porque a través del lenguaje cada ser humano crea su propia realidad. Y el líder inspiracional es aquel que consigue convertir las dificultades en reto de superación a través de un planteamiento vital.

8.   Gran parte de la comunicación empresarial fluye a través de correo electrónico. Esta es una de las razones por las que cualquier profesional debería tener una formación de mecanografía para mejorar su velocidad de escritura ante el teclado. Esto aporta un ahorro de tiempo en el envío de los mensajes, pero también capacita para una mejor expresión de ideas y pensamientos a través de este canal de interacción que también es inspiracional en tanto que las palabras escritas tienen cierta eternidad en su esencia. Esto significa que los mensajes positivos expresados de forma escrita, permiten al destinatario leer una y otra vez esas ideas.

9.   El concepto de liderazgo también se actualiza gracias a las nuevas condiciones del contexto social. Actualmente, los verdaderos referentes de pensamiento son también líderes digitales. Profesionales que tienen un blog que utilizan como plataforma de difusión de ideas que pueden ser de interés para un público objetivo que se nutre de esos contenidos como un valor de referencia práctica.

     Por tanto, para ser un líder inspiracional también es muy importante fomentar la marca personal en el entorno online. Para ello, es positivo definir claramente cuál es la temática del blog. Y publicar un nuevo contenido semanal.

10. Un líder que proyecta valores es aquel que toma conciencia de su compromiso con la sociedad. De cómo sus ideas son un enriquecimiento para el bien común. Por esta razón, este tipo de liderazgo se opone al paternalismo que alimenta la sobreprotección. Además, el líder también puede tomar ejemplo de los emprendedores sociales al colaborar con proyectos solidarios.


Cómo llegar a ser un líder inspiracional

"Un buen maestro puede crear esperanza, encender la imaginación e inspirar amor por el aprendizaje" Brad Henry

El cine como pedagogía de aprendizaje también permite integrar los valores más importantes del liderazgo. Una de las películas que ofrece una historia didáctica es “El discurso del rey” protagonizada por Colin Firth. Describe la historia de superación de Jorge VI, rey de Inglaterra quien consigue superar su inseguridad para hablar en público como consecuencia de la tartamudez que sufre. Consigue ganar seguridad en sí mismo gracias al apoyo del logopeda Lionel Logue, con quien establece, además, una gran amistad.

Otra película que también ayuda a visualizar la importancia del liderazgo es “El Becario”, protagonizada por Anne Hathaway y Robert De Niro. La película describe la historia de Ben Whittaker, un hombre jubilado que decide participar en un programa de colaboración ofrecido por una empresa de moda online dirigida por una joven emprendedora. La película muestra cómo la experiencia de toda una vida y las ganas de aprender de este veterano convierten su talento en un valor para la organización.

El liderazgo pone de manifiesto cómo para ser un gran profesional, previamente se debe ser una buena persona. Y para ello es necesario poner en práctica la ética de la virtud aristotélica en la toma de decisiones. Aplicando, especialmente, el criterio de la prudencia. Es decir, al tomar una decisión es recomendable analizar qué emociones produce esa circunstancia, qué efectos genera esa situación y a cuántas personas afecta. Buscar la retroalimentación de ideas en una reunión de trabajo es un hábito de diálogo que fortalece las bases de una organización que da valor a cada persona.

Los buenos líderes son aquellos que, no solo integran el cambio en su propio pensamiento, sino que además, son proactivos para favorecer cambios de desarrollo positivo en la organización. Son personas que se implican como protagonistas del tiempo y momento que les toca vivir. Para ello, fomentan el networking a través de la asistencia a eventos corporativos en los que poder establecer alianzas con posibles contactos.

Esta actitud tiene su base en unas firmes convicciones. Y es que, no puede entenderse el liderazgo sin la ética. Para ello, el profesional pone en práctica el código deontológico de la organización. Un líder ético puede equivocarse, sin embargo, es aquel que siempre tiene la intención de hacer lo correcto. No todas las personas tienen estas cualidades, por esta razón, es tan importante el valor de los recursos humanos como medio para que cada profesional pueda ocupar el puesto que mejor se ajusta a su formación y competencias.

Insight

El liderazgo no es innato, todo ser humano puede llegar a mejorar sus habilidades de influencia. Un proceso de coaching es una experiencia especialmente constructiva para conseguir este fin. Ya que, a través de esta vivencia de introspección, el profesional puede identificar cuáles son sus fortalezas y debilidades en el plano de la comunicación, para establecer un plan de acción con el que alcanzar la excelencia práctica a través de una metodología que invita a todo ser humano, a llegar a ser líder de sí mismo. Puesto que, en un proceso de coaching, el cliente encuentra por sí mismo las respuestas.


Bibliografía

Jesús Gómez. Licenciado en Psicología y Master en Dirección Estratégica de Recursos Humanos. Director de RR.HH. en organizaciones nacionales y multinacionales de diferentes sectores. Profesor y consultor de RR.HH. en universidades y escuelas de negocio

lunes, 1 de abril de 2019

¡Lidera Tu Influencia! (XII)





Por fin, tenemos asumido que el liderazgo es una práctica necesaria, relevante y que va más allá del management.

El management es la actividad de organización y coordinación de las actividades de una empresa para lograr sus objetivos definidos; suponiendo, para muchos, un factor de la empresa al mismo nivel como la tecnología o el capital, por ejemplo.

El liderazgo, sin embargo, es un proceso de influencia social del manager que motiva, compromete y maximiza los esfuerzos de otros, —en especial, de los colaboradores—, hacia el logro de los objetivos de las organizaciones. Un líder es, —como ya he definido en bastantes ocasiones—, aquel manager que consigue resultados excelentes, con unos procesos eficaces y promoviendo el compromiso positivo de los colaboradores. En este caso, la gestión y la motivación de los colaboradores es la clave diferencial y superior de la eficacia de las organizaciones.

Como sabemos son muchos los rasgos que un mando o directivo tiene que tener para ser un buen líder. El líder ha de destacar por sus competencias, en, al menos, tres áreas:

Competencias operativas (como, por ejemplo, la visión estratégica, la planificación y organización, la gestión del cambio o la innovación y la creatividad);

Competencias intrapersonales (como, por ejemplo, el autoconocimiento, la automotivación o la autogestión);

Competencias interpersonales (como, por ejemplo, la comunicación, la empatía, las habilidades de equipo, el desarrollo personas, la negociación o la gestión de conflictos).

Dentro del marco de las competencias interpersonales, — en donde la inteligencia emocional es clave—, Daniel Goleman identificaba, también, la «influencia». Por influencia entendemos la capacidad para producir un efecto determinado en los demás de forma que consigamos que estos asuman unas ideas u opiniones… y obren, por su propia voluntad y altamente motivados, en la dirección sugerida.
Recientemente George Kohlrieser, Profesor de IMD, nos manifiesta que la base del liderazgo es saber generar confianza en los colaboradores, convirtiéndose en una «base segura» para ellos. 

En definitiva, el líder ha de saber inspirar, motivar y comprometer a sus colaboradores para desplegar su máximo potencial y obtener altos niveles de rendimientos. Por lo tanto, saber influir es un factor clave de los líderes.

Esta es la razón por la que la figura del líder, —que, por cierto, no es nada fácil de conseguir—, se le apellide de influyente. Cuando antaño hablábamos de líder carismático, en parte, ahora, nos referimos al líder influyente.

¿QUÉ ENTENDEMOS POR LÍDER INFLUYENTE?

Ya hemos comentado que líder es aquel que obtiene resultados excelentes, con unos procesos eficientes y con la implicación positiva de los colaboradores. El líder influyente, facilita la transformación y consecución de resultados excelentes de la organización, a través de su interacción positiva con sus colaboradores.

El líder influyente domina una serie de competencias especiales que le permiten llegar a incrementar su capacidad de influjo natural en sus colaboradores para que desplieguen su máximo potencial y consigan, con creces, los resultados esperados.

El líder influyente, en primer lugar, se sabe autogestionar emocionalmente, pero, también y casi al mismo tiempo, sabe reconocer y gestionar emocionalmente a los demás.

CARACTERÍSTICAS DEL LÍDER INFLUYENTE

Liderazgo supone saber influir positivamente a otras personas para que desplieguen su máximo potencial y obtengan altos niveles de rendimiento. Cuando una organización falla es que sus directivos no han sabido gestionar el cambio; y si no se ha sabido gestionar el cambio es que, en parte, no se ha sabido gestionar, alinear y comprometer a las personas de la organización.

Para ser un líder influyente, destaco las siguientes características que ha de tener un manager:

Paciencia

Ser paciente significa mostrar autocontrol; es decir, ser consistente y predecible en el estado de ánimo y las acciones, controlando los impulsos. Las emociones se transmiten y los colaboradores valoran a los mandos autocontrolados emocionalmente.

El manager paciente y autocontrolado se convierte en un líder que otros buscarán seguir. La paciencia es una característica de liderazgo difícil de desarrollar ya que afecta a los rasgos de personalidad del manager; aunque, la buena noticia, es que, a partir de la autoconciencia y el autocontrol, es desarrollable.

Amabilidad

Como managers, preguntémonos: ¿he estado demostrando bondad hacia aquellos que trabajan conmigo?, ¿me he comunicado con las personas que coordino de manera amable?, ¿escucho mi tono últimamente y podría haber usado un tono diferente? y ¿trato a mis colaboradores con respeto?

La habilidad del liderazgo, también, depende de la habilidad del directivo en saber tratar a sus colaboradores como valor diferencial de la persona.

La amabilidad y, por ende, el respeto, además de una competencia, es una virtud. El manager que sabe respetar y ser amable con sus colaboradores, tiene muchas oportunidades para ser un líder influyente.

Humildad

Sobre la necesidad de que el manager sea humilde y manifieste su vulnerabilidad es clave para ser un gran líder. La humildad es lo contrario del orgullo y la arrogancia (que hacen referencia a las personas asentadas en el «yo»). La realidad es que el orgullo y la arrogancia apuntan a sentimientos más profundos de inseguridad en los managers.

Jim Collins, dice que «el ingrediente mágico» de los grandes ejecutivos «no está en su competencia o genialidad, sino que en su humildad y buena voluntad». La humildad es un valor (o virtud) que el propio Collins considera escaso en los ejecutivos y que consiste en aceptarse con las habilidades y defectos de los que disponemos.

Ser humilde es lo contrario de ser soberbio. La soberbia significa olvidarse de las imperfecciones, sentirse autosuficiente y perder la capacidad de crítica. Por ello, la soberbia es el principio del declive de una persona y de una organización.

De un buen líder se espera, por tanto, que no sea pretencioso, interesado o egoísta. Los líderes siempre serán más comprensivos, más indulgentes y más pacientes, estando dispuestos a rodearse de los mejores y aprender de los demás.

Desinterés

Un manager egoísta solo se acerca a los colaboradores cuando quiere algo de ellos. Los proyectos de equipo es interés de todos; no solo del responsable. La comunicación transparente, la solicitud de ideas o el apoyo constante han de ser rasgos del manager que quiere influir positivamente.

Un buen líder influyente debe asegurase de desarrollar sus características de relación con los colaboradores sin ego. Si, como directivo, no mostramos respeto a los demás, no obtendremos buenos comportamientos de los mismos. Siempre cosecharás lo que has sembrado.

Perdón

A menudo, la capacidad del manager para avanzar como líder se ve frenada por la falta de perdón. Perdonar es un beneficio para ti y no para la otra persona. Cuando el manager abriga sentimientos de resentimiento y de falta de perdón, lentamente se debilita; pudiendo, literalmente, desarrollar problemas de salud como resultado del estrés que tiene dentro.

El perdón es una ley universal que el manager no puede ignorar. El manager ha de ser consciente que, —al igual que él mismo—, sus colaboradores no son personas perfectas. A veces nos podemos enojar y dejar que nuestras emociones nos dominen, pero se ha de saber perdonar y, a su vez, pedir perdón, si quiere ser un buen líder influyente.

Honestidad

Uno de los principales rasgos de los managers que buscan ser buenos líderes es la honestidad. Algunos casos prácticos de relevancia de las escuelas de negocio nos muestran como las organizaciones sucumben cuando sus principales ejecutivos no comparten la visión, la dirección o sus conocimientos hacia sus colaboradores y el resto de la organización. 

Esto mantiene a los empleados en la oscuridad y pierden la confianza en sus líderes. Por encima de todo, los empleados quieren que se les diga la verdad. 

Otra palabra para la honestidad es integridad. Este rasgo falta en muchos directivos. Los colaboradores quieren ver coherencia de sus mandos. Ser honesto es algo que debe saber desarrollar un directivo para ser un líder.

Comprometido

El liderazgo requiere carácter, pero, también, requiere compromiso. El directivo debe estar comprometido con su responsabilidad hacia la organización, los resultados y hacia su equipo de colaboradores.

Que un directivo este comprometido con el proyecto no significa que tenga que ser adicto al trabajo y exija ese tipo de comportamientos a sus colaboradores. Para un líder, compromiso significa llevar adelante el proyecto con visión y cumpliendo los plazos, sin desear brillar y sobresalir por encima de los que le siguen. 

Los colaboradores querrán seguir al directivo y lo respetarán, cuando este, entre otras cosas, demuestre compromiso con el proyecto y con las personas implicadas.

Empatía

Probablemente muchos de los lectores de este artículo ya se estaban preguntando en qué medida tiene que ser un directivo empático para ser un líder influyente. Sin duda, en mucho.

El directivo para poder influir positivamente en los demás, tiene que saber ponerse en lugar de ellos para saber lo que piensan y lo que sientes. Esta es la única manera para poder interactuar eficazmente con ellos. Muchos de los rasgos que hemos comentado, requieren que el directivo sepa ser empático.

La empatía va mucho más allá de las palabras y supone descifrar todo ese lenguaje (verbal y, sobre todo, no verbal) del otro. La empatía es una habilidad de la que se sirve el líder para, en base a esa información que obtiene de los colaboradores, establecer vínculos más fuertes.

Comunicación eficaz

Para saber ser un buen líder eficaz, también, hay que saber comunicar con los colaboradores. Un buen líder ha de manejar con habilidad los principales elementos de la comunicación interpersonal; como, por ejemplo, la escucha activa, hacer preguntas poderosas, saber dar feedback y transmitir con eficacia (de forma verbal y para verbal).

Algunos piensan que influir es lo mismo que persuadir y, reconozcámoslo, en muchos casos persuadir tiene connotaciones negativas: parece que el directivo ha de ser un «trilero» de la palabra para obtener el sí de los colaboradores.

Persuadir es la parte de la comunicación orientada a conseguir los objetivos de esa comunicación; y, si hace con respeto, con transparencia y sin maldad, no tiene por qué ser negativo. Sin embargo, influir va más allá de persuadir. 

Influir tiene que ver con la satisfacción que produce en otro relacionarse contigo, adoptando tus ideas, visión, etc. Y, en este caso, la comunicación es una palanca necesaria. Por ello, los líderes influyentes saben comunicar.

Insight

En parte, podemos decir que la verdadera esencia del liderazgo es desarrollar la capacidad de guiar a otros con su permiso, accediendo voluntariamente. Es lógico, por tanto, que el liderazgo se base en la influencia. Un directivo no puede ser líder sino sabe influir positivamente en los otros. 

Pero saber influir, al ir más allá de las palabras, exige al directivo trabajar las habilidades, rasgos personales, valores y actitudes comentadas.

Hay una buena noticia, un manager o un directivo puede llegar a ser un líder influyente, pero si no dispone de determinadas competencias, esto podrá requerir de mucho tiempo, voluntad y práctica.


Bibliografía

Antonio Peñalver. Socio Director de People First Consulting